La información para este artículo, dividido en dos partes, está extraída principalmente del DICCIONARIO DE PSICODESCODIFICACIÓN. Para abordar cómo afrontar este tipo de enfermedades, al final de la segunda parte remitiremos a otro artículo específico.
ESCLEROSIS EN GENERAL
Definición: Enfermedad derivada de daños en los tejidos o de una enfermedad autoinmune, que produce el endurecimiento de un órgano o tejido debido al incremento de los tejidos conjuntivos.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflictos de contrariedad en el movimiento y obligación. Buscar fantasma en el transgeneracional.
Sentido biológico: Las esclerosis tienen un sentido biológico común: Impedir el movimiento.
Conflicto: Conflicto de futuro (que viene). Gran contrariedad en el movimiento en un contexto de peligro y muerte: “Si me muevo, me muero”.
En un hombre diestro o mujer zurda es: “Quiero ir al exterior pero no puedo, o no me dejan”. En una mujer diestra u hombre zurdo es: “No quiero salir al exterior pero me obligan”. O “me obligo yo mismo para no molestar”.
Muy posiblemente encontremos un “fantasma” en el árbol familiar.
ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA (ELA)
Definición: Enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular por muerte de las motoneuronas (neuronas motoras). Provoca una progresiva parálisis muscular.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflictos de contrariedad en el movimiento y obligación. No poder huir. Conflicto transgeneracional (fantasma). Simpaticotonía: En fase de conflicto activo se presenta una progresiva parálisis motora proporcional a la intensidad del conflicto. En caso de que el conflicto sea prolongado hay riesgo de constelación esquizofrénica por segundo conflicto (problemas psicológicos). Vagotonía: En fase de reparación del conflicto aparece edema cerebral con empeoramiento momentáneo de los síntomas seguido de una crisis epiléptica. Después de la crisis se retoma la inervación muscular de forma progresiva y lenta. Puede aparecer “morbo de Parkinson”. La crisis epileptoide aparece en la fase de reparación.
Sentido biológico: Ver el sentido biológico de ESCLEROSIS MÚLTIPLE.
Conflicto: Conflicto de gran desvalorización en términos de movimiento (si me muevo, muero). También en la noción de querer huir y no poder.
Conflicto de movimiento lateral con amenazas por detrás.
Conflicto de querer vivir al lado de quien amamos, pero eso conlleva peligro o está prohibido.
Verificar los músculos afectados:
Piernas: En relación a huir, seguir o acompañar. No encontrar ya salida o no saber por dónde empezar.
Brazos: En relación a no poder sujetar algo o rechazar.
Espalda y hombros: En relación a algo (una carga) que no podemos esquivar o evitar.
También verificar la vértebra de la que salen las órdenes de ese músculo o grupo de músculos y aplicar su significado.
Definición: Lípido (esterol) presente en tejidos corporales y el plasma sanguíneo. El exceso de colesterol en sangre es un factor de riesgo para las enfermedades circulatorias.
Técnico: 3 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de falta de apoyo familiar.
Vagotonía: Las placas de colesterol aparecen en fase de reparación de un conflicto de infarto de coronarias.
Sentido biológico: Las placas de colesterol tienen la función de reparar y reforzar (reconstruir) las membranas plasmáticas y las paredes ulceradas de los vasos sanguíneos.
– El colesterol está vinculado a la sangre, símbolo de la alegría de vivir. Cuando una situación me afecta negativamente o creo que no merezco ser feliz, esta alegría circula mal.
– Cuando mi familia depende de mi esfuerzo pero no me siento apoyado o reconocida mi labor, o quiero realizar un proyecto que afecciono especialmente pero no consigo recibir ayuda de nadie, siento que solo puedo contar con mis fuerzas y esto me afecta mucho.
– Por otra parte, los alimentos que contienen mucho colesterol representan cierta satisfacción egoísta de mis apetitos. Absorbiendo alimentos que contienen demasiado colesterol, reniego de las alegrías de la vida. Un día, deberé pagar por esto. ¿Deseo yo esta dolencia?
CONFLICTO: Gente que siente que no tiene el suficiente apoyo de la familia o que debe ella sola, hacer el gran esfuerzo de construir o reconstruir al clan (familiar, profesional…).
Todo en un contexto de reparación de una pérdida de territorio.
“Me construyo yo solo a mí mismo«. «Solo puedo contar conmigo mismo«. «No recibo el apoyo de mi familia«.
Triglicéridos: Conflicto por sentirse obligado a dar o recibir “material de construcción”. «Recibo apoyo, pero yo no aporto nada«. “Espero ayuda del exterior pero esta no llega”.
Ver: ARTERIAS CORONARIAS
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Aparte de las 5 heridas de la infancia que hemos analizado (Rechazo, Abandono, Humillación, Traición e Injusticia), hay otras 3 que también conviene considerar y que a continuación exponemos brevemente.
