La lumbalgia (el lumbago)

En la base de la columna vertebral, tras las siete vértebras cervicales y las doce dorsales, se hallan las cinco vértebras lumbares, a modo cimientos de los pilares de sostienen toda la estructura vertebral. Y es sabido que cuando los cimientos de un edificio están dañados, todo el edificio está en peligro de derrumbarse.

Teniendo en cuenta este símil, una desvalorización o autocrítica en aquello que me apoyo (valores, creencias, personas, trabajo, sexualidad, etc.) supone una amenaza para la supervivencia en términos de creación, de funcionamiento, de relación con los demás y en la forma de establecer la propia estructura y personalidad.

En las lumbares bajas (L5), cerca del sacro, los conflictos están relacionados con la sexualidad, en un contexto de comparación, ya que es la parte de la columna responsable del movimiento durante la cópula.

El lumbago

Hablando del lumbago específicamente, este es una afección del disco intervertebral situado entre las dos últimas vértebras lumbares. Se manifiesta cuando un individuo, al tratar de levantar un objeto, siente de manera repentina un dolor agudo en la región lumbar, que le impide incorporarse por completo, desplazándose con mucha dificultad.

La persona que lo padece cree que no puede hacer frente como ella quisiera a sus responsabilidades materiales, y esa sensación suele vivirla con culpabilidad e ira asociada.

En la lumbociática o lumbociatalgia

el dolor se propaga a un miembro inferior debido a la compresión o irritación del nervio ciático. Este es el nervio más grueso y largo del cuerpo; empieza en la parte baja de la espalda, atraviesa las nalgas y desciende por las extremidades inferiores. El síntoma se origina frecuentemente en las raíces del nervio (de L4 a S-3). Los conflictos que afectan a este nervio tienen una tonalidad de desvalorización en términos de instrucciones, de órdenes, relacionadas con sentir miedo a algo antes de que suceda. Si afecta a la sensibilidad, el conflicto está vinculado a la información que se recibe, a no querer sentirla, percibirla. Si afecta al control motor, está vinculado a no ser capaz de ejecutarla, a no querer ejecutarla.

Guarda relación con conflictos de pareja combinados con carencia material, con la imposibilidad de adquirir lo que se desea. También puede tratarse de una carencia de algo simbólico en la que interviene lo material, un sentimiento relacionado con el dinero. El dolor puede manifestarse más en una pierna que en otra: si la pierna derecha es la afectada, puede tratarse de miedo a carecer de dinero y a no poder hacer frente a las responsabilidades. Si el dolor se sitúa en la pierna izquierda, la falta de dinero puede intensificar el sentimiento de no poder darlo todo a los seres queridos.

La hiperlordosis

es un aumento anormal de la curvatura de la columna lumbar que «obliga» a que la cabeza mire hacia el cielo, un arquetipo del padre. Los conflictos se relacionan con el reconocimiento paterno, con una búsqueda del padre o de la representación paterna. Como es estructural, el conflicto es transgeneracional.

Las vértebras lumbares

Antes de seguir analizando las causas emocionales del lumbago, conviene explicar brevemente el significado concreto de cada vértebra lumbar.

L5: Alude a los colaterales (pareja, amante, compañero, etcétera). Entre L5-S1 desvalorización sexual, golpe bajo, traición.

L4: En relación con la próstata, el cuerpo uterino. Conflicto con la «norma». No respetar las normas con relación a la familia o a los otros, no tener una actitud normal o sentirse diferente a los demás con relación a las normas. Entre L4-L5, conflicto de desvalorización relacionado con las normas y el colateral. Por ejemplo, no recibir más ternura del compañero/a.

L3: Se corresponde con los ovarios, los testículos, el útero. Conflicto de desvalorización con relación a la sexualidad y la fecundación. También guarda relación con las rodillas y la vejiga. Conflictos de desvalorización y culpabilidad con respecto al territorio y la sexualidad. Por ejemplo, no haber sabido marcar el territorio sexual; haber quedado embarazada de otro; violencia sexual. Entre L2-L3, desvalorización en un conflicto indigesto, con una tonalidad de carencia de dinero y de pérdida.

L2: Está relacionada con el apéndice y el abdomen. Conflicto de desvalorización con respecto a algo sucio, a tener que despegarse de algo que se quería guardar.

L1: Se relaciona con el colon. Los conflictos de desvalorización tienen relación con algo sucio, con que la vida juega sucio, con que nos traicionan, con una tonalidad de intercambio no realizado, de sexualidad repugnante, por ejemplo. Entre L1-L2, el conflicto es de pérdida, de cochinada, de algo indigesto con falta de dinero.

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De la Biodescodificación a la Psicodescodificación

El campo terapéutico de la descodificación psico-emocional de las enfermedades ha tenido y tiene muchos nombres, a pesar de que, en esencia, todos los encuadres metodológicos parten de un enfoque holístico común. Y algunas de esas metodologías son tan similares que, en la práctica, llegan a ser iguales.

Eso es así, tanto desde las aportaciones a partir de las investigaciones del doctor Hamer en dicho campo como en investigaciones precedentes. Así por ejemplo, con anterioridad al doctor Hamer nos encontramos con la medicina antroposófica de Rudolf Steiner, la medicina psicosomática del doctor Franz Alexander o los diversos escritos del doctor Georg Groddeck.

Paralelamente a los descubrimientos del doctor Hamer, y en la misma línea, tenemos a la metamedicina de Claudia Rainville y posicionamientos en el mismo sentido de diversos personajes como Osho o Louise Hay (autora del libro Usted puede sanar su vida, entre otros).

Pioneros: Dr. Hamer y Dr. Groddeck, Osho y Louise Hay

En la actualidad

es sobre todo a partir de las profundas y metódicas investigaciones del doctor Hamer, y de sus conclusiones, cuando la relación entre emociones y enfermedad ha vuelto a suscitar interés general.

Sin embargo, tanta diversidad de nombres referidos a una misma metodología puede generar confusión, y esa confusión, junto con la desacreditación del conservador mundo académico y la poderosa e interesada industria farmacéutica, puede derivar en un contraproducente escepticismo.

Sabemos que a conceptos como la física cuántica o la epigenética les ha costado ser aceptados científicamente y, aun ahora, a pesar de que sus postulados ya han quedado demostrados, muchos científicos siguen prefiriendo no tener en cuenta sus aportaciones porque desestabilizan los fundamentos de la ciencia newtoniana en los que se sienten más cómodos. Pues bien, imaginemos el caos que hubiera supuesto para su aceptación y evolución el que ambos conceptos fueran conocidos por unos veinte nombres distintos cada uno.

Centro formativo Neopercepción

LAS RAZONES DETRÁS DE LA VARIEDAD DE NOMBRES

Así pues, vamos ahora a analizar las prosaicas razones que se esconden detrás de tanta variedad de nombres, para intentar arrojar luz sobre el tema.

Como hemos comentado, el eje troncal del que partió la actual visión de la descodificación psicosomática y emocional fueron las investigaciones del Dr. Ryke Geerd Hamer en los años 80 del siglo XX. A raíz de un hecho especialmente dramático acaecido en su familia, él se da perfecta cuenta de la estrecha relación entre emociones y enfermedad, y decide investigar dicha relación haciéndose preguntas como ¿cuál es el proceso exacto por el que determinada emoción desencadena determinada enfermedad? ¿por qué esa emoción se manifiesta en una parte del cuerpo y no en otra?, etc.

EL doctor Hamer

Tras años de investigación y miles de pacientes estudiados, el por entonces prestigioso médico alemán Ryke Hamer presenta sus conclusiones, siendo el eje central de ellas las llamadas 5 Leyes Biológicas. Dichas conclusiones son rechazadas por el colegio médico alemán, que le insta a retractarse de sus afirmaciones fruto de sus investigaciones. Al no hacerlo, es desposeído de su licencia para ejercer la medicina y, posteriormente, es arrestado y sufre prisión en los diversos países en los que intenta divulgar sus descubrimientos y su metodología, que bautiza con el nombre de Nueva Medicina Germánica. Finalmente, encuentra comprensión y asilo en Noruega, país en el que vive hasta su fallecimiento.

A pesar de la brutal represión contra sus ideas y su persona, muchos profesionales de la salud con mente más abierta (otros médicos, psiquiatras, psicólogos, dentistas, enfermeros…) se interesaron por sus descubrimientos en el ámbito de la psicosomática. De esa manera, un buen número de profesionales se formaron con él, y luego otras personas se formaron a su vez con quienes él había formado. Eso sí, sus discípulos tuvieron la inteligencia de ser más diplomáticos que Hamer al presentar dicha terapia como complementaria de la medicina convencional, evitando así problemas legales aunque no el desprestigio académico frente a sus colegas que, por otra parte, no han tenido ni tienen el más mínimo interés el comprobar la veracidad o no de sus postulados.

Siguiendo la línea trazada por el doctor Hamer, con el paso del tiempo otros terapeutas profundizaron en la investigación de algunos aspectos a los que Hamer no había llegado; así por ejemplo, la influencia de la herencia genealógica en la salud y en carácter de una persona, o el modo de abordar psicológicamente la solución del conflicto emocional, una vez que éste se ha encontrado.

Finalmente, de la suma de todas esas investigaciones, surgieron los fundamentos, consensuados tácitamente, de un nuevo cuerpo metodológico con el que entender y tratar los conflictos psico-emocionales causantes de trastornos físicos y conductuales.

De Christian Flèche a Enric Corbera

Llegados a ese punto evolutivo, el enfermero francés Christian Flèche, discípulo de Hamer, denomina Biodécodage (Biodescodificación, en español) a la citada metodología. Alcanzando dicho nombre popularidad entre sus colegas, que empezaron a utilizarlo de forma genérica.

En España y Latinoamérica, dentro de los profesionales que divulgaron y popularizaron este nuevo campo bajo ese nombre, destaca el carismático psicólogo Enric Corbera.

Sin embargo, cuando el conocimiento de esta terapia iba en aumento y su práctica avanzaba adecuadamente, el señor Flèche decidió reclamar judicialmente su derecho sobre la denominación de “Biodescodificación” y, por lo tanto, únicamente sus alumnos directos estarían autorizados legalmente a utilizar dicha denominación, más allá de su uso en el lenguaje coloquial.

Una vez que los tribunales le dieron la razón, el resto de especialistas tuvieron que dejar de llamar a su terapia por ese nombre y designarle otro. Cosa que hicieron al mismo tiempo que registraban a su vez los nuevos nombres.

A consecuencia de ello, de repente aparecieron una pléyade de nombres que hacían referencia a la misma metodología. Entre esos nombres destacan el de BioNeuroEmoción (Enric Corbera), Biología Total (Claude Sabah), Psicosomática Clínica (Salomon Sellam), Descodificación Biológica (Ángeles Wolder), Neurodescodificación (Pablo Martínez Armesto) y otros.

Joman Romero

Así las cosas, desde la Asociación cultural española Neopercepción, a sugerencia de sus destacados miembros Joman Romero y Joaquín Ferrer, decidimos registrar otro nombre para el mismo campo terapéutico: PSICODESCODIFICACIÓN®.

Joman Romero es maestro en el campo de la descodificación psico-emocional de las enfermedades. Inició su andadura terapéutica a finales de los años 80 del siglo XX, al igual que su compatriota Enric Corbera, dándole a dicha terapia un toque personal al sumarle los conocimientos y recursos multidisciplinares provenientes de la Psicología Transpersonal, al igual que su colega Joaquín Ferrer.

Para ellos, y para la Asociación Neopercepción, la Psicodescodificación tiene un componente añadido de Crecimiento Personal, ya que generalmente la solución adecuada que se busca proviene de una comprensión mejor y más elevada (espiritual) del conflicto que afecta a la persona.

“Dónde quiera que va un pensamiento, un proceso químico lo acompaña» (Dr. Deepack Chopra). Si la solución que buscas no da la paz, no es la solución adecuada… Elige de nuevo.

