Las Alergias y la Biodescodificación

Índice de Artículos

El doctor Salomon Sellam

afirma que “las alergias son un tipo de fobia física que desencadena el cuerpo para evitar el recuerdo de una situación muy dolorosa emocionalmente”. Dentro de ese contexto, tanto las intolerancias como las fobias están relacionadas con las alergias porque todas tienen en común ser una reacción exagerada de rechazo frente a algo.

Hay muchas consideraciones a hacer sobre las alergias, empezando porque muchas son de origen estructural más que coyuntural. Es decir, son predisposiciones o programas grabados en el útero materno o provenientes de los ancestros. Además, las alergias tienen un claro significado simbólico. Por ejemplo: leche-madre o gluten-padre.

En terapia, normalmente no se suele encontrar el impacto emocional en la primera sesión: la persona suele decir que cree que es alérgica desde siempre. Para encontrar su origen, especialmente si es transgeneracional, puede hacer falta recurrir a la hipnosis regresiva.

En las alergias transgeneracionales, la toma de conciencia del origen de la problemática ya es suficiente para que la alergia desaparezca. No ocurre así con las alergias coyunturales: en estos casos conviene buscar un recurso para poder cambiar la emoción y, en consecuencia, la percepción.

El órgano afectado orienta acerca del conflicto del individuo. Si es la piel, la persona ha pasado por un conflicto de separación o de contacto; si se presentan vómitos, se trata de un conflicto digestivo en relación con algún problema familiar indigesto; si hay trastornos de laringe, hay que buscar miedo a expresar algo; si el problema es de lagrimeo, exploraremos los conflictos relacionados con cosas que no se quieren o no se pueden ver.

Así pues, podemos considerar a la alergia como un aviso de urgencia, por parte del inconsciente, para que nos alejemos de aquello que él ha registrado como algo que nos produce mucho daño a nivel emocional y psíquico.

El psicólogo Enric Corbera

nos pone el siguiente ejemplo: La hija mayor de una amiga mía es alérgica al polen, pero solo al polen del pueblo donde ellos nacieron. ¿Qué pasa en el pueblo? Nos damos cuenta de que la niña empezó a ser alérgica a partir de los 4 años, hasta entonces nada de nada. ¿Qué pasa en el ambiente familiar? La respuesta fue muy simple. Cuando ella tenía 4 años nació su hermano pequeño y automáticamente fue el centro de atención de la familia del pueblo. Cuando iban a la ciudad dejaba de ser alérgica, cuando volvían al pueblo se manifestaba la alergia. En este caso es un conflicto de amores familiares.

A continuación, a modo de ejemplo, exponemos una relación de las alergias más comunes y su significado más habitual:

– La leche representa la nutrición materna. Su rechazo (a la leche, no necesariamente a los lácteos) indica que algún aspecto de la relación con la madre o la función materna el inconsciente lo vive como conflictivo. Por ejemplo, “mi madre es tóxica”, o puede que sintamos la contradicción de “quiero a mi madre pero, al mismo tiempo, la quiero lejos de mi vida”. En cuanto al queso, puede significar: “me hubiera gustado que mi madre fuera diferente”, o “necesito a mi madre, pero no a esta madre”.  Hay que revisar también la historia de la madre con su propia madre.

– El gluten (el azúcar del pan): representa unión familiar. Por lo tanto, su rechazo indica desestructuración familiar vivida traumáticamente y propiciada por el padre: separación del padre, padre ausente o con problemas de adicción. Hay que tener en cuenta que la cabeza del clan puede ser una mujer; en ese caso ella desempeña la función paterna y el conflicto es el mismo.

enfermedades-alergicas-2-638

– Alergia al perfume u otras sustancias: Hay que buscar una situación dramática (que supera nuestro Límite Superior Tolerable de estrés) en la que estuviera presente esa sustancia. Esa situación sería la Fase Muda que grabaría lo sucedido y no daría síntomas pero que, ante una circunstancia similar posterior, provocaría la Fase Ruidosa, en la que el inconsciente produce esos síntomas como señal de aviso de lo que guarda como peligroso en su memoria.

– El polen (es la parte masculina de las plantas. Simboliza los amores, la reproducción y el amor): Conflictos relacionados con el sexo o a las relaciones, que se activan biológicamente en primavera.