6.- Anular las emociones de los niños
Ese ‘No llores por tonterías’ o el ‘Nada de enfadarse por tontunas’ hacen más daño al niño de lo que imaginamos. El rechazo de las emociones trastoca por completo la inteligencia emocional en la infancia. Si se prohíbe al niño llorar, sentir ira o miedo, se están anulando sus emociones básicas. De mayor, será incapaz de gestionar sus emociones porque no aprendió a hacerlo de pequeño, y se mostrará con la máscara de un adulto frío y terriblemente racional, o por el contrario, al no ser capaz de controlar las emociones, puede que se transforme en un adulto demasiado impulsivo, incapaz de dominar sus momentos de euforia, pánico o ira.
7.- Arrebatarle la infancia
Algunos padres exigen responsabilidades de adulto a los niños. Esos niños que trabajan con 8 años, o aquellos que deben cuidar de sus hermanos siendo ellos aún niños, niños a los que se les exige sacar siempre las mejores notas, a los que se les castiga si no son capaces de sacar la mejor puntuación en todo lo que hacen… El sentir responsabilidades de adultos o una presión demasiado grande por parte de sus padres les hace madurar antes de tiempo y les priva de una infancia que jamás recuperarán. Esto les genera una frustración que, ya durante la etapa adulta, se transformará en falta de confianza en sí mismos y en algunos casos, desilusión por la vida.
8.- La falta de afecto
Muy similar a la sensación de ausencia de los padres, cuando no se da suficiente cariño a un hijo, experimenta cierto retraso en el crecimiento, tanto físico como emocional. De mayor tendrá muchos problemas para relacionarse con los demás, porque será incapaz de mostrar sus emociones. La falta de afecto de los padres anula en el niño el sentimiento de afecto hacia los demás, de empatía y compasión.
LOS PADRES NO TIENEN LA CULPA
de esas heridas que pudieron hacernos. Ellos lo hicieron lo mejor que supieron. Y si no supieron hacerlo mejor, hay que tener en cuenta que ellos también fueron víctimas de otras heridas emocionales de la infancia, de otras víctimas, en una cadena de despropósitos que se pierde en la noche de los tiempos y que hay que mirar con comprensión. Culpabilizar no nos ayuda ni nos sirve de nada.
Antes de encarnarte en esta vida, tu alma, por la razón que fuera, ya eligió lo que quería experimentar; y esa experiencia con tus padres formaba parte de ello. Esas experiencias son un reto de superación para aprender de ellas al sufrirlas (sufrir el rechazo, la humillación, etc. y sus consecuencias de rabia, baja autoestima, etc.) y tener la oportunidad de trascenderlas, mediante un autoconocimiento redentor que nos permita quitarnos las máscaras y ser quienes realmente queremos ser, eligiendo la paz interior y desarrollando nuestra capacidad de amor a pesar de todo.
Hemos venido todos a amarnos y a ser felices, lo que pasa es que no sabemos cómo. Tolerancia, humildad, flexibilidad, generosidad, confianza y autoestima son cualidades, entre otras, que podemos aprender gracias al contacto con esas heridas. Y el trabajo en esa dirección es nuestra exclusiva responsabilidad.
TOMA DE CONCIENCIA FRENTE A LA EVITACIÓN
Un factor clave en la aparición de secuelas psicológicas derivadas de los traumas es la llamada evitación experiencial o represión. Esto se produce cuando la persona tiende a evitar cualquier recuerdo, sentimiento, pensamiento o situación relacionada con el suceso. Sin embargo, es precisamente esta evitación la que constituirá el desarrollo de un problema psicológico, pues no permite el adecuado procesamiento emocional y la integración de los recuerdos de esa experiencia.
Nuestro inconsciente intentará entonces encargarse de procesar toda esa información, por ejemplo, durante el sueño. Pero esta sobrecarga de trabajo para nuestra mente se manifestará con pesadillas, recuerdos recurrentes, hipervigilancia, sobresaltos, dificultades para dormir, dificultades para concentrarse, irritabilidad, comportamientos autodestructivos, etc.
En el tratamiento del trauma es esencial trabajar con las emociones y recuerdos dolorosos asociados al suceso traumático. Sólo de esta forma se consigue un reprocesamiento que permita metabolizar esas experiencias e integrarlas de forma adaptativa en la historia de la persona.
SABEMOS QUE HEMOS SUPERADO ESAS HERIDAS cuando podemos hablar de ellas sin que nos afecten, sin tener ganas de llorar, sentir rabia o ponernos especialmente tristes.
Se da sobre todo entre el primer año de edad y los tres años.
El niño se ha sentido humillado por uno de sus progenitores (preferentemente el que se encargó mayoritariamente de su cuidado) a través de una actitud represiva y despreciativa, crítica intensa y vejaciones en la infancia. El niño siente que sus padres se avergüenzan de él, que lo desaprueban, que airean sus problemas a los vecinos.