Accidentes y suicidios en biodescodificación

En los accidentes, así como en las enfermedades, en psicodescodificación partimos de varias premisas, entre ellas, las principales son: “nada sucede por azar” y “la realidad es un espejo de lo que sucede en nuestro interior”. Además, la ley metafísica de la resonancia determina que nosotros nunca podemos entrar en contacto con algo con lo que no tenemos nada que ver.

Es cierto que no buscamos los accidentes, como tampoco buscamos las enfermedades; sin embargo, debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad en aquello que nos sucede (como ya vimos en los artículos sobre la casa y sus objetos y el coche y las mascotas).

En el libro La enfermedad como camino

se dice que: “La idea de que los accidentes son provocados inconscientemente no es nueva. Freud, en su Psicopatología de la vida diaria, además de fallos como defectos de pronunciación, olvidos, extravío de objetos, etc., cita también los accidentes como fruto de un propósito inconsciente. Posteriormente, la investigación psicosomática ha demostrado estadísticamente la existencia de la llamada «propensión al accidente». Se trata de una personalidad que se inclina a afrontar sus conflictos en forma de accidente”. Y también Franz Alexander, en su libro Medicina Psicosomática, publicado en 1950, abunda en ese sentido afirmando, por ejemplo, que “la mayoría de los accidentes están provocados inconscientemente”.

Así pues, nuestros modelos mentales pueden atraer hacia nosotros un accidente. E igualmente parece que algunas personas fueran “propensas a los accidentes” en tanto que otras andan por la vida sin hacerse jamás un rasguño. Por tanto, hay accidentes que pueden ocurrirnos por los pensamientos o las emociones que sentimos en determinado momento, aunque no seamos conscientes de ellos.

En cuanto a la relación entre emociones inconscientes y accidentes, la psicodescodificación empieza por analizar aquellos accidentes que nosotros vivamos por propia responsabilidad: Caídas, choques, fracturas, torceduras, quemaduras, etc.

Luise L. Hay, en Poder espiritual y salud, dice:

“Los accidentes son expresiones de cólera, que indican una acumulación de frustraciones en alguien que no se siente libre para expresarse o para hacerse valer. Indican también rebelión contra la autoridad. Nos enfurecemos tanto que queremos golpear a alguien y, en cambio, los golpeados somos nosotros.

Cuando nos enojamos con nosotros mismos, cuando nos sentimos culpables, cuando tenemos la necesidad de castigarnos, un accidente es la una forma estupenda de conseguirlo.

El sufrimiento físico nos da una pista sobre cuál es el dominio de la vida en que nos sentimos culpables. El grado de daño físico nos permite saber hasta qué punto era severo el castigo que necesitábamos, y a cuánto tiempo deberíamos estar sentenciados.”

Clasificación de los accidentes

Como estamos viendo, en algunas ocasiones, detrás de un accidente hay una incapacidad para hacerse valer, una rebelión contra la autoridad mal conducida o la creencia en las virtudes de la violencia.

Después tenemos aquellos accidentes “repetitivos” que pudieran señalar una historia Transgeneracional.

En los accidentes que fueron responsabilidad de “otros”, en un papel de “agresiones recibidas”, también habremos de considerar la historia familiar, el Transgeneracional: Balazos, puñaladas, palizas, empujones, atropellamientos, etc.

Por lo tanto, hay accidentes que pueden deberse a una lealtad familiar de la que no somos conscientes. Si ponemos tan sólo un poco de atención en la revisión de nuestro árbol genealógico, dichos accidentes pueden aparecer en nuestras vidas como una “reparación” del drama vivido por un ancestro.

Además, aquellos accidentes en los que nosotros resultemos heridos por “responsabilidad” de otra persona, conviene analizarlos también desde un enfoque cuántico y energético, porque si bien no han sido nuestros pensamientos o nuestras emociones las que han provocado el accidente, sí pudiera ser nuestra frecuencia vibratoria: Accidentes aéreos, choques mientras yo soy pasajero…

Volviendo a los accidentes repetitivos

Habremos de buscar las constantes, es decir, ¿ocurren siempre a la misma hora?, ¿ocurren siempre el mismo día de la semana?, ¿ocurren siempre en la misma fecha?, ¿ocurren siempre afectándome la misma parte del cuerpo?

Porque deberemos tener en cuenta que existen las “memorias de aniversario” y las “lealtades familiares” dentro del árbol genealógico. Ello nos obliga a prestar atención, dado que el accidente repetitivo puede ser una forma simbólica de “reparar” aquello que un doble nuestro en el árbol vivió en su momento y no supo solucionar.

Por lo tanto, muchos de los accidentes no son más que las consecuencias de una reparación inconsciente de vivencias emocionales impactantes de la misma familia.

En todos los casos de accidentes: de tráfico, domésticos, laborales, etc. lo primero que debemos buscar es el mensaje que nos transmite, para solucionarlo de manera consciente y evitar su repetición. El accidente es como una señal que nos obliga a mirar en nuestro interior.

Podemos y debemos hacernos varias preguntas:

  • ¿Qué me quiere advertir este accidente?
  • ¿Qué aspecto de mi vida debo transformar?
  • ¿A qué cambio de comportamiento me estoy resistiendo?
  • ¿Tuve la intención de hacer daño a alguien?
Y también:
  • ¿Qué parte de mi cuerpo se ha visto afectada y qué significado tiene en biodescodificación?
  • ¿Presenta la zona inflamación (= rabia), sangre (= familia), fractura (= necesidad de ser más flexible), dolor físico (= dolor emocional)?
  • ¿Qué me imposibilita lo sucedido?
  • ¿A qué me obliga la nueva situación?
  • ¿En qué o en quién pensaba?
  • ¿Me siento culpable por algo que he dicho o hecho?
  • ¿Para qué estoy viviendo esta experiencia, qué debo aprender de ella?

Todos los accidentes son una invitación a que pares, a que reconsideres tu situación actual y, sobre todo, tu actitud en la misma.

Visto desde la Psicogenealogía, los accidentes son intentos de SUICIDIO con más o menos fortuna

En cuanto al suicidio en sí mismo, si bien son múltiples las causas que pueden llevar a una persona a pensar en él, Alejandro Jodorowsky nos dice literalmente que:

“Un suicidio se prepara durante cuatro o cinco generaciones. El suicida es un enemigo de su vida porque considera que la vida no es suya: alguien no se la ha dado, y en su lugar le ha metido en el cuerpo la vida de otro. Ha fallado la madre, el padre y los abuelos. No es que el suicida quiera eliminarse a sí mismo, sino a alguien o algo que lo invade. Destruyendo a su cuerpo comete un crimen porque, en último momento, en la verdad de la agonía, se da cuenta que ha destruido a su verdadero espíritu: ha matado a un niño. El suicida sufre porque sabe que, siendo el cáliz de una Conciencia divina, nadie en su árbol genealógico ha sabido reconocerlo. Ha crecido entre ciegos…

Su forma de suicidio, mostrará la naturaleza aparente del conflicto:

  • Si se da un tiro en la cabeza, proclama que su padre lo ha destruido con sus conceptos rígidos.
  • Si se ahorca, la cuerda asesina es el cordón umbilical de su madre, que lo odió desde el momento que apareció en sus entrañas y luego, ya nacido, por culpabilidad, lo ahogó con sus esforzados mimos.
  • Si se lanzó de un alto edificio y se estrelló contra el suelo, manifiesta que no pudo soportar el odio entre su padre (edificio-falo) y su madre (tierra reprimida): revienta clamando por una unión de su Sol y su Luna, símbolos de los padres cósmicos.
  • Si tragó píldoras nocivas, es que de boca de su madre escuchó demasiadas palabras de odio y sufrimiento.
  • Si lo atropella un tren o un poderoso vehículo, denuncia que los preceptos anquilosados de sus abuelos le impedían gozar de la vida.
  • Si se ahorca dentro de un armario, revela que está fatigado de los impulsos sexuales que le avergüenzan.
  • Si se degüella, si se da un tiro en la boca, encuentra la forma de expresar todo lo que calló durante su vida, impidiéndose de este modo maldecir a quienes abusaron de él.
  • Si se prende fuego lamenta el abandono de su padre, al que ve como Dios.
  • Si se ahoga en el mar, expresa el deseo de regresar al vientre materno para ser parido en una forma correcta, con amor y no con rechazo.”
Además
  • Caídas tontas: Llamadas de atención para que analicemos con un mayor nivel de consciencia los pasos que damos.
  • Disparo en el corazón: No sentirse amado.
  • Cortarse las venas (la sangre representa a la familia y a las relaciones): Una manera drástica de romper con la familia y “con todo lo que me ha hecho”. Relaciones amorosas fallidas, fracaso profesional, pero relacionado con la familia, con el deseo de liberarse de padres o familiares que nos “hicieron” incapaces de superar obstáculos.
  • Tirarse o caerse a un pozo: Deseo de retorno al útero materno.
  • Electrocutarse: Invasión del padre.
  • Quemarse: Represión de la rabia en el interior.

ASESINATOS

Aparte de ello, Jodorowsky también nos señala que los suicidios y asesinatos que suceden en la familia se pueden reproducir en forma de accidente, por ejemplo de coche,  donde la víctima es un suicida inconsciente y el victimario es un asesino inconsciente (cosa que permite ayudar a buscar repeticiones en el árbol).

La familia es como una olla psicológica llena de secretos, tabúes, silencios, vergüenzas. Hay asesinatos, locura, robos, infidelidades, cárcel, incesto, abusos… Así, la enfermedad no es la solución del problema, sino una invitación a enfrentar un conflicto familiar que se ha mantenido secreto.

¿Qué pautas se pueden seguir respecto a los accidentes?

A) Si el accidente ya ocurrió, hay que intentar leer su mensaje, para elevar a la consciencia el mensaje sanador que con él nos llega.

B) Si tememos tener un accidente o alguien nos maldice o nos vaticina que lo tendremos, el cerebro se programará para que suceda y lo atraeremos sin querer. En estos casos es mejor realizarlo de manera metafórica, el inconsciente entiende la metáfora y es como si ya se hubiese cumplido lo que tememos o lo que “debía” de pasar.

C) Para evitar accidentes:

  • Cambiar culpabilidad por responsabilidad.
  • No juzgarnos.
  • Canalizar la rabia y la agresividad hacia nosotros mismos con grandes dosis de creatividad.
  • Canalizar la agresividad y la rabia hacia los otros mediante la confrontación.

La hipertensión en biodescodificación

La hipertensión arterial es una alteración emocional crónica que puede atribuirse principalmente al estrés, ansiedad, ira, depresión o combinaciones de ellas.

Simplificando y generalizando en exceso, podemos decir que los hipertensos son personas que huyen de los conflictos y no afrontan los problemas.

El hipertenso es una persona que intenta controlarlo todo:

su agresividad, sus emociones y tiene dificultades para comunicarse (aunque no necesariamente para relacionarse).

La mínima contrariedad, un enfado no expresado, una indignación ante una injusticia, son circunstancias suficientes para que la sangre se caliente y aumente su presión.

El paciente verdaderamente hipertenso tiene la sensación de estar amenazado con sufrir daño y cree que tiene que estar constantemente preparado para cualquier peligro. Está siempre dispuesto a luchar, pero contiene su agresividad para evitar el conflicto.

La hipertensión nos indica la gran tensión en la que vive debido a su afán de querer buscar una solución a sus problemas, pero no puede encontrar una salida porque no se atreve a afrontar los conflictos. El miedo le hace reprimir sus emociones, lo cual le ocasiona un aumento de la tensión.

El hipertenso suele ser muy emotivo y está influenciado por el pasado, el cual revive constantemente recordando heridas afectivas que no han sanado ni ha resuelto. Se preocupa mucho por la felicidad de sus seres queridos y se crea una gran “tensión” tratando de encontrar la forma de proporcionársela.

Uno de los miedos asociados a la hipertensión es el de la muerte. El hipertenso tiene miedo de que le llegue antes de haber realizado su plan de vida.

Al no saber cómo afrontar su inquietud, la descarga enfocando toda su atención en el mundo exterior, llevando una vida dinámica, tensa y de excesiva actividad, lo que le provoca un “aumento de la presión”.

Pero la hipertensión es sobre todo un tema de sangre

así que también hay que considerar la desvalorización en relación a la familia, justo al revés de  los problemas articulares, que son una desvalorización en relación a uno mismo.

