La Psicodescodificación añade a la Biodescodificación una visión diferente y más elevada del conflicto psicoemocional que nos afecta, ya que esa nueva perspectiva engloba una mejor comprensión de cómo funciona la vida y nuestro papel en ella.
Llamamos Neopercepción a ese transformador cambio de enfoque. Y en la segunda parte de estos artículos trataremos de esos nuevos enfoques: psicológicos y metafísicos, incluyendo también el cristianismo espiritual, que llamamos NEOCRISTIANISMO.
Con ese fin, hemos elaborado un ensayo titulado EL AUTOR DEL UNIVERSO. En él se analizan las clásicas preguntas existenciales sobre el sentido de la vida, la creación, etc. Y se argumentan las posibles respuestas, utilizando para ello la lógica, el sentido común y las implicaciones de los últimos descubrimientos científicos. Dejando de lado los dogmas y creencias religiosas en ese proceso.
Te recomendamos la lectura gratuita de dicho libro desde su link. Asimismo te invitamos a que leas los artículos que puedan ser de tu interés.
Varias décadas más tarde, en el año 538 a.C. a los judíos de Babilonia se les permitió regresar a la Tierra de Israel, gracias al decreto de Ciro el Grande.
A su regreso, esta clase dirigente divulgó la doctrina que traían escrita en sus pergaminos como la verdadera palabra de Dios. Esto produjo varios cismas antes de que pudiera acabar imponiéndose, ya que no todos estuvieron dispuestos a aceptar como auténtico el contenido de dichos manuscritos.
Oposiciones a la Biblia traída de Babilonia
La oposición más destacable fue la de los samaritanos, quienes adujeron que la tradición oral trasmitida por sus antepasados desmentía ciertas afirmaciones de la Torá.
Por otra parte, antes de que Nabucodonosor tomara Jerusalén, ante la inminente invasión o por otra razón, muchos judíos emigraron de su tierra, buscaron asilo en Egipto y construyeron un templo en una isla del Nilo: Elefantina. Y un papiro hallado en Elefantina retrata un judaísmo simple y diferente de aquel que se narra en el Antiguo Testamento: el que fue elaborado durante el destierro en Babilonia con la intención añadida de dotar al pueblo judío de un sentido de identidad racial, religiosa y nacional.
La Reina de los Cielos
El profeta Jeremías, antes de la conquista babilónica, predica contra la arraigada costumbre judía de adorar, junto a Yavhé, a la diosa llamada por él “Reina de los Cielos”. También amonesta por carta a los habitantes de Elefantina por la misma razón. Y estos responden a su misiva de esta manera:
«En eso que nos has dicho en nombre de Yahveh, no te hacemos caso, sino que cumpliremos precisamente cuanto tenemos prometido, que es quemar incienso a la Reina de los Cielos y hacerle libaciones, como venimos haciendo nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros jefes en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que nos hartábamos de pan, éramos felices y ningún mal nos sucedía. En cambio, desde que dejamos de quemar incienso a la Reina de los Cielos y de hacerle libaciones, carecemos de todo, y por la espada y el hambre somos acabados.»
Se cree que la así llamada “Reina de los Cielos”, podría ser la diosa Ishtar. En este sentido, resulta interesante la relación entre la palabra hebrea kawwānȋm, el término empleado por Jeremías para describir el culto a la Reina del Cielo, y el acadio kamānu, utilizado en documentos que detallan ofrendas a Ishtar.
Inspirado pero no sagrado
Sin duda el Antiguo Testamento es un libro lleno de sabiduría y pasajes espirituales muy inspirados. No obstante, no hay que dejarse deslumbrar por ellos y elevarlo a la categoría de sagrado, olvidando la interesada intervención terrenal del ser humano.
En el siglo X a.C. el Reino de Israel se divide en dos: el Reino de Israel en el norte y el Reino de Judá, con las tribus de Benjamín y Judá, en el sur. El primero incluyó en su territorio a Samaria; el segundo conservó Jerusalén.