Cada vez que se le dice a un hijo cosas como ‘¡No seas tan torpe!’ o ‘¡Pero mira que eres malo!’, se le está humillando. Un niño humillado por sus padres crecerá con una terrible herida en su autoestima. Si las personas que más quiere, en las que confía, le reprochan constantemente aquello que no hace bien, sus pequeños errores, su incapacidad para hacer ciertas cosas… o resalta cualquier pequeño defecto que pueda tener, estará minando para siempre la confianza del niño en sí mismo.
COMPLEJOS Y MÁSCARAS
Cuando crezca, esa baja autoestima y los complejos que acarrean harán que sea terriblemente tímido, se sentirá inferior a los demás. Puede ponerse la máscara de la persona en exceso servicial. Haciendo favores a todo el mundo, tratando casi de expiar sus culpas ya que se sienten culpables por todo. Se niegan sus ganas de pasarlo bien y la necesidad de sentir placer. Se rebajan y dejan que los demás los sigan humillando. Disfrazándose de mártires, de “que buena persona soy” porque creen que no valen nada ya que ese niño de verdad se creía que no valía nada.
Muchas personas con esta herida esconden detrás de un exceso de comida su falta de alimento emocional, y luego se sienten culpables por su exceso y el aspecto derivado de él.
Por el contrario, también puede ponerse la máscara de persona altiva y soberbia e intentará hacer lo mismo que sus padres hicieron con él, convirtiendo a los demás constantemente en foco de burlas, llamando la atención mediante un comportamiento inadecuado o intentando ‘camuflar’ su baja autoestima -mientras no sepa hacerlo mejor- bajo esa falsa máscara de prepotencia y tiranía hacia los demás.
OTROS TRAUMAS DERIVADOS
Por otra parte, cuando la persona contacta con esta herida a través de alguna experiencia cotidiana (objetiva o no), puede que exista un componente traumático del cual una parte de ella siente que debe protegerse. Así, las defensas psicológicas asociadas al posible trauma de humillación son la activación de la vergüenza, la disociación, el congelamiento, la ira, la sumisión y el colapso.
Además, la persona que tiene una herida fundamentada en el trauma de la humillación, tiende hacia un perfil masoquista. Su gran miedo es el miedo a la libertad.
La persona masoquista:
Se esfuerza mucho por cumplir las expectativas de los demás. En ocasiones, esas expectativas vienen de Dios u otra figura superior.
Tiende a hacerse cargo del sufrimiento ajeno.
Rechaza la sensualidad y el amor por los placeres asociados a los sentidos. Le conecta con vergüenza.
No se permite disfrutar demasiado de la vida.
Suele tener historias complicadas con la sexualidad en su infancia o adolescencia.
La sensación de libertad le conecta con la ausencia de límites y sentir demasiado placer.
Conoce sus necesidades, pero nunca las escucha. Tiende a la constricción de los placeres terrenales como forma de vida.
Se siente fácilmente sucia o indigna, tendiente a sentir asco hacia sí misma.
Se recompensa a menudo con comida, pero pronto aparece el remordimiento, la culpabilidad y la vergüenza.
Utiliza la auto-humillación como forma de hacer reír a la gente.
RECUERDA
Tu palabra es tan importante como la de cualquier otra persona que esté en tu presencia. Tu vida merece ser disfrutada exactamente igual que la de otra persona. Entiende que cada cual debe cumplir sus propias expectativas, la gente no tenemos el deber de cumplir las de otros, ni tenemos el derecho de exigírselo a los demás. No necesitas hacerte de menos para que otros se sientan bien a tu lado. Bromea sobre otras cosas, pero no uses lo que no te gusta de ti para hacer reír a otros.
Tienes derecho a expresar y defender tus necesidades y puntos de vista como igual de válidos que los de enfrente. Permítete alguna decisión impulsiva de vez en cuando. Permite los caprichos y las cosas “porque sí”, sin más, descubrirás que bien sientan. Cometer errores no te convierte en alguien erróneo, como tener defectos no te convierte en alguien defectuoso. Así es que entiende que no eres indigna, ni pequeña, ni tus acciones son sucias, ni siquiera cuando éstas te conectan con tu sensibilidad o sensualidad.
La ansiedad es una emoción que aparece en las personas cuando sienten algún tipo de peligro o amenaza, tanto si ésta es real como imaginaria. La ansiedad indica sobre todo miedo al futuro y a los males que puede traer, querer huir pero no saber dónde, deseos sin realizar, dudas de identidad: “¿qué voy a hacer?”
Sentir ansiedad puntualmente no es malo, de hecho es necesaria para la supervivencia porque nuestro cuerpo responde más ágilmente si está alerta. Eso sí, cuando una persona tiene trastornos de ansiedad puede sufrir preocupaciones o miedos excesivos en su día a día, lo que se convierte en un verdadero problema.