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Un Curso De Milagros (UCDM)

Tanto los ancestrales conocimientos metafísicos como la moderna Psicología Transpersonal, pasando por el budismo, nos hablan de que hay siete planos o niveles de existencia. Y la comprensión e integración de esa “profunda realidad” nos da una perspectiva nueva de la existencia y tiene un poder transformador del Ser, que deja de identificarse con las creencias y apegos del ego para orientarse hacia su amorosa esencia espiritual.

En esa línea, en las enseñanzas del inspirado libro Un Curso De Milagros también está implícita la existencia de esos siete niveles. Es más, de forma muy sabia y progresiva nos va explicando cómo han surgido dichos planos y cómo corregir (expiar) los errores de percepción que nos anclan en el nivel más bajo, el del sufrimiento.

Como se dice en el libro: UCDM “sirve para eliminar todo aquello que te impide ver la luz”.

Por cierto, las conclusiones de la moderna física cuántica son coherentes con dichas afirmaciones metafísicas, así como las cada vez más numerosas investigaciones sobre las experiencias cercanas a la muerte (ECM).

7 planos de existencia

Entrando ya a describir dichos niveles, hay que empezar diciendo que los únicos niveles reales son el 1 y el 2 porque son la Autoexistencia y su Manifestación o cualidades. Para comprenderlo mejor, comparamos los niveles con el color blanco (Autoexistencia) y el Arco Iris (aquellas Cualidades también autoexistentes integradas dentro del blanco).

El tercer nivel ya es un pensamiento: “¿Cómo sería ser de otro tono?”  Por lo tanto, es un nivel ilusorio, puesto que la única medida de la auténtica realidad es si algo no tiene causa porque tiene autoexistencia (como el Amor Incondicional) o, por el contrario, es el efecto de una causa que, a su vez tiene otra causa y así indefinidamente.

Dicho de otro modo, solo tiene autoexistencia el Amor (el color blanco).

Autoexistencia: Blanco = Dios-Padre-Amor Incondicional.

Manifestación: Colores del arco iris = Hijo y Espíritu Santo.

Autoconciencia: “¿Cómo sería ser de otro tono?” = Pensamiento.

Experiencia: Probar las diversas opciones = Alma (dueño de la idea).

Mente: Pintor = Energía mental.

Emociones: Pintura = Energía emocional.

Materia: Lienzo = Cuerpo.

OBJETIVO DEL ALMA: Conseguir la mejor versión de esa idea, de forma que refleje perfectamente la Luz de Dios y, de esa manera, retorne a su condición (que nunca ha perdido en realidad) de Espíritu Santo.

Tal como postula el libro UN CURSO DE MILAGROS

Solo lo que Dios creó es real.
El Espíritu del Amor es lo único que tiene Autoexistencia.
El espíritu está eternamente en estado de gracia.
Tu realidad es únicamente espíritu.
Por lo tanto, estás eternamente en estado de gracia.
Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios.
Nada real puede ser amenazado

UCDM: RESUMEN DE SUS ENSEÑANZAS

Solo el mundo espiritual es real. El Amor es real. Solo lo real tiene poder. El Amor siempre produce expansión de su naturaleza y quiere expresar su grandeza y su gozo a través de lo amado.

El Amor da vida eterna (atemporal) y libertad de elección a sus hijos creados. Lo único que el amor no puede conceder a sus hijos es la petición de ser especiales, pues todos son amados por igual y están fraternalmente unidos en la mente de Dios.

Todos aquellos que libremente desearon ser especiales, al no conseguirlo, fueron sintiéndose separados de la mente amorosa de Dios y acabaron generando la vibración que dio origen al mundo material de la ilusión.

Al desconectarnos de nuestra naturaleza espiritual, la fuimos olvidando y, como consecuencia, sentimos nuestra fragilidad, creímos en nuestra mortalidad y nos llenamos de miedos.

Al sentirnos separados, nos sentimos solos y desamparados y, para combatir el infundado miedo existencial a la pérdida de nuestra identidad, nuestra mente creó una personalidad centrada en la afirmación enfermiza de sí misma, y en su supervivencia (el ego).

El mundo de la ilusión también es coherente, aunque falso.

El ego (generado por el pecado original de la decisión voluntaria de mantener el pensamiento en la separación) en su demente concepción del mundo, necesariamente siente insatisfacción, ansiedad y vacío -ya que nada puede llenarle- e intenta alimentarse de la importancia personal en su relación con los demás, de la comparación, la competitividad y la agresividad hacia el otro, el mundo exterior y, sobre todo, hacia sí mismo.

“La salvación es el recordatorio de que este mundo no es tu hogar. No se te imponen sus leyes, ni sus valores son los tuyos. Nada de lo que veas en él se encuentra realmente ahí”.

Cuando experimentas alguna enfermedad, estás creyendo que el cuerpo es un fin. Cuando crees que el cuerpo es un fin, crees que él tiene existencia por sí mismo. Y así crees que tu cuerpo puede enfermarse, de alguna forma, independiente de ti. Y así crees que tú, un ser aislado y separado, puedes ser víctima de tu cuerpo. Mientras que sin la creencia en la separación, eso no puede ser así.

que incluye la frase

Todo placer real procede de hacer la Voluntad de Dios. Esto es así porque no hacer Su Voluntad es una negación de tu Ser. Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.

Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento

y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo… Hacer la Voluntad de Dios no produce ninguna tensión una vez que reconoces que Su Voluntad es también la tuya.

Nadie repudia lo que considera parte de sí mismo. La manera en que reaccionas ante tu ego es similar a como Dios reacciona ante Sus creaciones: con amor, con protección y con caridad. No es cuestión, por lo tanto, de cómo reaccionas ante el ego, sino de lo que crees ser. La creencia de que hay otra forma de percibir es la idea más sublime de que es capaz el pensamiento del ego. Ello se debe a que dicha idea reconoce, aunque sea mínimamente, que el ego no es el Ser.

“El Espíritu Santo no quiere que entiendas los conflictos del ego, quiere que te des cuenta de que no tienen sentido. El amor es lo único que se puede entender, ya que sólo el amor es real, y, por lo tanto, sólo el amor tiene sentido”.

Cuando te encuentras con alguien, recuerda que se trata de un encuentro santo. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates, así te tratarás a ti mismo. Cada vez que dos Hijos de Dios se encuentran, se les proporciona una nueva oportunidad para salvarse. No dejes de darle la salvación a nadie, para que así la puedas recibir tú.

La luz no ataca a la oscuridad sino que la desvanece con su fulgor

Curso de biodescodificación

El pecado es una «percepción desprovista de amor». La manera de escaparse del temor es haciendo que la mente adopte una actitud receptiva al amor. El amor expulsa el miedo de la misma manera que la luz expulsa la oscuridad. El pasaje del miedo al amor es un milagro. No es que organice las cosas en el plano terrestre; se dirige a la auténtica fuente de nuestros problemas, que está siempre en el nivel de la conciencia.

Cualquier intento que hagas por corregir a un hermano significa que crees que puedes corregir, y eso no es otra cosa que la arrogancia del ego. La corrección le corresponde a Dios, Quien no conoce la arrogancia.

El ego está tratando de enseñarte cómo ganar el mundo y perder tu alma. El Espíritu Santo te enseña que no puedes perder tu alma y que no hay nada que ganar en el mundo, pues, de por sí, no da nada.

El Espíritu Santo es tu fortaleza porque sólo te conoce como espíritu. Él es perfectamente consciente de que no te conoces a ti mismo y perfectamente consciente de cómo enseñarte a recordar lo que eres. Tú decidiste olvidar a tu Padre, pero eso no es realmente lo que quieres hacer, y, por lo tanto, puedes decidir de otra manera… Tú no deseas el mundo. Lo único de valor en él son aquellos aspectos que contemplas con amor.

Cuando hayas aceptado tu misión de extender paz hallarás paz, pues al manifestarla la verás. He oído tu llamada y la he contestado, pero no has querido verme ni oír la respuesta que buscabas. Ello se debe a que eso no es todavía lo único que deseas. Sin embargo, a medida que yo me haga más real para ti, te darás cuenta de que, en efecto, eso es lo único que deseas.

El mundo que ves es el sistema ilusorio de aquellos a quienes la culpabilidad ha enloquecido… Si éste fuese el mundo real, Dios sería ciertamente cruel. Pues ningún Padre podría someter a Sus hijos a eso como pago por la salvación y al mismo tiempo ser amoroso.

Tienes más miedo de Dios que del ego, y el amor no puede entrar donde no se le da la bienvenida. Pero el odio sí que puede, pues entra por su propia voluntad sin que le importe la tuya.

Las relaciones especiales

Si amas de manera distinta de cómo ama Dios, Quien no sabe lo que es el amor especial, ¿cómo vas a poder entender lo que es el amor? Creer que las relaciones especiales, con un amor especial, pueden ofrecerte la salvación, es creer que la separación es la salvación.

El amor especial es sólo un escape de la muerte que se busca desesperadamente, pero no en la paz en la que el amor santo gustosamente vendría hasta ellos quedamente.

El Espíritu Santo sabe que nadie es especial. Mas Él percibe también que has entablado relaciones especiales, que Él desea purificar y no dejar que destruyas… De esa manera, toda relación que mantengas puede transformarse en una relación santa.

La relación santa es un logro educativo extraordinario. La relación santa es en todos sus aspectos -comienzo, desarrollo y consumación- lo opuesto a la relación no santa. Consuélate con esto: la única fase que es difícil es el comienzo. Pues en esa etapa, el objetivo de la relación cambia de súbito a exactamente lo opuesto de lo que era antes. Éste es el primer resultado que se obtiene cuando se ofrece la relación al Espíritu Santo, a fin de que Él se valga de ella para Sus fines.

El Espíritu Santo acepta tus sueños y los emplea en beneficio de tu despertar. Tú te habrías valido de ellos para seguir durmiendo. El primer cambio que tiene que producirse antes de que los sueños desaparezcan, es que tus sueños de miedo se conviertan en sueños felices. Eso es lo que el Espíritu Santo hace en la relación especial. No la destruye ni te priva de ella. Pero sí la usa de manera diferente, a fin de ayudarte a que Su propósito se vuelva real para ti. Seguirás teniendo una relación especial, pero no será una fuente de dolor o de culpabilidad, sino de dicha y liberación. No será sólo para ti, pues en eso reside su infortunio. De la misma manera en que su falta de santidad la mantiene como algo aparte, su estado de santidad la convierte en una ofrenda para todo el mundo.

Tú que eres ahora el portador de la salvación, tienes la función de llevar la luz a la oscuridad. La oscuridad en ti se llevó ante la luz. Lleva esa luz ahora a la oscuridad, desde el instante santo a donde llevaste tu oscuridad. Nos completamos cuando deseamos completar.

Una mano se abre y libera a una mariposa que vuela hacia el cielo

El Hijo de Dios no necesita ser perdonado, sino despertado

En sus sueños se ha traicionado a sí mismo, a sus hermanos y a su Dios. Mas lo que tiene lugar en sueños no tiene lugar realmente. Es imposible convencer al que sueña de que esto es así, pues los sueños son lo que son debido a la ilusión de que son reales. Sólo al despertar se libera uno completamente de ellos, pues sólo entonces resulta perfectamente evidente el hecho de que no afectaron en modo alguno la realidad y de que no la han cambiado.

Todo pensamiento amoroso es verdadero. Todo lo demás es una petición de ayuda y de curación, sea cual sea la forma que adopte.

O bien ves la carne o bien reconoces el espíritu. En esto no hay términos medios. Si uno de ellos es real, el otro no puede sino ser falso, pues lo que es real niega a su opuesto. Lo que decides al respecto determina todo lo que ves y crees real, así como todo lo que consideras que es verdad. De esta elección depende todo tu mundo, pues mediante ella estableces en tu propio sistema de creencias lo que eres: carne o espíritu. Si eliges ser carne jamás podrás escaparte del cuerpo al verlo como tu realidad, pues tu decisión reflejará que eso es lo que quieres. Pero si eliges el espíritu, el Cielo mismo se inclinará para tocar tus ojos y bendecir tu santa visión a fin de que no veas más el mundo de la carne, salvo para sanar, consolar y bendecir.