En el año 853 a.C. Salmanasar III de Asiria y más tarde Sargón II en el 722 a.C. conquistaron las diez tribus norteñas de Israel y, según nos cuenta la Biblia, la mayoría de los habitantes fue deportada a tierras ocupadas por el imperio asirio y se trajo gente de otros lugares a Samaria. Así, dispersados entre otras naciones, asimilados en nuevas culturas, llegaron a perder su identidad original. Nunca volvieron, como pueblo, a la tierra de Israel, se les llamó Las diez tribus perdidas.
El Reino de Judá tuvo una vida más larga que el de sus hermanos, existiendo hasta el año 586 a.C., cuando fue conquistado por el Imperio babilónico y parte de la población, sobre todo la nobleza, fue deportada a Babilonia. A ello se hace referencia comúnmente con la expresión Cautiverio de Babilonia.
En dicho cautiverio, aunque en palabras del profeta Daniel “los hebreos valiosos eran ubicados en cargos importantes de la administración imperial”, lo cierto es que se veían forzados a vivir bajo las costumbres babilónicas.
En ese contexto, en el que la clase dirigente judía vivía deportada y bajo costumbres ajenas a las suyas, sumado a la memoria de la desaparición de las demás tribus israelitas, el miedo a la desaparición de su raza y su cultura estaba muy presente.
Para evitarlo, se fue fraguando la idea de narrar su historia, creencias y costumbres en un conjunto de escritos que tuvieran el poder de unificar y revitalizar su maltrecho sentido de identidad.
El hecho más característico de la identidad hebrea es la creencia en la existencia de un solo Dios y, dado que eran el único pueblo que sostenía esa convicción, se consideraban a sí mismos el pueblo elegido por Dios para dar a conocer al resto de la humanidad su existencia, su naturaleza y su voluntad divina.
Así pues, durante el destierro en babilonia, un grupo selecto de judíos se enfrascó en la tarea de redactar los documentos que nosotros denominamos la Biblia.
La Biblia actual
Es una recopilación de textos escritos en hebreo clásico (pero no antiguo), algo en arameo y finalmente también en griego, escritos durante un periodo muy dilatado y después reunidos para formar el Antiguo Testamento. Empezó durante la cautividad de Babilonia y se terminó alrededor del año 50 a.C. con el libro de la Sabiduría.
La escritura hebrea empezó a formarse alrededor del año 1.000 a.C. (hebreo antiguo) y tuvieron que transcurrir varios siglos para que sus normas ortográficas se unificaran y consolidaran. Por lo tanto, difícilmente puede haber textos escritos más antiguos, como suele afirmarse y que se atribuyen a Moisés.
Según la tradición abrahámica, Moisés debió habitar en el siglo XIV a.C. Esto plantea varias contradicciones con lo que hoy día sabemos de esa época. En el siglo XIV aún no había escritura hebrea (algo más tarde se empezó a escribir en paleo-hebreo, aún anterior al hebreo antiguo). Ya no solo es que el Éxodo esté escrito por varias fuentes y por un redactor que las unió, sino que estas fuentes ni siquiera proceden de la época de la que hablan. Así pues, los textos pretendidamente sagrados dictados por Moisés, histórica y gramaticalmente es imposible que así lo fueran.
Los relatos del Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia) y los posteriores, tenían como propósito principal el unificar a un pueblo, y centralizar toda su administración mediante la fórmula clásica de crear una religión, con una deidad monoteísta que diera a los sacerdotes la autoridad pertinente y necesaria. Para ello, los sacerdotes y escribas, tomaron todas las leyendas que estos pueblos tenían (Yahvistas y Elohistas) y las unieron en un único libro, el Tanaj (Torá o Antiguo Testamento). Además, introdujeron la esperanza en la llegada de un mesías que haría que su Dios verdadero triunfara en toda la humanidad.