Si vivimos pensando que algo malo va a pasar, y disponemos al cuerpo a estar preparado para afrontar “el ataque”, este estado de ansiedad no solo es agotador, sino que altera el equilibrio del organismo y puede acarrear otros múltiples síntomas. Por ejemplo, problemas digestivos, cefaleas o dolor osteomuscular.
Si sucede de esta manera, la ansiedad es una compañera de viaje que interfiere en todas las actividades diarias, siendo difícil de controlar. Llegar a este extremo puede ser muy peligroso, por lo que sería recomendable ponerse en manos de un profesional.
La ansiedad no afecta a todas las personas de la misma manera. Debemos tener en cuenta las experiencias, la manera de vivir y los miedos particulares que tiene cada individuo.
TIPOS DE ANSIEDAD
Ansiedad generada por una enfermedad: se activó a partir de un problema físico o diagnóstico de una enfermedad.
Ansiedad inducida por drogas o sustancias adictivas: se manifiesta a partir de un consumo excesivo de algún tipo de sustancia adictiva.
Ansiedad inespecífica: no se sabe a qué asociarla pero tiene genera las mismas limitaciones que cualquier otro tipo de ansiedad.
Trastorno de ansiedad generalizada: nerviosismo y ansiedad manifiesta durante la mayor parte del día, en cualquier rutina y que va acompañado de preocupación y nerviosismo constante.
Agorafobia: se caracteriza por la manifestación de miedo a estar en lugares abiertos, o en espacios dónde se piense que va a ser difícil encontrar ayuda en caso de necesidad.
Fobia social: ansiedad activada por el miedo a relacionarse con otras personas y puede deberse al temor a ser juzgado/a o a ser víctima burlas o de rechazo.
En niños podemos añadir:
Mutismo selectivo: viene dado por evitar hablar en situaciones concretas o con ciertas personas.
Ansiedad por separación: activada al sentirse separado de seres queridos a causa de eventos que están fuera del control del niño, tales como separación de los padres, fallecimiento de un familiar, cambio de escuela, cambio de residencia, alejamiento de ciertas amistades, fallecimiento de mascotas…
SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD
Aumento o alteraciones del ritmo cardíaco.
Respiración acelerada e incluso hiperventilación.
Temblores.
Sudoración.
Sensaciones de nerviosismo, inquietud, agitación…
Sensación de peligro inminente, miedo, o incluso pánico.
Pensamiento circular, casi obsesivo.
Preocupación continuada.
Dificultad para concentrarse.
Insomnio.
Debilidad, cansancio, agotamiento…
Problemas digestivos.
Evitación de ciertas rutinas o de encuentros sociales.
Aumento de la susceptibilidad e irritabilidad.
Puede llegar a alterar la calidad de las relaciones familiares.
Interferencias en el rendimiento laboral.
A largo plazo puede llegar a generar alteraciones hormonales
BIODESCODIFICACIÓN DE LA ANSIEDAD
Según la Biodescodificación, la ansiedad se presenta como el miedo hacia lo que no se conoce o lo que no se puede controlar. Este miedo genera un estado de angustia permanente para la persona que la padece.
Cuando la ansiedad aparece te está coartando la libertad de vivir en el presente, ¿por qué? Porque son muchas las preocupaciones y pensamientos que rondan en tu cabeza. Vives aferrada al pasado y al futuro, probablemente anticipando situaciones que no van a ocurrir.
Si la ansiedad se instala en ti, te va a hacer interpretar cualquier situación de manera catastrófica y peligrosa. No vas a ser capaz de ver nada positivo. Lo único que va a resonar en tu cabeza son pensamientos negativos a los que te agarras, sintiendo que de verdad, solo las cosas malas van a llegar a ti.
EL CONFLICTO EMOCIONAL
La persona que sufre un trastorno de la ansiedad en Biodescodificación es aquella que se desvaloriza sin medida. Se siente débil, inútil, poco querida o apreciada, una víctima de todo lo que ocurre a su alrededor.
La hipervigilancia con la que vive, relacionada con los miedos irracionales, puede ser una manera de llamar la atención de aquellos que están a su alrededor, para que la escuchen o la atiendan.
Este papel se toma desde la inconsciencia total, pues la persona siente que si no está mal, nadie va a querer estar con ella o nadie va a hacerle caso. Escoge este camino como un reclamo.
Esta manera de ver la vida se vincula con los progenitores. Unos padres que tal vez no han sabido tener una crianza muy adecuada. Desde figuras paternas débiles que no han protegido a sus hijos hasta figuras muy estrictas que han puesto demasiada atención y exigencia en ellos.
OTROS PROBLEMAS RELACIONADOS
Dificultad para soltar el pasado: Esto suele ocurrir cuando se vuelve constantemente a historias que sucedieron en el pasado y donde no ha habido un cierre pertinente. También se ha podido vivir una situación muy traumática y estar soportando las secuelas en el presente sin saberlo.