La salvación es un deshacer… La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. Tu mundo es lo que la salvación habrá de deshacer, permitiéndote así ver otro que tus ojos jamás habrían podido encontrar. Cómo va a lograrse esto no es algo que deba preocuparte. No comprendes cómo apareció ante ti lo que ves, pues si lo comprendieses, desaparecería.

Alegrémonos de que ves aquello que crees, y de que se te haya concedido poder cambiar tus creencias. El cuerpo simplemente te seguirá. Jamás te puede conducir a donde tú no quieres ir.

Elige de nuevo si quieres ocupar el lugar que te corresponde entre los salvadores del mundo, o si prefieres quedarte en el infierno y mantener a tus hermanos allí.

Aprende, pues, el feliz hábito de responder a toda tentación de percibirte a ti mismo débil y afligido con estas palabras: Soy tal como Dios me creó. Su Hijo no puede sufrir. Y yo soy Su Hijo.

EL PERDÓN

Solo existe un juicio: ”el Hijo de Dios es inocente y el pecado no existe”. Formar juicios no es muestra de sabiduría; la renuncia a todo juicio lo es.

El pecado no es más que un error que necesita corrección, NO algo perverso que merece castigo.

El perdón nos hace entender:

  • Que el mundo que vemos, es solo el reflejo de nuestro mundo interno.
  • Que lo que proyectamos es lo que percibimos.
  • Que hacemos reales nuestros pensamientos.
  • Que la percepción justifica nuestros propios errores.

– Tenemos que aprender a perdonar, no para ser buenos o caritativos sino porque lo que vemos no es real, es algo que no está ahí.

– El perdón es estar en paz, aceptar, no sentir culpa, no tener miedo, es sentirse bien con uno mismo y con todo.

– A medida que vemos que nuestros errores son de percepción, aprendemos a perdonarnos.

– El perdón acorta el camino de vuelta a casa.

– Entenderemos verdaderamente lo que es el perdón, cuando comprendamos que no hay nada que perdonar. Perdonar es «pasar por alto» y mirar más allá del error.

El juicio final

Recuerda que tú no te creaste a ti mismo. Puesto que la capacidad de crear reside en la mente, todo lo que creas es necesariamente una cuestión de voluntad. De ello se desprende también que lo que haces por tu cuenta es real para ti, mas no lo es en la Mente de Dios. Esta distinción básica conduce directamente al verdadero significado del Juicio Final.

El Juicio Final es la última curación, en vez de un reparto de castigos, por mucho que pienses que los castigos son merecidos. El castigo es un concepto completamente opuesto a la mentalidad recta, y el objetivo del juicio Final es restituirte tu mentalidad recta. Se podría decir que el juicio Final es un proceso de correcta evaluación… Comprende separar lo falso de lo verdadero. Éste es un proceso de separación en el sentido constructivo de la palabra, y refleja el verdadero significado del Apocalipsis. Al final cada cual contemplará sus propias creaciones y elegirá conservar sólo lo bueno… Al mismo tiempo, la mente repudiará inevitablemente sus creaciones falsas que, en ausencia de la creencia que las originó, dejarán de existir.

El Juicio Final es el final de Juicio. El único propósito del tiempo es «darte tiempo» para alcanzar ese juicio, el cual no es otra cosa que el juicio perfecto con respecto a tus propias creaciones perfectas.”

Centro formativo Neopercepción

Poema: EL SECRETO DE UN CURSO DE MILAGROS

Como en el cálido vientre de una madre,
desde el inconsciente, amoroso y feliz estado en el que existo
quise tomar consciencia de mí mismo.
Decidí con la mente hacer burbujas,
enamorarme de las hadas y aliarme con las brujas,
saborear ideas inconfesables o entrar en trances transcendentales.
Así mi mente, como al ajedrez jugando,
dio pie a la causa y el efecto
y, entrando en un ilusorio laberinto,
desde el inmutable instante santo
se generó el tiempo y el espacio.
Un anhelo se despertó en mi sueño
que no podía serme concedido:
quería sentirme más amado
que el resto de mis hermanos.
Como un niño airado, me alejé enfadado
y me puse a jugar con los dones heredados.
Desde la nueva realidad dual e imaginaria en la que estaba,
con el entusiasmo de un adolescente,
me puse a experimentar con el poder de los deseos de mi mente.
Hasta que, en un momento dado,
absorto por completo en el mundo irreal que fui creando,
me identifiqué con las formas y sus sombras
mientras la esencia de quien era se fue olvidando.
Sentí vacío entonces, creí en la muerte y vino el miedo.
Con gran desgarro, la noche oscura del alma había llegado.
Me sentí solo, separado, indefenso y desamparado.
Culpables pensamientos ocuparon el vacío producido
porque, autocastigado, de mi espíritu santo me había desconectado
y, en mi nueva ignorancia espiritual, pensaba que lo había contaminado.
Buscando refugio a tanto miedo, nació el ego
quien, con lógica errada y alocada,
busca seguridad y supervivencia
en todo lo que no tiene permanencia.
Y al insistir en lo imposible surge un fuego
que nos enferma de insatisfacción y desasosiego.
Decimos que Dios es Amor y, al mismo tiempo,
el creador y señor de la muerte y el infierno.
Y, desde esa visión incoherente y limitada,
el alma busca el cielo pero el ego teme su llegada
y se aferra a dogmas, deseos y autoengaños
que le permitan mantener su ilusoria identidad a salvo.
Cada hermano eres tú mismo
explorando un sinfín de posibilidades,
como en un juego de espejos y espejismos.
Puesto que venimos del Uno, estamos unidos
y, cuando condenas a alguien,
reafirmas tu culpabilidad ante ti mismo
y sigues atrapado en la rueda del destino.
Como el niño que llora al creerse abandonado,
así el gozo de lo que somos se transforma en pesadilla
y, la personalidad que desde ese llanto hemos forjado,
ahora se niega a darle la bienvenida
al reconocimiento de su propia maravilla.
Llegar a entender que la vida material es sueño
no nos libra de los brazos de Morfeo;
como mucho, mejora la calidad del juego.
El hijo pródigo solo puede regresar al Hogar, despierto:
Viviendo sin juzgar y buscando la paz de la vacuidad preñada
-el Silencio Creativo que el ego ignorante teme
por confundir la Fuente de Todo con la nada-.
La ilusión material y la duda, la verdad no las trasciende
mientras se escuche más a lo que se cree que a lo que la conciencia siente.

(Puedes descargar esta poesía _AQUÍ_)

La psicodescodificación del coche y las mascotas 2

MASCOTAS

El proceso de descodificación emocional que hemos explicado en la primera parte de este Artículo, dedicada a los coches, y en el artículo anterior que hablada de La casa y sus objetos, todo ello es aplicable también a las mascotas, con algunos matices añadidos al tratarse de seres vivos en lugar de objetos.

Estudios científicos (Universidad de Lincoln, Universidad de Nottingham Trent, etc.) han confirmado que las mascotas sienten emociones y tienen efectos benéficos sobre sus dueños y viceversa, también las mascotas pueden recibir beneficios o estrés y ansiedad que los pueden enfermar (por cierto, algo que cualquier persona con sentido común y un mínimo de sensibilidad ya sabía).

Antes de empezar a descodificar las enfermedades de las mascotas, conviene tener claro que hay otras razones por la que los animales pueden enfermarse. Los animales tienen también sus propios códigos biológicos que, al interactuar con un entorno no adaptado a su psicología, pueden generar extraños comportamientos o enfermedades. La psicología del gato es diferente a la del perro, por ejemplo, y, dentro de estos, el temperamento de una raza es diferente de la otra. Si vives en un piso, no es lo mismo tener un caniche que un pastor alemán.

ÓRGANO EXTERNO DE SOMATIZACIÓN

Debido a esa empatía de los animales con sus dueños, es común tener en consulta a mascotas con cáncer o hipotiroidismo y ver que “casualmente” su dueño sufre de la misma enfermedad.

Que un animal tenga el mismo padecimiento físico o mental de su cuidador está relacionado con algo llamado ‘órgano externo de somatización’, es decir, la parte del cuerpo que absorbe como una esponja las emociones negativas o positivas de la familia y las somatiza.

El Dr. José Tomás Zeberio, creador de la antropología energética, explica cómo se afecta el «órgano externo de somatización». En primer lugar, existen ondas positivas y negativas que provienen de los pensamientos y palabras emitidas diariamente por los seres humanos. Éstas permanecen suspendidas en el ambiente y, aunque no se pueden ver, sí se sienten; por eso, muchas veces algunos lugares nos producen incomodidad o rechazo, y decimos que tienen ‘mala vibra’ porque están cargados con esas partículas.

Conexión emocional

La mayoría de los perros y gatos forman una conexión emocional fuerte con las personas de las que dependen para comer, de las depende su refugio y su afecto. Es por eso que de inmediato se sintonizan con nuestras señales emocionales.

Por ejemplo, si emites algún nivel de miedo, pueden interpretar que hay algo a que temerle, pero no saben a qué. Podemos asociarlo a cuando éramos pequeños y sabíamos que nuestros padres estaban molestos. No sabíamos por qué, pero por si acaso, andábamos con mucho cuidado.

Las discusiones frecuentes son especialmente estresantes para los animales, quienes podrían reaccionar demostrando irritabilidad o miedo.

Por lo tanto, las tensiones emocionales pueden desencadenar problemas de  comportamiento, como pueden ser el aumento en agresividad, destrucción o inquietud extrema. También podrían impactar en el sistema nervioso y contribuir a agravar condiciones ya presentes como irritación de la piel, oídos, vejiga y otros.

Muchas veces, la ansiedad que le transmitimos a nuestras mascotas viene por la misma preocupación que tenemos sobre su salud, por ejemplo, cuando observamos que algo no está bien, ya sea un cambio en comportamiento o un síntoma físico. Esta situación es muy común cuando sale un tumor o cáncer, nos sentimos bajo gran presión queriendo remover de inmediato las masas, como si cada minuto fuera crítico.

Por eso es importante mantener la calma, ser pacientes y consistentes con el tratamiento escogido. En la medicina natural se cree que antes del mejoramiento viene una crisis o epicrisis, por lo que aun si pensamos que no está funcionando, se debe darle una oportunidad.

La mascota es el síntoma de su entorno

Otro factor añadido en la descodificación de las mascotas es la influencia en ellas del concepto llamado Proyecto Sentido en biodescodificación, pues la mascota suele ser como un niño pequeño para el amo y su familia.

Para nuestro inconsciente, un hijo real o un hijo simbólico son iguales, son lo mismo. Algunos tienen un trabajo, una empresa, un sobrino, un amigo, un auto, algo que quieren simbólicamente como un hijo, así también son las mascotas para muchas personas: son hijos simbólicos y ocupan un lugar muy importante en su corazón y en el sistema familiar y social.

Los hijos reales, hasta los 7 años están como esponjas absorbiendo todas las experiencias vividas en su sistema de crecimiento como mandatos de seguridad y cómo se pertenece al sistema familiar. Se dice que la mascota es el síntoma, así como los niños son el síntoma del entorno donde habitan con estos códigos y reflejan en su salud los conflictos familiares.

En psicodescodificación, los hijos menores de edad no se trabajan directamente sino que se trabaja con los padres, así es también con los hijos simbólicos (incluidas las mascotas): se trabaja con sus cuidadores o amos. Los hijos reales o simbólicos son el síntoma y los adultos son la raíz o la fuente del conflicto, al sanar éstos los hijos sanan también.

Por ello, sus enfermedades nos dan claves para identificar qué conflictos estamos viviendo nosotros porque, al igual que los niños en el Proyecto Sentido, nuestros animales de compañía somatizan los síntomas y enfermedades que corresponden a nuestras actividades conflictivas.

El perro se comporta como su amo

y esto no es casualidad. También llama la atención que existen personas que han tenido varios perros a lo largo de su vida y todos han sufrido de la misma enfermedad. Se han reportado casos en los cuales los animales se rascan o vomitan cuando en casa hay peleas entre sus dueños, o casos de riñas entre gatos cuando sus dueños discuten.