– El polvo: Miedo a la muerte, a los cambios, a lo desconocido. Rechazo hacia la sexualidad.

– Sinusitis y rinitis:

La sinusitis es un conflicto de miedo en el aire: tengo que oler las posibles señales de peligro. La rinitis se suele asociar con un asunto de relación sexual; puede ser un miedo a tener relaciones sexuales (la nariz puede representar simbólicamente al pene).

Alergias: menos frecuentes, no se asocian a alteraciones de peso corporal

– Alergia cutánea: Pueden ser temas de separación. Por ejemplo, brazos y pecho relacionados con un abrazo. Alguien me dejó y tengo una alergia en los brazos.

– Las picaduras de abejas: Hay dos palabras. Picadura o abeja. ¿Cuál es la más importante?

  • Picadura. ¿Qué o quién te pica?

– El pelo de los animales: Por un lado, hay que buscar una situación con gran impacto emocional en la que esté presente el animal al que se es alérgico. Por otra parte, también hay que buscar el simbolismo del animal. Ejemplos:

Perro = Lealtad

Gato = Independencia

Caballo = Semental. Reproducción

alergias-a-perros-y-gatos

– El marisco: El marisco representa algo sexual que se vive como feo (el feto se parece a una gamba: animal rastrero). También puede estar relacionado con la madre, ya que pertenece al mar. En consecuencia, hay que buscar abortos o problemas con un hijo.

– Alergia a los metales (salvo la plata y el oro): Suelen ser de origen transgeneracional y se relacionan con guerras o muertes por accidente o asesinatos (fusiles, navajas, etc.).

– El oro: El oro es el sol y también simboliza al padre

– La plata: Es la luna y simboliza a la madre

– El sol: Representa al padre, la paternidad, una figura de autoridad, la opinión de los demás, etc. “Me protejo de la mirada del padre” (real o simbólico: el estado, etc.).

– Alergia al agua: El agua es el arquetipo de la madre. También puede simbolizar lo femenino, las emociones.

alergia-al-agua-1024x740

– Alergia a los medicamentos: Muchas veces no se trata de una verdadera alergia a un medicamente, sino que los efectos de éste exacerba un síntoma oculto en el inconsciente. En ese caso, habrá que prestar atención al significado del síntoma que se ha manifestado.

Por otra parte, una alergia a un medicamento podría tener que ver con una memoria de un ancestro que haya muerto a causa de una mala administración del mismo.

– El chocolate representa al padre, especialmente el puro que sabe amargo y puede producir granos. Si preferimos el chocolate con leche indica “me gustaría que papá fuera más maternal”.

– El huevo: los abortos.

– El frío representa la muerte.

salud-alergias-alimentos-848x477x80xX

– Asma alérgico: Conflicto de los pulmones relacionado con el miedo a morir y a la pérdida de territorio.

Si el asma es inspirativo, indica que no se quiere respirar (simbólicamente) el aire de algún otro porque puede ser peligroso (necesidad de “respirar” libertad). Por el contrario, si los síntomas ocurren al expirar, indica que hay un miedo a “dar” (se quiere retener) porque ese dar significa perder algo esencial para la persona.

FOBIAS

Fobia a las arañas. Encierran un simbolismo de red, de trama. La araña representa a los fórceps en el parto, y a una madre que nos enreda con sus hilos. Por lo tanto: grandes problemas con la madre.

– A las ratas: simbolizan cosas sucias, basura, episodios oscuros que ocurrieron en la familia.

A los aviones: relacionados con la independencia o los muertos.

Todas estas relaciones y consideraciones que hemos hecho sobre las alergias, no han de hacernos olvidar que debemos personalizar cada caso, porque pudieran haber condicionantes individuales que tuvieran un sentido diferente a la norma general.

alergia-biodescodificcic3b3n

En las alergias en niños menores de 7 años,

a menudo encontramos historias de desamores, pero la problemática es con los padres. Se pelean, se van a separar, ya no se quieren, se han peleado y ya no hay amor, entonces el niño hace la enfermedad para salvar a sus padres.

Cuando el ambiente -sea simbólico o real- está enrarecido tenemos problemas respiratorios y de bronquios (bronquitis tiene que ver con “bronca“).