Miedo al fracaso: Personas con parámetros internos muy exigentes que creen firmemente que no cuentan con los recursos que necesitan, que la vida no es para ellas, que el tiempo se les está escapando de las manos para madurar, para poner fin a situaciones de la vida, para conocerse…
Ataques de pánico: Normalmente vienen producidos por la consecuencia de pensamientos negativos constantes tomados como ciertos. Es algo que aparece de manera innata. A todo ese ruido que tenemos en la cabeza se le añaden los agentes externos que no queremos ignorar. No somos conscientes que alimentan para mal nuestro interior (ver nuestro artículo sobre Los ataques de pánico).
ANSIEDAD Y DEPRESIÓN
Es frecuente que las personas con trastornos de ansiedad tengan signos de síntomas depresivos y viceversa. Lo cierto es que la ansiedad y depresión pueden coexistir y son fruto del estrés crónico.
Tanto la ansiedad como la depresión son maneras de reaccionar ante eventos externos o internos. Si vivimos un conflicto como si fuera una amenaza, se activará el sistema de alerta (ansiedad). En cambio, si lo interpretamos como una pérdida, se activará el foco territorial (depresión).
En general, el trastorno de ansiedad indica miedo al futuro, mientras que el trastorno de depresión es fruto de una pérdida (o varias) en el pasado.
CONSECUENCIAS DE NO AFRONTAR LA ANSIEDAD
Una persona que no coge las riendas y se enfrenta a sus problemas de ansiedad vive la vida desde la desconfianza y el nulo amor propio. Los pensamientos que entran y salen no dejan espacio para poder verse como un gran ser humano, con muchas cualidades y gran potencial.
Es por ello que tiende a desvalorizarse y a no respetarse. Teniendo muy marcados los niveles de exigencia consigo misma, que son tan desorbitados que le hacen recurrir a las comparaciones odiosas, sintiéndose cada vez peor. La mente sufre, el alma sufre y el cuerpo ya no lo soporta más.
Si la ansiedad ha llegado a tu vida, debes saber, que está provocando que tengas miedo a vivir y te está privando de que seas feliz.
RECOMENDACIONES PARA MITIGAR LA ANSIEDAD
Evitar exponerse a factores estresantes. Parece evidente, pero es la primera de la lista. Es importante detectar el disparador, identificar lo antes posible aquel evento que pueda detonar la ansiedad para evitarlo o alejarse rápidamente.
Estilo de vida saludable. Un estilo de vida saludable que tenga en cuenta el cuerpo y las necesidades de cada una será fundamental para evitar los factores estresantes. Es recomendable buscar espacios para la actividad física como hacer ejercicio, caminar, sacudir brazos, mover la boca, hacer estiramientos o practicar un deporte.
Escribir las preocupaciones. El 90% de nuestras preocupaciones no sucederán, pero forman parte de esos 80.000 pensamientos que tenemos al día. Un ejercicio que nos puede ayudar a tomar conciencia de lo que pensamos y relativizar es escribir durante una semana todas las preocupaciones que tenemos. Al acabar la semana, fíjate en cuáles realmente han sucedido y cuáles no. Te sorprenderá el resultado.
Ejercicios de relajación a través de la respiración. Focalizar la atención en la respiración, inspirando suavemente por la nariz y soltando poco a poco el aire por la boca. Es importante respirar conscientemente, pues es la forma más rápida de recuperar la calma y reducir la opresión en el pecho que genera la ansiedad. Por ejemplo, meditar es una buena manera de conectar con el cuerpo y la respiración. En ese sentido, en Internet se pueden encontrar diversos métodos de relajación.
Agua para aliviar. Evitar alimentos o bebidas estimulantes y beber abundante agua. Al sentir el agua por nuestro cuerpo recuperaremos sensaciones relajantes ya nos será más fácil desconectar del estado alterado del cuerpo.
Vaciado de sensaciones corporales. Si nos damos permiso para sentir, en pocos minutos nuestro cuerpo nos ayudará a equilibrarnos. Se trata de dejar que el cuerpo transforme la sensación hasta que se reduzca la intensidad. En este sentido el agua fría también ayuda: hielo en la nuca, lavarse la cara o ducharse con agua fría.
LIBERA TUS EMOCIONES Y CARGAS
La Biodescodificación te dice que prestes atención a lo que estás pensando. Cuando empieces a sentir que la ansiedad está apareciendo y que te está reclamando atención, préstasela, pero de otra manera. Para un segundo tus pensamientos, fíjate en que está ocurriendo o qué es lo que te estás diciendo o pensando en ese momento para que aparezca.
Empieza a valorarte. Deja de juzgarte ya. Eres una persona valiosa ¿por qué estás creyendo que no?, ¿qué estás ganando con criticarte todos los días? Te lo digo: pensamientos inciertos e irracionales que vas a sentir como verdades absolutas.