Cuando el ambiente está muy cargado de emociones negativas, algún integrante se convierte en una «válvula de escape» y viene la enfermedad o el síntoma (diarrea, vómito, entre otros), muchas veces sin una explicación médica (bacteria, virus).

La opinión de los expertos

Según Turid Rugaas, entrenadora noruega de perros, considerada una gurú en el área: «casi 99% de los desórdenes emocionales de los perros se deben a fallas de las personas que han formado parte de su socialización (los primeros cuatro meses de vida son determinantes) y del ambiente en el que se desenvuelven».

Por su parte, el biólogo conductual y psicólogo animal Dennis Turner, director del Instituto de Etología aplicada y Psicología animal de Suiza, afirma que nuestros perros y gatos mascotas pueden sufrir de fobias y otros desórdenes de ansiedad, como la que provoca la separación, y se pueden manifestar con síntomas muy similares a los que experimentan las personas cuando están deprimidas. También pueden desarrollar desordenes compulsivos y neurosis.

También existen otros casos. Así, los individuos cuyo excesivo apego a los animales les acarrea consecuencias negativas para ellos mismos o para sus seres queridos sufren un trastorno enfermizo que se conoce como petofilia. Son personas a las que les gusta permanecer solas con sus mascotas, porque lo disfrutan y viven empeñadas en cuidar de animales. Más que humanidad, lo que se esconde detrás de ese comportamiento extremo es una obcecación adictiva.

El periodista norteamericano Jon Katz, uno de los expertos que más ha escrito sobre este comportamiento, lo define así: “Nos hallamos ante un caso de petofilia si el afectado solo siente satisfacción cuando tiene contacto con seres irracionales y se aísla de su entorno, si limita completamente su forma de vivir o si el individuo enganchado a este vínculo anómalo quiere desligarse de él pero se siente incapaz de hacerlo”.

Ejemplos de descodificación animal

– Una persona me dice que su “niño de 4 patas” (literalmente) tiene pancreatitis. Si miramos los conflictos del páncreas en el diccionario de biodescodificación, nos dice, entre otras cosas: “son conflictos del pasado atascados en el presente y aún sin resolver, sin perdonar, sin soltar… Son conflictos indigestos de ignominia, historias de herencias y porquerías familiares que aún no has aprendido a ver desde otra perspectiva y trascenderlos totalmente”… Y esa persona se echa a llorar porque es eso exactamente lo que le está pasando y así es también como ella se siente.

– Si bien hay virus y bacterias que pueden afectar a los animales en el medio ambiente, lo cierto es que una imposibilidad para hacer frente a algo o a alguien por parte del dueño, puede hacer bajar las defensas de la mascota y enfermarla.

– Un perro que vomita, es el resultado de algo que su dueño no digirió emocionalmente.

– Si un perro o gato presentan cáncer, es por un conflicto emocionalmente muy fuerte de su dueño.

– ¿Es un perro que ladra por todo? ¿A quién le ladras en tu vida…?

– ¿Es un gatito miedoso? ¿A quién le tienes miedo tú….?

La solución

Como ya hemos dicho, trabajar con la biodescodificación de  las emociones de las personas del entorno de la mascota puede ayudar rápidamente en su recuperación  física y emocional.

Y también, según afirma Laurel Braitman, autora de «Animal Madness» (Locura animal), el apoyo, el cariño, la paciencia y el tiempo que las familias les brinden a las mascotas con desordenes emocionales puede convertir cualquier trauma pasado en una experiencia positiva para ambos.

La psicodescodificación del coche y las mascotas 1

En el anterior artículo sobre La psicodescodificación de la casa y los objetos, explicamos sucintamente las razones por las que, en el campo de la descodificación psico-emocional, partimos del paradigma de que nada ocurre por azar (no hay casualidades) y, al mismo tiempo, afirmamos que todo lo que nos rodea es un reflejo (espejo) de lo que ocurre en nuestro mundo interior.

Siguiendo en esa línea, vamos a analizar ahora el Coche y las Mascotas.

EL COCHE

El coche se convierte en una parte de nosotros mismos, hasta el punto que solemos referirnos a lo que le ocurre en primera persona: “he pinchado”, cuando nos referimos a las ruedas; “se me han roto los manguitos”, cuando hablamos de los circuitos de refrigeración del coche, etc.

De esa forma, al identificar el coche como una propiedad y una extensión de nosotros mismos, lo convertimos en depositario del reflejo de nuestro inconsciente. “Lo que se estropea en tu coche es algo que te pasa en tu vida y no ves”.

Por todo ello, se dice que las distintas partes del coche reflejan o simbolizan las partes de nuestro cuerpo.

En consecuencia, se nos hace posible y necesaria la desprogramación de los accidentes que sufrimos con nuestro coche, por varias razones:

1. Escuchar el mensaje que la vida nos envía por medio de estas señales.

2. Anticiparnos al “dolor” llamado avería, que nuestro coche ha soportado por nosotros (y también al dolor de nuestra cartera al tener que pagar la cuenta del mecánico), antes de que llegue a nuestro cuerpo físico-emocional transformado en algún malestar o enfermedad.

Sin embargo, no hemos de olvidar que el coche, al igual que el cuerpo humano, está sujeto a un proceso natural de desgaste biomecánico que hay que saber diferenciar de los aspectos que sí se pueden descodificar.

Utilidad

Todo ello nos puede resultar de tremenda utilidad a la hora de entender los accidentes de tráfico que suframos. Un accidente de tráfico es, por definición, un impacto vivido de forma inconsciente en esa capa protectora que es nuestro vehículo, es una señal de lo que nos ocurre, un mensaje de la vida hacia nuestra persona, y aunque, al igual que ocurre con las fracturas, en muchas de las ocasiones este sucede en fase de reparación del conflicto y es, por lo tanto, la solución de nuestro inconsciente a nuestro problema, también es cierto que es una solución en muchos casos desesperada y temporal, un parche en nuestra vida y no siempre permanente, ni adecuado.

¿Qué debemos hacer entonces? Pues bien sencillo, encontrarle el sentido inconsciente, tomar conciencia de qué nos está diciendo esta vivencia que ha asumido nuestro vehículo, y realizar los cambios adecuados en nuestra vida para que esta problemática deje de acudir a nosotros, pues de lo contrario la siguiente vez puede que nuestro “cuerpo coche” no esté disponible para asumir este impacto y seamos nosotros quienes lo suframos.

Cómo saber cuál es el problema

Tomemos el ejemplo de una persona que acude refiriendo que reiteradamente se le han pinchado las ruedas de su vehículo. En este caso, lo primero que todos le diríamos es ¿dónde aparcas?, deja de aparcar ahí, pero no es eso lo que vamos a preguntarle. Le preguntamos ¿cuándo ocurre esto? y que vaya con su imaginación, con su recuerdo a ese día. Siempre debemos buscar el momento en el que apareció el síntoma, justo unos momentos antes de esta situación.

Nos explica que acaba de llegar de comer en casa de sus padres y está aparcando en el trabajo. Es en este instante cuando le pregunto qué le ha pasado durante la comida con su madre, ya que, como vamos a ver, una de las simbologías con las ruedas es la madre. Entonces la persona recuerda que su madre ha estado contándole, durante la comida, lo harta que está de papá y que se quiere divorciar. Nuestra paciente nos refiere que esto le ha sentado fatal y revive un instante en el que le gustaría pinchar a mamá con el cuchillo, pero claro eso no lo hace porque somos buenos hijos y se traga este deseo, esta emoción.

Aquí entra nuestro coche y decidimos pinchar a nuestra madre en el coche, en las ruedas. Curiosamente esto que lo cuenta como algo anecdótico deja de ocurrirle una vez que toma conciencia de este deseo.

Otro caso, muy diferente al anterior y muy atípico, es el de una chica que acababa de estrenar su coche nuevo cuando tuvo un accidente (junto con su novio) del que ambos salieron ilesos pero el coche fue declarado siniestro total.

El novio estaba ilusionado en tener pronto un coche propio. En esa situación, la madre de ella le regala a su hija por sorpresa el coche nuevo. Él, aunque aparentemente se alegra pero ella, lo cierto, según ella detecta, es que le dio mucha rabia que ella pudiera tener un coche antes que él. Digamos que esa mala onda le echó mal de ojo al coche.

En resumen, siempre buscaremos la intención positiva de lo que nos ocurra. Este paso inicial es muy importante, pues nos da poder de responsabilidad y dejamos de ser víctimas. Y a partir de ahí, seguiremos el mismo protocolo de preguntas que aplicaríamos en la descodificación de los síntomas corporales, empezando por la pregunta “¿para qué me pasa esto que me pasa?”

PARTES DEL COCHE Y SU SIGNIFICADO EMOCIONAL

Accidentes (significado emocional): Relación entre las partes del coche rotas o averiadas y nuestro cuerpo:

Aceite: Vitaminas y minerales. Cuando el coche tiene problemas de pérdidas de aceite, hay que buscar qué carencia de vitaminas o/y minerales tiene la persona en ese momento, y el mensaje que, desde la biología, esa carencia le está indicando.

Acelerador (y turbo): “Vas demasiado rápido por la vida”. Sería un primer aviso para disminuir la autoexigencia.

Agua para el limpiaparabrisas: Lágrimas (suelen ser personas que tienen dificultades para permitirse llorar o bien que pasan por etapas en las que no tienen permiso para expresar sus lágrimas y su dolor con libertad).

Aire acondicionado: Necesidad de contacto, cercanía, relaciones frías.

Alarma (peligro y emergencia): Aviso de un dolor, una enfermedad. Es una señal de alerta (requiere un chequeo físico-emocional inmediato).

Amortiguadores: Inflexibilidad en adaptarnos, sometimiento (rodillas) y dificultad para tomar decisiones (cartílagos y tobillos). Hay que buscar el inicio de la emoción y  consultar el diccionario de biodescodificación en relación a las rodillas, cartílagos o tobillos para tomar conciencia del conflicto.

Batería

Energía vital (persona que está viviendo una etapa de gran exigencia y se siente cansada y sin fuerza personal). Ver si está manteniendo una relación que le absorbe.

Bomba del combustible: Es la encargada de hacer que el sistema de inyección reciba de manera constante el combustible. Es el equivalente al corazón en el ser humano, ya que gracias a su bombeo circula la sangre por todo el cuerpo.

Todo conflicto relacionado con la casa, el hogar y la familia está afectando al corazón. También tiene el simbolismo de Amor y Alegría. Además, al corazón le afecta sobre manera el “sobre esfuerzo”. Tener que aparentar. Tener que esforzarse en aparentar lo que no se es. Entonces, habría que preguntarse ¿qué está cansando al corazón?

Cables de acero: Desvalorización en el momento presente. Tendones.

Calefacción: Exceso de contacto, contacto no deseado. Falta de calor familiar (madre).

Catalizador: No expresar el enojo por alguna guarrada, situación injusta (= colon).

Chapa: Conflictos de protección, exceso o falta de contacto, imagen (= piel).

Chasis: Desvalorización profunda (= huesos).

Circuito de aceite (y cojinete): Roces, enfrentamientos, dureza en la relación (= cartílagos).

Circuito de agua (manguitos, etc.): Conflictos con la madre, con la liquidez (= dinero). Problemas emocionales y emociones no expresadas.

Circuito eléctrico: Estrés, ansiedad, etc. (= sistema nervioso). También alguna relación que está echando chispas.

Claxon: Temor, imposibilidad de expresarte como deseas (=laringe).

Dirección: Gran incertidumbre que paraliza. ¿Qué camino escoger?

Electricidad estática del coche: No soy capaz de desactivar, controlar o variar mi sistema nervioso (descarga).

Embrague: Resistencia a realizar un cambio. La capacidad para cambiar los ritmos de la vida.  “No tengo poder para llevar mi propio ritmo”.

Faros

  • Delantero: Conflictos de visión. Te niegas a ver algo o a alguien. Sientes que vas a tientas por la vida (= ojos).
  • Trasero: Sentirse observado, controlado. Sería algo así como querer despistar al enemigo.