El asma, como hemos visto, tiene que ver con la emoción “no puedo respirar bien”, sea porque no tengo “territorio”me ahogo sin espacio, o porque el ambiente de mi territorio es irrespirable.

Puede ser que hayamos heredado el programa de sufrimiento de mamá, papá o nuestros antepasados dobles.

Si lo tenemos desde niños, fue mamá en nuestro embarazo la que pasó el trauma. Por eso, en ese caso, sería conveniente que mamá nos contase su experiencia desde la emoción profunda que sintió, sin tratar de maquillar nada, pues, simplemente hablarlo resuelve una parte de la manifestación de la enfermedad, al menos la moviliza. El inconsciente la entiende: se le ha puesto “luz”, de algún modo y no es necesario hacerlo a través de la enfermedad.

Querer tapar el dolor no demuestra amor en este caso, aunque, en ocasiones, el trauma ha sido tan doloroso que se ha olvidado conscientemente, dándole aún más fuerza al programa.

Los problemas de garganta, toses y demás, tienen que ver con no haberse atrevido a decir lo que se sentía; y la mucosidad con oler de más o de menos, es decir, con prever situaciones dolorosas futuras que están por venir.

sintomas-alergia-1280x720x80xX

Características generales de la persona alérgica:

  • Hostilidad hacia una persona o situación concreta que no sabe canalizar.
  • Susceptibilidad.
  • Necesidad de agradar.
  • La persona alérgica vive en una contradicción continua. Una parte de ella quiere algo y otra se lo prohíbe.
  • Frecuentemente las personas alérgicas tienen progenitores con ideas, en muchos aspectos, contrapuestas.
  • La alergia es una manera de llamar la atención del entorno.
  • Puede darse la dificultad para el disfrute de los placeres de la vida.

Las alergias nos indican el nivel de intolerancia del individuo que la padece, según sea su grado. Hay un miedo a vivir plenamente la vida. Los alérgicos suelen tener la sensación de no hacer las cosas de la manera más correcta. Lo que está claro, si soy alérgico, es que hay una parte de mí mismo que no admito y mi lucha inconsciente es grande.

Si eres alérgico a alguna sustancia, encuentra la situación o persona hacia la que sientes la hostilidad, generalmente es una persona cercana.

No dependas de su aceptación y reconocimiento e interioriza la creencia de que no hay que ser sumiso para ser querido.

587e0c9aeb999_portada

Protocolo para Curarnos de la Alergia

La pregunta general es si ser conscientes del conflicto es suficiente para desprogramar la enfermedad. No debemos confundir la toma de conocimiento y la toma de conciencia, no es lo mismo. La toma de conocimiento es: ¡ok, lo he entendido! Pero no cambia nada. La toma de conciencia es la integración real de esa información en nuestra vida. Y no es porque tienes conocimiento que vas a curarte.

– Ante todo tomar conciencia de cuándo fue la primera vez. Vivirlo en el tiempo y en el espacio.

– Tomar conciencia de cuál es la reacción alérgica y que zona u órgano afecta.

– ¿Cuál es el alérgeno?, es al polvo, a los ácaros, al polen, etc.

– Buscar la vez precedente (fase silenciosa) en la que estábamos frente al alérgeno.

– Encontrar el raíl/ancla, o sea, la emoción asociada al evento.

– Buscar el o los recursos para hacer el cambio emocional.

Si declaramos al universo, con toda la fuerza emocional de la situación traumática que “ésto no tiene solución jamás en nuestra vida”…. el universo escucha y responde…“así sea”... y llevamos la alergia con nosotros como prueba de ello hasta que lo resolvamos, volviendo al pasado en situación de presente. Es decir, hasta que sea revivido como fue, en presente, desde una nueva visión, perspectiva y emoción.

Lo que debe hacer alguien que quiere sanar es estar dispuesto a cambiar los patrones que tiene en su vida y ser coherente con esos cambios en sus acciones. Dialogar con el inconsciente, y demostrarle que ya no necesitamos que siga activando “alarmas” (alergias) en nuestro cuerpo para avisarnos de situaciones que ya hemos superado o que tenemos bajo control.

Índice de Artículos