Habla y suelta.Deja de contenerte, deja de retener lo que llevas dentro. La mejor opción de todas siempre va a ser la de expresarte. Cuando hablas con alguien sobre el tema y lo verbalizas, el problema disminuye y contar con puntos de vista diferentes significa ver alternativas, ventanas y puertas abiertas que ahora no puedes ver.
En la base de la columna vertebral, tras las siete vértebras cervicales y las doce dorsales, se hallan las cinco vértebras lumbares, a modo cimientos de los pilares de sostienen toda la estructura vertebral. Y es sabido que cuando los cimientos de un edificio están dañados, todo el edificio está en peligro de derrumbarse.
Teniendo en cuenta este símil, una desvalorización o autocrítica en aquello que me apoyo (valores, creencias, personas, trabajo, sexualidad, etc.) supone una amenaza para la supervivencia en términos de creación, de funcionamiento, de relación con los demás y en la forma de establecer la propia estructura y personalidad.
En las lumbares bajas (L5), cerca del sacro, los conflictos están relacionados con la sexualidad, en un contexto de comparación, ya que es la parte de la columna responsable del movimiento durante la cópula.
El lumbago
Hablando del lumbago específicamente, este es una afección del disco intervertebral situado entre las dos últimas vértebras lumbares. Se manifiesta cuando un individuo, al tratar de levantar un objeto, siente de manera repentina un dolor agudo en la región lumbar, que le impide incorporarse por completo, desplazándose con mucha dificultad.
La persona que lo padece cree que no puede hacer frente como ella quisiera a sus responsabilidades materiales, y esa sensación suele vivirla con culpabilidad e ira asociada.
En la lumbociática o lumbociatalgia
el dolor se propaga a un miembro inferior debido a la compresión o irritación del nervio ciático. Este es el nervio más grueso y largo del cuerpo; empieza en la parte baja de la espalda, atraviesa las nalgas y desciende por las extremidades inferiores. El síntoma se origina frecuentemente en las raíces del nervio (de L4 a S-3). Los conflictos que afectan a este nervio tienen una tonalidad de desvalorización en términos de instrucciones, de órdenes, relacionadas con sentir miedo a algo antes de que suceda. Si afecta a la sensibilidad, el conflicto está vinculado a la información que se recibe, a no querer sentirla, percibirla. Si afecta al control motor, está vinculado a no ser capaz de ejecutarla, a no querer ejecutarla.
Guarda relación con conflictos de pareja combinados con carencia material, con la imposibilidad de adquirir lo que se desea. También puede tratarse de una carencia de algo simbólico en la que interviene lo material, un sentimiento relacionado con el dinero. El dolor puede manifestarse más en una pierna que en otra: si la pierna derecha es la afectada, puede tratarse de miedo a carecer de dinero y a no poder hacer frente a las responsabilidades. Si el dolor se sitúa en la pierna izquierda, la falta de dinero puede intensificar el sentimiento de no poder darlo todo a los seres queridos.
La hiperlordosis
es un aumento anormal de la curvatura de la columna lumbar que «obliga» a que la cabeza mire hacia el cielo, un arquetipo del padre. Los conflictos se relacionan con el reconocimiento paterno, con una búsqueda del padre o de la representación paterna. Como es estructural, el conflicto es transgeneracional.
Las vértebras lumbares
Antes de seguir analizando las causas emocionales del lumbago, conviene explicar brevemente el significado concreto de cada vértebra lumbar.
– L5: Alude a los colaterales (pareja, amante, compañero, etcétera). Entre L5-S1 desvalorización sexual, golpe bajo, traición.
– L4: En relación con la próstata, el cuerpo uterino. Conflicto con la «norma». No respetar las normas con relación a la familia o a los otros, no tener una actitud normal o sentirse diferente a los demás con relación a las normas. Entre L4-L5, conflicto de desvalorización relacionado con las normas y el colateral. Por ejemplo, no recibir más ternura del compañero/a.
– L3: Se corresponde con los ovarios, los testículos, el útero. Conflicto de desvalorización con relación a la sexualidad y la fecundación. También guarda relación con las rodillas y la vejiga. Conflictos de desvalorización y culpabilidad con respecto al territorio y la sexualidad. Por ejemplo, no haber sabido marcar el territorio sexual; haber quedado embarazada de otro; violencia sexual. Entre L2-L3, desvalorización en un conflicto indigesto, con una tonalidad de carencia de dinero y de pérdida.
– L2: Está relacionada con el apéndice y el abdomen. Conflicto de desvalorización con respecto a algo sucio, a tener que despegarse de algo que se quería guardar.
– L1: Se relaciona con el colon. Los conflictos de desvalorización tienen relación con algo sucio, con que la vida juega sucio, con que nos traicionan, con una tonalidad de intercambio no realizado, de sexualidad repugnante, por ejemplo. Entre L1-L2, el conflicto es de pérdida, de cochinada, de algo indigesto con falta de dinero.