PLAGIOS
Para elaborar esa magna obra, que narra la historia del pueblo judío partiendo desde la creación del mundo, y por voluntad divina dicta las normas por las que tienen que regirse, no tuvieron inconveniente en plagiar pasajes y mitos de literatura sumeria que conocieron en Babilonia. Así, por ejemplo:
– EL MITO DEL DILUVIO ya está contenido en la Epopeya sumeria de Gilgamesh (anterior a la existencia del pueblo judío) -así como el engaño de la serpiente-, y constituye un claro precedente de la historia bíblica del diluvio universal que se narra en el Génesis. “Demuele esta casa, construye una nave… A bordo de la nave lleva la simiente de todas las cosas vivas… Toda mi familia y parentela hice subir al barco. Las bestias de los campos, las salvajes criaturas de los campos… El diluvio amainó en la batalla que había reñido, la tempestad se apaciguó, el diluvio cesó. Contemplé el tiempo: la calma se había establecido, y toda la humanidad había vuelto a la arcilla…. Envié y solté una paloma. La paloma se fue, pero regresó; puesto que no había descansadero visible, volvió…”
– EL RELATO DEL NACIMIENTO DE MOISÉS, se escribió a partir de una historia familiar importante, la de Sargón de Akkad (2.270 al 2.220 a.C.).
Un texto asirio del siglo VII a.C., que se presenta como la autobiografía de Sargón (de origen semita, como los hebreos), afirma que el gran rey era el hijo ilegítimo de una sacerdotisa. En el texto Sargón cuenta su nacimiento, y su primera infancia se describe así: Mi madre, la gran sacerdotisa, me concibió y me tuvo en secreto. Me colocó en una canasta de mimbre, y la selló con betún. Me depositó en el río, que me llevó. El río me tomó y me llevó hasta Akki, el Aguador. Akki, el Aguador, me tomó como hijo y cuidó de mí. Akki, el Aguador, me nombró su jardinero. Mientras era jardinero Ishtar me ofreció su amor, y por […] años goberné como rey.»
– En el MITO DE LA CREACIÓN SUMERIO, los dioses que habitaban la tierra (elohim) crearon a los hombres (y mujeres) del barro para liberar a estos de sus trabajos. Es decir, para utilizarlos como sirvientes o esclavos.
En un momento dado, el dios Enki, haciendo experimentos enferma y le duele la costilla. Entonces su esposa, la diosa Ninhusarg, crea del barro a una mujer para que le sirva de enfermera. Ahora bien, en sumerio, el vocablo TI significa a la vez “costilla” y “hacer vivir”. Y en un juego de palabras, los escritores sumerios llamaron a esa mujer creada, la “dama que hace vivir”.
Cuando ese relato se incorporó a la Biblia, naturalmente el juego de palabras perdió todo su valor, ya que en hebreo las palabras que significan «costilla» y «vida» no tienen nada en común.
En esa adaptación de la narración, como sabemos, Eva nace de la costilla de Adán, y como consecuencia se ha considerado tradicionalmente que la mujer está supeditada al hombre.
Esa traslación de la historia ¿ha sido inspirada por Dios?
A finales de los años 70, el médico alemán Ryke Geerd Hamer, tras exhaustivas investigaciones, se atrevió a afirmar que la mayoría de las enfermedades se originaban en “conflictos emocionales”, que posteriormente se biologizaban de una manera u otra. De forma que, según fuera la parte u órgano afectado, se podía deducir qué clase de conflicto emocional afectaba a la persona.
Esa pionera investigación del Dr. Hamer, a pesar de ser rechazada por el estamento académico (muy influido por la industria farmacéutica), fue sin embargo bien acogida y desarrollada por otros médicos y psiquiatras.
De esa manera, para los años 90 ya se había formado y unificado una metodología, en este novedoso y controvertido campo terapéutico, que vinculaba la mente y las emociones ocultas con la enfermedad.
Así las cosas, a finales de los años 90, el francés Christian Flèche formula, para la citada metodología, el término Décodage Biologique (Decodificación Biológica), de donde se deriva el término Biodescodificación.
Posteriormente, a partir del 2010 y principalmente por motivos de copyright, aparecen variantes del nombre Biodescodificación, como Bioneuroemoción, Psicodescodificación, Biodesprogramación, Biología Total y otras, que comparten la misma base: interpretar enfermedades como la expresión de conflictos emocionales.