Filtro del combustible: Mucha suciedad emocional en algún aspecto de nuestra vida.

Freno: Conflicto de retención. Deseo de salir o huir de alguna situación pero no se hace.

Gases del tubo de escape: “No suelto la porquería que he tenido que tragarme y contener”. En algún momento hemos decidido no responder a una provocación o callarnos y tirar para adelante.

Gasolina: Por una parte, es el símil de los hidratos de carbono y las grasas, y guarda relación con sentirse sin fuerzas para seguir avanzando, tirar la toalla… quizás hay alguna situación que nos supera. Por otra parte, la gasolina es el oro líquido, por lo que hay que considerar cualquier tema económico.

GPS: Guía interior, yo superior. Te encuentras totalmente perdido, sin rumbo.

Intermitentes: Dirección equivocada (= tobillos). Vas donde no quieres o no vas donde quieres.

Limpiaparabrisas: Distorsión de la realidad. Conflicto similar al que da origen al astigmatismo.

Limpiaparabrisas (agua): Lágrimas no derramadas. Reprimir una tristeza profunda.

Luna delantera: Sentirse expuesto a alguna persona o situación, o también sueños (proyectos) rotos.

Luna trasera: Depresión, sentir que el pasado se rompe en pedazos.

El Motor

Conflictos relacionados con el territorio, real o simbólico (= corazón). Llevar el motor con demasiadas revoluciones: Estrés.

Marchas: ritmo del corazón; conflictos de ritmo de vida.

El maletero Nos puede hablar de la carga o la “mochila que todos llevamos”. La dificultad para cerrarlo se refiere al deseo de quitarnos ese peso ya.

Matrícula del coche: Identidad.

Panel de indicaciones y niveles: Instintos y sensaciones que no escuchamos. Desconexión con tu cuerpo y con tu alma.

Parabrisas: Nos protege del exterior, de los factores del clima y de impactos de objetos o personas. Las preguntas que  habría que hacerse serían: ¿Qué protección necesito romper para relacionarte con mi entorno? ¿Qué pasaría si saliera de mi zona de confort cotidiano?

Cristal delantero sucio: Conflicto de voy a ciegas, o no quiero ver.

Parachoques: Incapacidad de parar los golpes (familia, pareja, etc.).

Puertas: Deseas que alguien entre o se marche de tu vida.

Rayadas en el coche: Agresiones.

Repuestos: Son el equivalente a las proteínas en el cuerpo.

Retrovisores: Te resistes a soltar el pasado. Depresión, rencor, resentimiento. Conflicto con los ancestros o de origen transgeneracional.

Ruedas

Significan: Madre, familia, linaje; movernos por la vida.

Las delanteras guardan relación con los brazos y las manos. “No tomo, abrazo, recojo lo que necesito, o no logro desprenderme de lo que no quiero”.

Las traseras guardan relación con piernas y pies. “No avanzo por el camino deseado, o me siento obligado a ir donde no deseo”.

Por otra parte, de acuerdo a la regla de la lateralidad de la biodescodificación, la rueda derecha posiblemente nos hable del trabajo, acciones no realizadas o equivocadas e incluso de las responsabilidades. La rueda izquierda estaría más relacionada con la familia (los hijos, etc.), los deseos o aspectos femeninos y de creatividad. Partiendo de la base de que la rueda en sí ya nos habla sobre todo de aspectos familiares.

La transmisión: Estás siguiendo lo que dice tu mente y no el impulso de tu corazón. ¿Sientes que últimamente, por más que te esfuerces, no tienes una respuesta real a la hora de avanzar en tus proyectos?

Tubo de escape: Sentirse traicionado, tratado injustamente (= colon).

Ventanillas: Se relacionan con la visión y la protección. Por ejemplo, la ventana del copiloto nos habla de ayuda, mientras que la del conductor nos sirve para poder relacionarnos con las personas de nuestro mundo y nos protege de las agresiones de nuestros iguales. Entonces las preguntas serían ¿vives agresiones de tus colaterales, es decir compañeros de trabajo, amigos… y no consigues sentirte protegido de ello? o también ¿tienes miedo a cerrar la comunicación con alguien que se está apartando de tu vida?

Ventilación: peligro en el aire, en el exterior.

Volante: Conflicto de dirección en mi vida, pérdida de sentido de la vida. Sentirme manipulado o descontrolado, desconcertado.

A TENER EN CUENTA

Los mensajes o señales suelen serlo cuando se repiten las circunstancias o/y producen en nosotros una reacción. No todo tiene un significado inconsciente ni un mensaje para nosotros.

La parte trasera del coche, así como el espejo retrovisor, suelen estar relacionados con conflictos de origen transgeneracional (heredados de nuestros antepasados) o de la infancia, y alguna circunstancia actual los ha revivido en nuestro inconsciente y se han reactivado.

Tanto los intermitentes, como la rueda y la transmisión nos hablan de dirección, de sentido; un nuevo sentido que es positivo pero no te atreves a tomar, tienes “miedo”, y puede que además que no se quiera que los demás sepan de esas incertidumbres que se están padeciendo.

Los robos suelen venir por culpa, deuda o autocastigo: creer que no tenemos derecho a poseer o disfrutar aquello que nos roban (a nivel inconsciente). También puede significar “me quiero deshacer de…” (lo que me han robado). Conocí a una persona que le robaron 3 móviles seguidos y, al indagar, encontramos que quería desconectarse del trabajo y demás responsabilidades que estaban asociadas al móvil en su caso.

Sin embargo, cuando nos abren el coche pero no se llevan nada no es un robo sino una invasión de nuestra propiedad. ¿Qué personas invaden aspectos de tu vida?

Cuando nos chocan por detrás nos están empujando, obligando a hacer o vivir algo; puede ser algo o alguien que nos esté haciendo sentir así o puede ser que uno mismo se esté empujando a hacer algo que no quiere o que le cuesta.

Cuando los golpes los causamos nosotros es un castigo que nos estamos haciendo, si habláramos de enfermedades nos referíamos a las autoinmunes.

Problemas frecuentes con el coche: ¿Qué visión tienes de las circunstancias se dan en tu vida que te lleva a querer autocastigarte?

Las averías que obligan a parar suelen indicar, precisamente, que queremos parar el viaje para no ir hacia cierto lugar. Tal vez, en sentido figurado, queremos parar algún aspecto de la vida que llevamos porque estamos buscando un cambio importante en nuestra vida.

LAS MASCOTAS

Continúa en la Parte 2…


El origen emocional de la Diabetes

Son varios los tipos de diabetes e, igualmente, variados los conflictos emocionales susceptibles de causar esos tipos de diabetes. Por ello, la exposición de las causas emocionales de la diabetes es más bien compleja. A pesar de ello, el propósito de este artículo es describir dichas causas de la manera más sencilla y clara posible, a la par que completa. De todas maneras, quien después de leerlo aún quiera profundizar más en matices técnicos puede leer, por ejemplo, este Otro Artículo.

La explicación sencilla

del proceso biológico que lleva a sufrir diabetes, sería la siguiente: El azúcar es energía, con el significado añadido de “dulzura” o ternura. Esa energía que injerimos al comer, el cuerpo la transporta por la sangre hacia los órganos porque la necesitan para funcionar bien.

Ahora bien, cuando nos encontramos en una situación tensa o peligrosa que nos provoca alerta, y el cuerpo reacciona a ella preparándose para huir o para luchar inminentemente, entonces el azúcar permanece puntualmente en la sangre para estar disponible de forma inmediata cuando haya que huir o afrontar el ataque, y así poder hacer esas acciones con mayor fuerza y rapidez.

Sin embargo, si esa huida o ese ataque no se produce pero el cuerpo, aunque sea inconscientemente, sigue en estado de alerta y tensión, el azúcar se mantiene en la sangre. Como consecuencia de esa situación que se cronifica aparece la enfermedad: a los órganos les va faltando energía y con el tiempo empiezan a tener problemas de funcionamiento (ojos, riñones, nervios, piel, corazón y vasos sanguíneos).

También puede ocurrir que la persona, por la razón psicológica que sea, se desvalorice o autocastigue creyendo que no tiene derecho a gozar de los placeres de la vida o de los afectos, que la “dulzura” es peligrosa o que no tiene derecho a recibir dulzura (afecto). En este caso, la biología reacciona de forma semejante a la anterior y no lleva suficiente azúcar a los órganos porque hacerlo sería aportarles la dulzura que se niega a recibir. Y el azúcar se queda igualmente en la sangre.

En ambas situaciones, el conflicto básico es de Resistencia. Por miedo, desvalorización o autocastigo no se pasa a la acción. No se huye, no se lucha, no se acepta el afecto… Olvidando que todo aquello que queremos hacer y no hacemos nos quita alegría y nos vuelve amargos.

Ahondando en la correlación entre diabetes y dulzura

y la simbología de ésta como “afecto”, la diabetes también puede señalar a la persona que tiene una gran necesidad de cariño pero que, por diversas razones (heridas anteriores, miedo a sufrir, etc.), se niega a recibirlo. De esa manera, la dulzura desaparece dejando sitio a la tristeza y la amargura. En consecuencia, la persona opta en muchas ocasiones por comer azúcar bajo todas las formas posibles para compensar esa falta de afecto.

Por otra parte, la diabetes suele relacionarse a menudo con conflictos familiares latentes, ya que la persona diabética evita manifestar dichos conflictos para que la familia no se divida. Es decir, mantener la “dulzura” en la sangre ayuda a suplir la falta de ella en la familia. “Necesito aguantar esta situación para evitar que se separe la familia”.

Conflicto de Asco o Rechazo

Hay otro tipo de conflicto que también puede producir diabetes, pero por razones diferentes. Son los conflictos basados en el Asco o la Repugnancia.

Cuando vivimos una situación que nos produce mucho asco o rechazo, la sangre se vacía de azúcar porque instintivamente éste acude en masa a los órganos para protegerlos endulzándolos. Por lo tanto, lo que se produce en primera instancia es una bajada de azúcar: hipoglucemia. Ahora bien, cuando la situación no se soluciona sino que se prolonga en el tiempo, la persona siente la necesidad de comer y beber más azúcar del que necesitaría en condiciones normales, para paliar esa sensación de asco que hemos comentado. En consecuencia, su nivel de azúcar en el cuerpo se eleva y, con él, también lo hace su azúcar en sangre lo que le acaba provocando hiperglucemia: diabetes.

Otras causas de la diabetes

– Frecuentemente relacionada con tristeza profunda que se produce después de un acontecimiento tras el cual se siente rencor hacia alguien o contra la vida.

– Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni restos de dulzura.

– Indica un deseo de ser amado, combinado con una inhabilidad para dejarse amar. El resultado es «hiperacidez» o sea, los que no aman se vuelven ácidos. Les falta el dulzor de la vida y se quedan atrapados en el pasado o añorando el amor que no pueden dar.

Diabetes de origen Transgeneracional

Además de todo lo expuesto, la diabetes también puede tener un origen transgeneracional, lo que médicamente se traduce en el concepto de predisposición genética.

Por ejemplo, en ocasiones las madres se ven en la necesidad de educar a sus hijos solas, sin una pareja a su lado y la mayoría de las veces se acusa al hombre por abandonar el hogar o por no hacerse responsable. Esto genera una profunda tristeza, con la percepción de la falta de alegrías de la vida, que puede predisponer a padecer diabetes.

Esta situación suele repetirse en todo el sistema, es como si los hombres no tuvieran permiso de permanecer; la bisabuela, la abuela, las tías y las madres tienen la misma situación. Y es con esta repetición que observamos las implicaciones sistémicas que a la larga no sólo afectan emocionalmente, sino psíquica y corporalmente. Terminando por afectar la salud de los miembros de la familia.

Tipos de diabetes con origen transgeneracional o en el proyecto de vida de los padres.

– Relación conflictiva con la madre: no sentirse amada por ella o sentirse excesivamente controlada por ella. Puede que sea una madre agresiva, que carga su frustración (de no tener pareja) en sus hijos.