Al hablar de Lateralidad, nos referimos a que muchas veces no tiene exactamente el mismo significado tener un problema en un lado o el otro del cuerpo. Por ejemplo, si hay un problema en la rodilla, el que sea la rodilla derecha o la izquierda tendrá matices diferentes. Lo mismo puede decirse del hombro, el codo, el pie, el ojo o el oído, etc.
Aunque hay una regla general para aplicar correctamente la noción de lateralidad a cada caso, esa regla tiene varias excepciones que se deben conocer y vamos a exponer.
La norma general
es que el significado de cada lado (derecho e izquierdo) viene dado por el significado arquetípico del inconsciente colectivo para cada lado del cuerpo. Así, el lado derecho significa arquetípicamente: Acción, masculino, trabajo, mental; y el izquierdo: Deseo, femenino, familia, intuición-creatividad.
Además, ese significado arquetípico coincide con la forma de resentir los conflictos de acuerdo a la lateralidad hormonal. En el ectodermo, el hemisferio derecho rige la testosterona y provoca una forma de resentir masculina (acción-enfrentamiento) ante los conflictos que afecten a un relé cerebral de ese hemisferio; y el hemisferio izquierdo rige los estrógenos y la prostaglandina que provocan una forma de resentir femenina (huída-sumisión) ante los conflictos que afecten a un relé cerebral del hemisferio izquierdo. En ese sentido, conviene saber que se puede dar una forma de resentir femenina en un hombre y viceversa, en los casos en que hay constelación cerebral o basculación hormonal. Ahora bien, como estos conceptos merecen ser explicados con más profundidad, los analizamos en este otro artículo: Balanza hormonal y Constelación cerebral.
En esa misma dirección
es de destacar que el hemisferio izquierdo del cerebro se relaciona con la parte derecha del cuerpo. A su vez, el hemisferio derecho se relaciona con la parte izquierda del cuerpo. Y que, en términos generales, el cerebro dominante en la mujer es el izquierdo y que en el hombre la dominancia lo tiene el derecho. Salvo en caso de ser zurdos que es al contrario.
Así, la regla de lateralidad afirma que una persona diestra responde a un conflicto relacionado con el mundo femenino (madre, mujer, hijos pequeños, intuición) con el lado izquierdo de su cuerpo; y a un conflicto relacionado con el mundo masculino (trabajo, hombre, padre, autoridad) con el lado derecho del cuerpo. Con la gente zurda es al revés. A su vez, el lado izquierdo (en una persona diestra) está relacionado con los deseos, y el derecho con las acciones.
El hemisferio izquierdo
de nuestro cerebro asume las funciones de orden racional tales como leer, hablar, contar, pensar, analizar una situación y establecer asociaciones; se relaciona con el pensamiento lógico y corresponde a nuestro aspecto emisor masculino o Yang; controla la parte derecha de nuestro cuerpo.
El hemisferio derecho
gestiona las informaciones afectivas y emocionales; nos permite reconocer globalmente una situación y atribuirle un colorido emocional y sensitivo; se relaciona con nuestra imaginación, nuestra intuición y participa en la actividad onírica; corresponde a nuestra parte femenina o Yin; rige la parte izquierda de nuestro cuerpo.
La memoria emocional del cerebro límbico contiene la respuesta a muchas causas de malestares y enfermedades (Ej. Hemisferio izquierdo: “Mi madre me ha dejado sola con mi padre”. Hemisferio derecho: “Me siento abandonada”).
No obstante, como excepción a esta regla, conviene saber que cuando el conflicto es de supervivencia, la lateralidad carece de importancia. Ello se debe a que el tronco cerebral no posee la cualidad de cruzamiento. También existen dos órganos pertenecientes al mesodermo nuevo que no tienen esa correspondencia cruzada: el riñón y el corazón. No obstante, se rigen igualmente por la lateralidad arquetípica.
Asimismo hay que recordar siempre que para las personas zurdas la lateralidad hay que entenderla al revés que con las personas diestras.
La lateralidad en las mamas
por otra parte, cuando se estudia en profundidad, descubrimos que tiene un sentido específico y diferente del que estamos hablando. Por ejemplo (y simplificando mucho, pues no significan exactamente lo mismo las mamas en general que sus conductos galactóforos), si una mujer diestra sufre un conflicto de preocupación por la salud de su hijo, ella desarrollará un cáncer glandular de mama en su seno izquierdo (el seno en el que instintivamente se da de mamar al hijo). Si su conflicto fuera un fuerte sentimiento de desprotección por parte de su pareja, podría desarrollarse el mismo tipo de cáncer pero en el seno derecho.
La lateralidad dental
también tiene un sentido específico a partir de los tres años de edad. El lado derecho está relacionado con el padre, el clan, el trabajo y la posición social; y también con el futuro. El lado izquierdo representa a la madre, la familia, el hogar y la pareja; y también el pasado.