DICCIONARIOS
Una vez que los criterios de dicho campo terapéutico se unifican, y dada la complejidad de conocimientos que requiere esa metodología, se hace evidente la necesidad de un extenso y completo DICCIONARIO que sirva de apoyo a los profesionales y que, a su vez, pueda servir de orientación a todos los que, en algún momento, estén interesados en consultarlo.
El primer diccionario importante
que apareció fue el de Jacques Martel: El gran diccionario de las dolencias y enfermedades; que sigue siendo una obra de consulta muy válida.
Es en el año 2012
cuando entran en escena tres diccionarios paradigmáticos:
1.- Conocernos: Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad (Joman Romero).
El autor es un gran maestro en este campo, si bien su carácter reservado lo ha hecho mucho menos mediático que su contemporáneo compatriota Enric Corbera.
El libro/diccionario es muy completo. Y tiene la particularidad de que, hasta el día de hoy, Joman añade contenido y lo actualiza periódicamente en cada nueva edición.
2.- Biodescodificación. El código secreto del síntoma (Enric Corbera & Rafael Marañón).
Desde su aparición, se popularizó rápidamente como un diccionario de referencia en el ámbito de las enfermedades emocionales.
3.- DiccionarioBio-Emocional (Joan Marc Vilanova i Pujó).
Joan Marc fue alumno de Enric Corbera, y emprendió la ardua labor de compendiar el diccionario de Jacques Martel junto con las aportaciones de su maestro Enric Corbera.
Este completo diccionario, tiene la particularidad de ser accesible de forma gratuita a todo aquel que lo quiera, ya que su autor así lo dispuso generosamente.
Su última actualización fue en el año 2016. Para muchos es su “diccionario de cabecera”, tanto por su completo contenido como por la gratuidad de acceso al mismo.
2015
– Descodificación biológica de las enfermedades (Christian Flèche).
También muy completo.
2016
– Diccionario de Enfermedades Emocionales (Carlos Huamani Cueva).
Es una nueva y buena recopilación.
2023
– Diccionario de Psicodescodificación (Biodescodificación. Bioneuroemoción) (David Navalón y varios).
David fue alumno de Joaquín Ferrer, otro profesional en este campo, y decidió realizar una recopilación más actual.
Tomando como base el diccionario de Joan Marc Vilanova i Pujó, amplió su contenido y le añadió otros conceptos tangenciales, como la Descodificación de La Casa y los Objetos, el Coche y las Mascotas.
Asimismo, está gratuitamente a disposición de todo el mundo para descargarlo. Si bien hay una versión en papel de dicho diccionario en Amazon. Supuestamente, su precio es equivalente al de enviarlo a fotocopiar.
– Diccionario Bioemocional (Carla Zeniquel).
Es bastante completo. Además, lo podemos hallar también en formato de ebook.
CONCLUSIÓN
Cualquiera de los diccionarios mencionados es válido para ser utilizado como diccionario de referencia, a la hora de descodificar el posible origen emocional de un síntoma o enfermedad.
Ahora bien, más específicamente, nuestra subjetiva preferencia se decanta por el Diccionario de Psicodescodificación, de David Navalón, ya que, además de ser muy completo, añade información para descodificar también los sucesos de origen emocional que se reflejan en la Casa y sus Objetos, en el Coche y hasta en nuestras mascotas; lo que resulta muy interesante.
La segunda opción sería el libro/diccionario Conocernos, de Joman Romero. Tanto como diccionario de cabecera como un magnífico diccionario complementario al elegido como principal.
SISTEMA CARDIOVASCULAR (Corazón, vasos sanguíneos, sangre, arterias, venas)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con el amor, la falta de amor, y el flujo de energía vital. 2.- Sentimientos de dolor emocional, ruptura afectiva, o falta de circulación de emociones positivas. 3.- Temor a la muerte o al abandono. 4.- Sobrepresión o presión interna relacionada con la vida emocional.