– Necesidad de amor insatisfecha por ausencia del padre: Deseo de sentirse amado y aceptado. Sensación de soledad e incomprensión. Sentir que el padre se ha ido por su culpa. Y cuando lo ve (si es que tiene contacto con él) percibe que el padre prefiere a otro/a en lugar del hijo.

– Creación de barreras y corazas (frustración al no poder expresar sus sentimientos): que puede originar un mal carácter y un comportamiento agresivo para no mostrar su necesidad de amor. Inclusive se puede llegar a maltratar a los hijos porque se siente que estos no le aprecian o le valoran.

– Resentimiento con la vida: al considerar que ésta les ha tratado mal, que ha sido injusta. Pensamiento permanente “La vida es dura y difícil”.

– Llenar el vacío emocional con la sobre alimentación: Comen vorazmente para acallar su dolor, de esta manera se maltratan al igual que lo hacen los demás.

– Alguien ha cometido algo deshonroso dentro del sistema familiar: esta culpa permanece como algo oculto dentro del sistema, por eso se critica y se hacen juicios entre ellos. Lo cual merma la autoestima y la confianza personal.

– Antepasados que vivieron una vida miserable en donde apenas les alcanzaba para sobrevivir: Extrema pobreza dentro del sistema familiar. Transgeneracionalmente puede que no hayan tenido qué comer y haber realizado actos no muy bien vistos para llevar comida al hogar. Lo cual también explica la voracidad en comer. Puede que también se hayan visto sometidos a los deseos y órdenes de otros que les subyugaban y se aprovechaban de su condición social.

TIPOS DE DIABETES

– TIPO I (insulinodependiente):

El páncreas no segrega insulina (la hormona que toma glucosa de la sangre y la transporta al interior de las células del cuerpo) y, por lo tanto, la glucosa no llega a los órganos.

Los resentires emocionales son: “debo resistir porque hay un peligro”, “la ternura es peligrosa para mí”, “no quiero que entre el amor dentro de mí”, “el amor es tóxico, peligroso” (tocamientos sexuales, familiares que te quieren pero te pegan, etc.).

– TIPO II (la insulina está disponible pero la célula impide su penetración):

A menudo estas personas son hiperactivas, tienen la necesidad de acumular energía.

Casi siempre diabetes implica: “Casa dividida por dos”. También es cuerpo dividido por dos, puesto que “mi cuerpo es mi casa”. Mi país y mi tierra es una extensión de mi cuerpo. Cuando otras personas entran en mi casa, no me toleran o no los tolero y me aisló o me aíslan (resisto).

Las relaciones frías y distantes dentro del clan o sociedad, que producen aislamiento (la soledad del corredor de fondo). Existe cierta noción de impotencia muscular o psíquica puesto que hay un enfrentamiento con una autoridad (país, policía, padre…) al que “me resisto”. “Quiero dulzura pero recibo tortura”.

Por lo tanto, señala un conflicto activo de resistencia a la autoridad abusiva que hace cosas repugnantes.(La insulina representa la autoridad).

– Diabetes Insípida (tiene la función de eliminar un líquido peligroso):

Este tipo de diabetes se caracteriza por la gran cantidad de líquidos que se eliminan.

La diabetes insípida, únicamente se presenta en personas que sienten una necesidad imperiosa de sobrevivir porque viven sintiéndose “amenazados” por algún miembro de la familia. No hay dulzura alguna. Todo son órdenes y “debe ser”. Existe una persona “castrante” en la familia. Una autoridad castrante, si es en el trabajo.

Existe en la persona diabética insípida, un miedo permanente a morir. Un terror a continuar viviendo esa dinámica familiar, sumado a un terror a irse. Miedo a ver a la persona que nos hace sentir amenazados, observados, evaluados, vigilados; a convivir con esa persona, a quedarse a solas con esa persona, a salir con esa persona, a hablar con esa persona.

Comúnmente, las diabetes insípidas tienen su origen las líneas superiores del clan. Dramas de asesinatos reales dentro de las familias. Envenenamientos reales.

Se hereda una necesidad de cortar con toda relación tóxica entre familiares, pero se vive con miedo, no existe amor o dulzura.

Hay una necesidad de limpiar, de echar agua para deshacerse de algo: “palabras que envenenan”. Palabras muy duras que manchan en una memoria o conflicto de clan.

El líquido también simboliza la liquidez: “El dinero (= líquido) es sucio”.

– Diabetes Gestacional:

En la diabetes gestacional siempre existirá un conflicto emocional en el que me resisto a una situación negativa con mi bebé, sumado a una repulsión a que exista algo negativo.

Es importante aclarar que la diabetes gestacional es una señal de que el conflicto emocional ya ha pasado, ya se está en proceso de reparación. Por lo tanto, no hay que hacer nada, sólo hay que esperar a que finalice el embarazo. Es decir, el conflicto emocional ocurrió en el primer trimestre de embarazo pero se ha resuelto ya. La emoción de la madre ya no es de miedo.

Cuidado, eso sí, con los diagnósticos médicos que pueden “asustar” a las madres sin razón.

El simple hecho de que en algún análisis salga indicada la diabetes gestacional, sólo es una señal de que el conflicto emocional de miedo a que algo vaya mal con el bebé ha sido resuelto, y no hay peligro alguno ni para la madre ni para el bebé.

Al final del post-parto, la evolución de la diabetes gestacional estará determinada por la situación emocional de la madre.

Si la madre tiene plena consciencia de que todo está bien, todo salió bien, no hay peligros de nada, entonces se vuelve a la normalidad de la glucemia y de la tolerancia a la glucosa.

Si la madre permanece angustiada por el diagnóstico, es débil emocional, es miedosa, etc., las pruebas de hiperglucemia permanecerán perturbadas, hasta que la madre asimile que todo está bien y que todo salió bien.

Si la madre vive temiendo que se ha vuelto diabética, porque comenzó con diabetes gestacional; si la madre es atacada por toda la familia, que le recuerdan todo el tiempo que ella es “diabética”, la diabetes permanecerá y se agravará con cada embarazo.

Si la madre, luego del nacimiento del bebé, vive agresiones repugnantes por parte de la pareja o de su padre, en las cuales ella vive una necesidad de “ser protegida y querida”, la diabetes permanecerá hasta que la madre libere esas emociones o se separe de aquellas situaciones que la alteren.

Por otra parte, con relación al origen de los miedos que se producen en los tres primeros meses del embarazo, la futura madre tiene que preguntarse qué conflicto de Resistencia más Repulsión ha vivido durante los tres primeros meses de gestación, que en los meses siguientes quedó resuelto. Vamos a citar algunos de ellos a modo de guía y ejemplo:

– Porque el embarazo activa una memoria desagradable de sentimientos vividos en la propia infancia.

– Si la embarazada está relacionada por fechas con la abuela que falleció en el parto, con una antepasada que concibió sin estar casada, etc.

– ¿Qué emociones experimentó tu madre durante la gestación? ¿Y tu abuela materna? ¿Disponían de hogar propio? ¿Cómo eran sus relaciones de pareja?

Es habitual que la mujer en su primer embarazo desarrolle una diabetes, y que ésta se mantenga como raíl que active la diabetes en embarazos posteriores. En este caso, habrá que ir a buscar siempre la primera vez que se manifestó.

Algunos de sus Síntomas

  • Sed desmesurada
  • Orina abundante
  • Bulimia (comer compulsivamente)
  • Cansancio y debilidad
  • Lengua y garganta secas
  • Altos niveles de glucosa en sangre y orina
  • Adelgazamiento
  • Irritabilidad y cambios de estado de ánimo
  • Malestar en el estómago
  • Vómitos
  • Vista nublada
  • Cortes y rasguños que no se curan, o lo hacen lentamente
  • Picazón y entumecimiento en manos y pies Continúas infecciones en la piel, las encías o la vejiga (cistitis).

RECOMENDACIONES PARA SANAR LA DIABETES

Teniendo en cuenta que la diabetes insulinodependiente es difícil de curar completamente, una vez que la persona se ha convertido en adicta a una sustancia de la que depende médicamente, los siguientes consejos pueden ser de utilidad en todos los casos en general.

La diabetes (y cualquier otra enfermedad) no se combate, se comprende. Así pues, para curarla, lo primero y más importante es poder contactar con el origen emocional que ha causado la diabetes que se padece, revivir ese conflicto en tiempo presente para comprenderlo bien y encontrar ahora, desde nuestra experiencia de vida añadida, una manera mejor de gestionar ese conflicto, para ofrecerle consuelo y esa nueva solución al nosotros mismos que entonces quedó impactado por un conflicto que no supo gestionar sin que le dejara secuelas.

Afirmaciones

Una vez hecho esto, se pueden agregar afirmaciones como: “Me acepto como soy y acepto la vida tal cual es”. Dichas afirmaciones es conveniente irlas repitiendo hasta que sintamos que su mensaje se va interiorizando en nosotros.

Actitud

Todo ello tiene como objetivo que se produzca en la persona un cambio de actitud, una nueva percepción de los acontecimientos que es lo que, al final, producirá el cambio sanador.

Aquí y ahora, “el pasado ya ha pasado y, en este momento del presente, tengo el poder de realizar un cambio en mí”… Y cambiando yo, cambia además el entorno como un reflejo de mi cambio interior.

Así pues, en vez mantener el pasado en el presente con el recuerdo, los reproches y las lamentaciones, es mejor cambiar el enfoque y plantearse la vida como un reto en el que, pese a todos los obstáculos, me demuestro a mí mismo que sí puedo vivirla como yo deseo, con coherencia y autenticidad.

Frente a la “Amargura” podemos oponer el concepto de “Amar…cura”. Al diabético le conviene reaprender a valorar la dulzura de la vida en cada momento, así como a abrir las puertas de su corazón de nuevo para que éste le pueda llegar por todas partes. También necesita aprender a dar, a aceptar y a regalar amor sin esperar nada a cambio. Todo ello, además, le servirá de crecimiento personal y, a la postre, equilibrará su ser y su salud.

Coherencia y Poder Mental 2

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Podemos lograr crear lo que queremos

convenciendo previamente a nuestro inconsciente de ello, pero para llegar a ese punto necesitamos hacer procesos y progresos, no basta solo la palabra, ya que ésta ha perdido mucha fuerza a causa de su mal uso. Necesitamos reaprender a vivir en coherencia. Hacer que lo que pensamos, decimos y sentimos vayan en la misma dirección. Y para ello se requiere un periodo de rehabilitación de nuestra credibilidad interna. Una cuarentena exitosa de coherencia.

Por lo tanto, CREDITO es la capacidad de conseguir que nuestra palabra se materialice.

Ahora bien, hay dos tipos de palabra: palabra relación y palabra creadora.

La palabra relación es la que empleamos más bien en tono de juego, sin darle importancia ni significado a las palabras: convenciones sociales, mentiras piadosas sin trascendencia, etc.

La palabra creadora, sin embargo, es la que utilizamos poniendo fuerza e intención en lo que decimos, son palabras que tienen peso porque nos comprometemos con lo que decimos. Ese tipo de palabra, en condiciones ideales cuando se pronuncia tiene poder creador, pero si no la cumplimos defraudamos a nuestro inconsciente y restaurar esa confianza perdida no es tarea fácil de realizar.

En esa línea, conviene saber y distinguir entre la energía constructiva y la energía destructiva.

Existe La Energía Constructiva de vida

energía para construir, energía sutil, afín a nosotros, es energía que da valor a las cosas, es la energía en la que vibro cuando soy gentil con las personas, es energía que lo que toca lo transforma en valor, lo eleva, le da vida; podríamos decir que es energía positiva.

La Energía Destructiva, por el contrario es energía densa, energía de muerte, nos envejece y mata, es energía de dolor y sufrimiento, no afín para la creación, es la energía en la que vibramos cuando sentimos rechazo hacia las personas o experiencias; podríamos decir que es energía negativa.

Toda la información que tenemos del pasado que no ha sido resuelta, los patrones que se repiten, que no hemos resuelto, a nivel energético es Energía Destructiva.

Por lo tanto, el BIEN (encontrarme con mi palabra) genera Energía Constructiva, y el MAL (no encontrarme con mi palabra) genera Energía Destructiva.