Hay personas zurdas que sin embargo han aprendido a manejarse bien con la mano y el pie derecho, sin embargo, con respecto a la lateralidad que estamos viendo aquí, hay que considerar que son zurdas biológicas.
Test de Lateralidad
Hay una serie de pruebas que nos permiten probar la lateralidad:
1. Aplaudir: los diestros pegan con la mano derecha a izquierda, el movimiento lo hace la mano derecha.
2. Cuando cruzamos los dedos de las dos manos, el pulgar derecho queda por encima del izquierdo.
3. Provocar un desequilibrio y ver si la pierna que sale primero es la derecha o la izquierda.
4. Para subirse a una silla, qué pierna sube primero.
5. Cómo agarramos un bebé. Un diestro lo va a coger con la izquierda, porque con su mano derecha va a alejar el peligro; es una memoria muy arcaica, pero es así cómo va proteger a su bebé. Es muy preciso para una madre.
6. Cuando agarran el teléfono, ¿en qué oreja lo ponen?
Cuando trabajamos con una persona ambidiestra, hay que preguntar a la persona lo que siente puesto que parece que estas personas funcionan de la misma manera con el cerebro derecho que con el izquierdo, y ello no está probado científicamente en la descodificación biológica, por lo que es fundamental seguir trabajando en esta línea de experimentación para comprender a nivel conflictivo lo que ocurre.
Otras normas a tener en cuenta
1.- Cuando se trata de los sentidos (vista, oído, olfato), la norma es que la parte derecha (los zurdos siempre al revés) señala «lo que entra» (algo que quiero que entre y que no entra o que entra y no quiero), y la parte izquierda es «lo que sale» (quiero sacar esto porque es tóxico/peligroso o no quiero que salga esta información vergonzosa para que no lo sepan los demás, etc.).
La lateralidad de los ojos tiene sus características específicas que podemos ver en el artículo dedicado a ellos.
2.- Si la parte afectada es el Aparato Locomotor, la parte derecha es una «acción obligada» y la izquierda es un «deseo impedido» (o un deseo de no hacer algo pero que finalmente lo hago).
3.- Una persona diestra, responde a un conflicto en relación a su madre o hijos, reales o simbólicos, con el lado izquierdo del cuerpo. Y responde a un conflicto con la pareja, con el lado derecho de su cuerpo (órganos y/o miembros de su cuerpo). Y, lógicamente, para las personas zurdas es al revés.
Ya antes de que el médico alemán Ryke Hamer se diera cuenta de que nuestras “emociones ocultas” y negativas confinadas en el inconsciente son la causa de la mayoría de las enfermedades que padecemos, su compatriota y también doctor Georg Groddeck (pionero en medicina psicosomática. 1866-1934) comentaba en su libro El significado de la enfermedad: «Aquel que llega a la conclusión de que yo medico mentalmente a un humano que se rompió la pierna tiene razón – pero ajusto la fractura y protejo la herida. Y entonces le doy un masaje, hago ejercicios con él, le doy a la pierna baños diarios con agua a 45°C por media hora y cuido que no se inflame ni supure, y cada tanto le pregunto: ¿por qué se rompió la pierna, ‘usted mismo’?»
También otros personajes de relevancia mundial, antes que Hamer, ya apuntaban que la incoherencia entre nuestros pensamientos, emociones y actos están en el origen del desarrollo de las enfermedades.
Por ejemplo, el gurú Osho afirmaba que “las enfermedades del ser humano comienzan cuando dejo de ser yo para ser lo que los demás quieren que sea”. Por su parte, la afamada escritora y conferenciante Louise L. Hay, al final de su libro Usted puede sanar su vida, ofrece un pequeño listado que relaciona determinadas enfermedades con aquellas dañinas emociones que las generan.
Otro gurú, Alejandro Jodorowsky (creador de la Psicomagia) nos revela que “debajo de cada enfermedad está la prohibición de hacer algo que deseamos o la orden de hacer algo que no deseamos”. En la misma línea se manifiestan otros maestros espirituales como Wayne W. Dyer, Ekhart Tolle, Krishnamurti o Thich Nhat Hanh, entre otros. Igualmente, algunas eminentes figuras pertenecientes al ámbito de la ciencia están divulgando sus descubrimientos en este sentido: Deepak Chopra, Joe Dispenza, Bruce Lipton, Brian Weiss, Hans Jenny, etc.
Concretando, el análisis estadístico-científico, el estudio continuado y la profundización psicológica de las manifestaciones somáticas de esa dañina emoción oculta que Ryke Hamer llamó el resentir, con el paso del tiempo, ha permitido hacer un listado que recoge la relación probable entre dichos resentires y sus síntomas o enfermedades asociadas a ellos.
Diccionario de Psicodescodificación
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