Ejemplos de Frases y Significados:
Mi corazón se rompe con esta noticia = Dolor emocional profundo, conflicto con el amor.
Me siento desbordado por las emociones = Sobrecarga emocional, falta de control.
Me siento colapsado por la presión = Sobrecarga emocional que afecta el corazón.
Tengo el corazón en la boca = Miedo o ansiedad extrema, temor al abandono.
Me siento ahogado en mis emociones = Sensación de estar atrapado por los sentimientos.
Estoy fuera de control emocionalmente = Desbordamiento emocional, crisis afectiva.
Me siento lleno de amor y gratitud = Abundancia emocional, bienestar.
Siento que mi corazón late más lento = Desconexión emocional, falta de motivación vital.
Me duele pensar en todo lo que perdí = Dolor emocional profundo asociado con la pérdida o el abandono.
SISTEMA DE LA PIEL (Piel, uñas, cabello)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con la identidad, la apariencia y cómo se percibe a uno mismo en el entorno. 2.- Sensación de ser «expuesto» o «vulnerable» frente a los demás, ya sea física o emocionalmente. 3.- Problemas de autoestima y autoimagen. 4.- Conflictos sobre la protección y la barrera personal, tanto física como emocional. 5.- La piel como el límite entre lo interno y lo externo; problemas con la piel pueden reflejar conflictos sobre la integración con el entorno o la protección del ser.
Ejemplos de Frases y Significados:
Me siento a flor de piel = Alta sensibilidad emocional, vulnerabilidad.
Me irrita cuando me critican = Sensibilidad o rechazo a las críticas externas.
Tengo la piel gruesa ante todo = Protección emocional, defensa ante el mundo.
Me resbala todo lo que me dicen = Indiferencia emocional ante críticas o ataques.
Me quema todo lo que está pasando = Sensación de sobrecarga o dolor emocional intenso.
Me rasco mucho cuando estoy nervioso = Liberación de tensión emocional o ansiedad.
No soporto estar cerca de esa persona = Conflicto de contacto y límites personales.
No puedo soportar más de este maltrato = Rechazo a la invasión emocional o física.
Estoy herido por lo que me dijeron = Conflicto emocional relacionado con el rechazo o el daño psicológico.
No me gusta mi aspecto en este momento = Conflicto con la autoimagen y la percepción personal.
Estoy perdiendo mi cabello por el estrés = Conflicto de agotamiento emocional, miedo o frustración.
Mis uñas se rompen cuando me siento débil = Sensación de debilidad emocional que afecta la apariencia física.
SISTEMA AUDITIVO (Oídos, vías auditivas)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con lo que se escucha o lo que no se quiere escuchar. 2.- Dificultades para expresar lo que se necesita comunicar. 3.- Miedos al juicio o a las críticas que vienen de lo que se oye. 4.- Sensibilidad al ruido emocional o verbal de los demás.
Ejemplos de Frases y Significados:
No puedo soportar lo que oigo = Conflicto con las críticas o sonidos molestos.
No quiero escuchar más sobre esto = Rechazo a una situación o tema emocional.
Me taladra la cabeza todo lo que dicen = Sobrecarga de información o palabras.
No me entra en la cabeza lo que está pasando = Imposibilidad de comprender o aceptar una situación.
Me revienta escuchar siempre lo mismo = Exceso de repetición que genera frustración.
Lo oigo, pero no lo escucho = Desconexión emocional con lo que se oye.
Me callo para evitar los comentarios = Rechazo a expresar lo que se siente para evitar críticas.
Me habla como si fuera tonto = Conflicto con la forma en que los demás se comunican.
SISTEMA VISUAL (Ojos, visión)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con lo que se ve, cómo se ve y cómo se percibe la realidad. 2.- Falta de claridad o visión sobre el futuro. 3.- Miedo a no ver lo que está pasando o el no querer ver la verdad. 4.- Sensación de estar atrapado o limitado por lo que se observa.
Ejemplos de Frases y Significados:
No puedo ver más de esto = Imposibilidad de aceptar una situación o realidad.