Cuando hago algo que no quiero hacer o que no lo he decidido yo y me aleja de cumplir lo dicho por mí, estoy generando Energía Destructiva.

Por el contrario, cuando hago algo que yo decidí hacer, me siento bien: Energía Constructiva.

El sufrimiento por tanto, se da cuando lo que encontramos no es nuestra decisión, porque encontrarse fuera de nuestra elección genera Energía Destructiva.

Uso correcto de la Palabra Creadora

Una vez que ya sabemos y podemos utilizar correctamente la palabra creadora, cuando reconoces los conflictos debes hablar con ellos, reconocerlos. Hablas con el conflicto, lo traes al presente y tomas conciencia, diciéndole que lo reconoces, que lo perdonas, que te perdonas, que queda perdonado.

Te miras al espejo e insistes hasta que sientes que esos conflictos los has dejado en el pasado. Y te comprometes ante ti mismo (ante tu inconsciente) en aquello que consideres adecuado para tu equilibrio y sanación.

Si ya tienes el control de la palabra sanadora, seguramente no hará falta realizar ningún ritual o acto psicomágico para confirmar ante ti mismo tu liberación, no obstante no hay inconveniente para realizarlos también si se prefiere. Seguramente, acabarás dándote cuenta de que esos conflictos han tenido un sentido profundo: te han hecho mover desde una situación enfermiza (y posiblemente repetitiva) que atasca tu evolución -y no has elegido libremente-, hasta una situación nueva en la que has recuperado la capacidad de decidir qué existencia quieres para ti.

Además de la coherencia interna

hay más aspectos a considerar para dotar de poder a las palabras que empleamos. Como muestra, podemos ver que a la hora de buscar un objetivo en nuestra vida y “decretar” algo con nuestra intención, es importante darse cuenta de que es mejor hacerlo motivados por la satisfacción personal o la vocación que desde la necesidad. Por ejemplo, es fácil darse cuenta de que si buscamos dinero desde la necesidad y no por el placer que brinda, siempre estaremos necesitando dinero y, por lo tanto, seguirá siendo una necesidad.

Por otra parte, es necesario ponerle un origen a la enfermedad, encontrarlo, ya que sin ponerle origen, no hay fin, y puede convertirse en experiencia circular, repitiéndose de nuevo.

Si no se sabe el origen, hay un truco: LO ELIJO, se lo doy yo guiándome por mi intuición, y esto me permitirá hacer el recorrido para llegar al fin: → Origen → reconocimiento → función → fin.

Elijo el origen -reconozco esa experiencia en mi vida (aceptación)- le encuentro una función de evolución, y le pongo un fin, quizás ritualizándolo con una ofrenda al Universo.

Finalmente, hay que darse cuenta de que cuando tú no construyes tu propósito, lo construye el colectivo o lo construye tu ego (miedos, creencias, pensamientos negativos). Cuando comprendes y sientes que tu esencia está unida a la Autoexistente Fuente de la Vida, entonces notas que tienes PODER cuando sabes conectar en esa Fuente; y esa toma de conciencia te permite elegir mejor: transformar cualquier odio en amor, transformar dolor en aprendizaje…

Coherencia y Poder Mental 1

En el campo terapéutico de la biodescodificación

hay un aspecto vital que casi nunca se menciona y, si se hace, desde luego no se hace con la suficiente claridad y profundidad. Se trata de cómo conseguir convencer a nuestro inconsciente para que se manifiesten en nuestra vida los cambios que queremos realizar en nuestra relación con el entorno.

La mayoría de los artículos y vídeos que hablan sobre biodescodificación (o psicodescodificación u otros nombres), explican hasta cierto punto cuál es la metodología para encontrar la emoción oculta original causante de una enfermedad y, a partir de la toma de conciencia de esa emoción que estaba oculta (y ya no lo está), el sujeto es libre de afrontar ese conocimiento revelador de la forma que quiera, si bien es cierto que el terapeuta descodificador puede orientar al consultante y darle pautas positivas y sanadoras específicas para cada caso.

Con ese fin, la Programación Neurolingüística dispone de técnicas y protocolos adecuados, mediante los cuales se procura que el inconsciente crea en los mensajes que nuestro yo consciente le manda. Igualmente, se puede optar por hacer rituales psicomágicos con la misma intención. Sin embargo, no siempre se logra el objetivo deseado, no siempre se consigue que la mente inconsciente crea a la mente consciente, a pesar de los esfuerzos de ésta en ese sentido ¿Por qué? Esa es la cuestión. Ese es el tema del que quiero tratar en este extenso artículo.

Cómo convencer a nuestro inconsciente

Pero antes de profundizar en esa cuestión, considero adecuado hacer un preámbulo aclaratorio de ciertas cuestiones relacionadas con el tema.

Si pensamos que las enfermedades ocurren por azar, estaremos en consonancia con el paradigma imperante en la sociedad, y que sin embargo ¡está equivocado! Ese paradigma surge de contestarse a las preguntas “¿dónde estoy?” y “¿qué es lo mejor que puedo hacer con lo que veo y conozco?” Pero hay otras preguntas más profundas y potentes que podemos hacernos: “¿de qué soy parte?” “¿qué hay más grande que yo y la humanidad?”, etc. La respuesta a esas preguntas nos lleva a conclusiones diferentes a las del paradigma de que las cosas ocurren por azar. La ciencia “con mayúsculas” y la sabiduría metafísica ancestral coinciden actualmente en que la Energía existe previamente a la materia, le da forma a ésta y, a su vez, tuvo que ser creada por una Inteligencia Suprema con una Intención. Y si hay una intención, las cosas no suceden al azar sino por una razón que, aunque no la conozcamos, sabemos que la hay.

Las implicaciones de ese cambio de paradigma, de ese nuevo entendimiento, son grandes. Como el “efecto mariposa”, un cambio de perspectiva en el nivel superior afecta a las conclusiones de todos los niveles inferiores. Por ejemplo, cuanto más se crea en que las enfermedades son fruto del azar, más posibilidades tendremos de contagiarnos por un patógeno (porque seremos muy susceptibles a  cualquier información alarmista y quizás interesada en ese sentido) y más fuertes serán sus síntomas. Por el contrario, cuando sabemos que así no es cómo funciona el diseño de la naturaleza, ya no somos susceptibles ante esas informaciones y opiniones y dejamos de ceder el poder al criterio de los expertos en el paradigma imperante pero inexacto (como la ciencia de Newton frente a los descubrimientos de Einstein).

Retomando el tema del artículo

Es fácil entender que nuestro inconsciente no acepta nuestras afirmaciones porque no nos cree. Si no tenemos credibilidad ante él (ante nuestro yo profundo que no puede ser engañado), todo lo que digamos será palabrería inútil que no lo motivará a actuar.

El inconsciente contiene un poder creador tremendo: un poder mental enraizado con el poder mental de la creación y sincronizado con las leyes del universo y el inconsciente colectivo. En ese sentido, Jesucristo afirma que “todo lo que pidáis en oración, creed que ya lo habéis recibido y lo recibiréis” (Mateo 21:22).

La PALABRA tiene poder de creación

pero éste depende del crédito personal. Ese crédito personal aumenta o disminuye dependiendo de cuantas veces cumples o incumples tu palabra.

Si has afirmado cosas que luego no has cumplido, tu palabra ha ido perdiendo crédito, por lo que ha perdido poder de creación; y si por el contrario siempre que afirmas algo lo cumples, tu crédito es alto, y también lo será el poder de creación de tu palabra.

Además, todo aquello dicho y no cumplido es energía negativa que va acumulándose, hasta llegar a un punto en el que puede ser causante de enfermedades.

Sabemos que tener HONOR implica tener palabra, dirigirte siempre hacia dónde dices. Cumplir tu palabra.

Rituales

Nosotros necesitamos recurrir a rituales para tratar de convencer a nuestro inconsciente de que aquello que afirmamos es cierto, porque hemos perdido mucho crédito por las cosas que nuestros ancestros y nosotros hemos dicho y no hemos cumplido.

En las escrituras sagradas de cualquier cultura o religión, cuando hablan del inicio de la creación, veremos que siempre comienzan igual: El creador “DIJO” hágase la luz. Y la famosa frase “ABRACADABRA”, proveniente del arameo, tiene una traducción que sería “Yo creo lo que hablo”.

Así pues, ¿qué le da crédito a una persona? La capacidad de cumplir su palabra. Para ganar crédito, cumples tu palabra. Una forma fácil de ir ganando crédito a diario sería que todas las cosas normales que haces durante el día las digas antes de hacerlas: pronunciar primero lo que vas a hacer; “ahora voy a pasear…” y paseas; “ahora voy a estudiar” y estudias; “ahora voy a comer” y comes. Al estar cumpliendo tu palabra, estarás ganando crédito cada día.

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Fibromialgia y Biodescodificación

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Según la biodescodificación, las personas con fibromialgia suelen tener 4 conflictos determinados.

– En primer lugar una falta de dirección.

– También una desvalorización importante.

– También puede haber un contacto «impuesto».

– Y miedo a la muerte.

Alguno de estos conflictos pueden haberse originado o bien durante la gestación en el vientre de la madre por los impactos recibidos por la madre, o bien puede haber una parte de origen familiar, transgeneracional.

La fibromialgia está considerada un diagnostico controvertido y algunos autores afirman que no debe considerarse como una enfermedad debido, entre otras razones, a la falta de anormalidades en el examen físico, en los exámenes de laboratorio objetivos o en estudios de imágenes médicas para confirmar el diagnostico.

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Los Resentires en la Biodescodificación

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Las causas emocionales de las enfermedades

Ya antes de que el médico alemán Ryke Hamer se diera cuenta de que nuestras “emociones ocultas” y negativas confinadas en el inconsciente son la causa de la mayoría de las enfermedades que padecemos, su compatriota y también doctor Georg Groddeck (Pionero en medicina psicosomática. 1866-1934) comentaba en su libro El significado de la enfermedad: «Aquel que llega a la conclusión de que yo medico mentalmente a un humano que se rompió la pierna tiene razón – pero ajusto la fractura y protejo la herida. Y entonces le doy un masaje, hago ejercicios con él, le doy a la pierna baños diarios con agua a 45°C por media hora y cuido que no se inflame ni supure, y cada tanto le pregunto: ¿por qué se rompió la pierna, “usted mismo”?»

También otros personajes de relevancia mundial, antes que Hamer, ya apuntaban que la incoherencia entre nuestros pensamientos, emociones y actos están en el origen del desarrollo de las enfermedades.

Por ejemplo, el gurú Osho afirmaba que “las enfermedades del ser humano comienzan cuando dejo de ser yo para ser lo que los demás quieren que sea”. Por su parte, la afamada escritora y conferenciante Louise L. Hay, al final de su libro Usted puede sanar su vida, ofrece un pequeño listado que relaciona determinadas enfermedades con aquellas dañinas emociones que las generan.

Otro gurú, Alejandro Jodorowsky (creador de la Psicomagia) nos revela que “debajo de cada enfermedad está la prohibición de hacer algo que deseamos o la orden de hacer algo que no deseamos”. En la misma línea se manifiestan otros maestros espirituales como Wayne W. Dyer, Ekhart Tolle, Krishnamurti o Thich Nhat Hanh, entre otros. Igualmente, algunas eminentes figuras pertenecientes al ámbito de la ciencia están divulgando sus descubrimientos en este sentido: Deepak Chopra, Joe Dispenza, Bruce Lipton, Brian Weiss, Hans Jenny, etc.

Concretando, el análisis estadístico-científico, el estudio continuado y la profundización psicológica de las manifestaciones somáticas de esa dañina emoción oculta que Ryke Hamer llamó el resentir, con el paso del tiempo, ha permitido hacer un listado que recoge la relación entre dichos resentires y sus síntomas o enfermedades asociadas a ellos.

A modo de ejemplo clarificador de esa relación entre la enfermedad y los resentires emocionales, exponemos a continuación un listado de resentires; incompleto en cuanto a la relación de las enfermedades y a la información ofrecida sobre ellas, pero representativo.

Listado de Resentires:

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