Me ciega la rabia = Impedimento para ver claramente debido a la emoción.
Me está mareando ver tanto movimiento = Sobrecarga de estímulos visuales que provoca confusión.
Lo veo todo negro = Falta de esperanza, visión pesimista de la vida.
Me hace daño ver lo que pasa en el mundo = Sobrecarga emocional por la percepción externa.
Me cuesta ver lo positivo = Dificultad para enfocarse en aspectos positivos de la vida.
No soporto lo que veo en el espejo = Rechazo hacia la propia imagen, conflicto de autoaceptación.
SISTEMA INMUNE (Linfocitos, glóbulos blancos, anticuerpos, etc.)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con la defensa personal, sensación de ser atacado o invadido. 2.- Sentimientos de vulnerabilidad, miedo a las infecciones o a perder el control. 3.- Autorrechazo o conflicto con uno mismo, especialmente cuando el cuerpo comienza a atacarse. 4.- Problemas de confianza en uno mismo o en los demás, reflejados en la incapacidad para defenderse adecuadamente.
Ejemplos de Frases y Significados:
Me siento atacado por todos lados = Sensación de ser invadido o amenazado emocionalmente.
Me siento débil ante esta situación = Falta de fuerza emocional para enfrentarse a los problemas.
No tengo fuerzas para seguir adelante = Agotamiento emocional y físico.
Mi cuerpo me está traicionando = Sensación de rechazo por parte de uno mismo o del cuerpo.
Me siento invadido por pensamientos negativos = Falta de control sobre lo que se piensa, desconfianza interna.
Me están presionando desde todos lados = Sobrecarga emocional que debilita la capacidad de respuesta.
Mi cuerpo está luchando contra una infección = Conflicto con la sensación de ser invadido, resistencia interna.
Me siento vulnerable ante las críticas = Sensibilidad emocional elevada ante el juicio de los demás.
Me siento atacado por las circunstancias = Sensación de no tener control sobre lo que nos ocurre.
Estoy atacando mis propios límites = Conflicto interno con la autoexigencia o autocrítica excesiva.
SISTEMA DE LA TEMPERATURA CORPORAL (Mecanismos de termorregulación)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con el control de lo «caliente» o lo «frío», tanto en un sentido literal como emocional. 2.- Sensaciones de estar «demasiado caliente» o «demasiado frío» emocionalmente, lo cual puede manifestarse como sobrecarga emocional o desconexión. 3.- Dificultades para mantener un equilibrio interno, ya sea en la vida personal o en las emociones. 4.- Reacciones al estrés relacionadas con la sensación de estar abrumado o insensible.
Ejemplos de Frases y Significados:
Me siento frío ante lo que está pasando = Desconexión emocional o falta de interés.
Estoy ardiendo de rabia = Emoción intensa, especialmente relacionada con la ira.
No soporto este calor = Sensación de estar abrumado o estresado por circunstancias.
Estoy ardiendo de impotencia = Frustración emocional, deseo de cambio sin poder lograrlo.
Mi cuerpo está helado por la tristeza = -Sensación de vacío o de desconexión emocional debido a la tristeza.
Tengo la piel fría como un bloque de hielo = Sensación de estar emocionalmente distante o protegido de los demás.
Siento un calor interno cuando estoy con esa persona = Emoción intensa o atracción hacia una persona o situación.
SISTEMA EXCRETOR (Riñones, vejiga, uréteres, uretra)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con la eliminación de lo que ya no es útil, ya sea física o emocionalmente. 2.- Sensación de «no poder soltar» lo que se ha acumulado, ya sea en términos de emociones, pensamientos o experiencias. 3.- Miedos relacionados con la purificación, el control o la liberación de residuos. 4.- Dificultad para «dejar ir» o para liberar lo que no sirve, en un plano emocional o psicológico.
Ejemplos de Frases y Significados:
Me cuesta soltar lo que ya no sirve = Conflicto emocional con la liberación de lo innecesario.
Me siento atascado emocionalmente = Imposibilidad de liberar o soltar lo que se ha acumulado.
No puedo dejar ir lo que pasó = Aferrarse a viejas emociones o recuerdos que deberían ser liberados.
Necesito evacuar todo este dolor = Necesidad de liberar un sufrimiento emocional o físico.
Me siento lleno de resentimientos = Sobrecarga emocional, incapacidad de dejar ir las cargas del pasado.
Mi cuerpo se está desintoxicando = Procesos de liberación de emociones o situaciones que ya no sirven.
Mi cuerpo está procesando toda esta información = Necesidad de integrar o liberar emociones o situaciones complejas.
Estoy expulsando toda mi frustración = Liberación de tensiones o emociones acumuladas.
Saber interpretar el lenguaje con el que una persona expresa sus sentimientos, resulta útil en la terapia de biodescodificación, ya que a través de él el subconsciente nos proporciona información que la mente consciente de la persona no ha sabido captar.
Por su parte, la Programación Neurolingüística (PNL), nos enseña que hay palabras clave que una persona utiliza al hablar, y que reflejan su sistema representacional predominante (visual, auditivo, kinestésico, etc.) o su forma de procesar internamente las experiencias.
También se hace referencia a frases cargadas de emoción o significado inconsciente que dan pistas sobre el conflicto biológico detrás de un síntoma o enfermedad.
¿Cómo se interpreta el lenguaje en una sesión de biodescodificación?
Durante la entrevista con el consultante, el terapeuta:
Escucha cuidadosamente el lenguaje que usa la persona.
Identifica predicados clave que apuntan a creencias, percepciones o conflictos no resueltos.
Usa esos predicados para indagar más profundo, acceder al conflicto emocional y reprogramar esa vivencia si es necesario.
SISTEMA VISUAL (imágenes, colores, luz, perspectiva)
Ejemplos: Ver. Observar. Claramente. Oscuro. Iluminar. Perspectiva. Enfocar. Mirar. Imagen. Brillante. Nítido. Visualizar. Desde otro ángulo. Cuadro general. Colores vivos…
SISTEMA AUDITIVO (sonidos, palabras, ritmo, música)
SISTEMA DIGESTIVO (Estómago, intestinos, colon, hígado, páncreas, vesícula)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Digerir (o no digerir) una situación. 2.- Retener o eliminar. 3.- Enfrentar lo “indigerible” o “inaceptable”.
Ejemplos de Frases y Significados:
No puedo digerir lo que pasó = Rechazo emocional de lo vivido.
Me revuelve el estómago = Asco simbólico; rechazo visceral.
Trago todo y no digo nada = Reprimir lo que no se expresa.
Me cuesta soltar el pasado = Retención emocional; afecta al colon.
Estoy lleno de rabia = Saturación emocional, hartazgo.
No me entra tanta información = Indigestión mental y emocional.
Esto me cae mal = Incompatibilidad emocional.
Me indigesta solo pensarlo = Rechazo inconsciente.
Se me cierra el estómago = Protección ante algo hostil.
Retengo todo lo malo = No soltar, miedo a dejar ir.
Me lo tengo que tragar = Imposición, falta de expresión.
Necesito limpiar todo esto de mí = Purificación, deseo de soltar toxinas emocionales.
SISTEMA LOCOMOTOR (Huesos, articulaciones, músculos, tendones)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Dirección en la vida. 2.- Flexibilidad / rigidez. 3.- Valorización personal. 4.- Cargas y límites.
Ejemplos de Frases y Significados:
Me cuesta avanzar en mi vida = Bloqueo de dirección vital. Afecta piernas, rodillas.
No puedo sostener esta situación = Sobrecarga, conflicto en hombros o espalda.
Cargué con mi familia toda la vida = Exceso de responsabilidad. Dolor lumbar o cervical.
Tengo que aguantarme todo = Represión emocional. Puede afectar rodillas o columna.
Me falta fuerza para seguir = Desvalorización, fatiga crónica, debilidad muscular.
Siento que no tengo apoyo = Soledad, inestabilidad. Tobillos y rodillas afectados.
No tengo estabilidad en mi vida = Miedo a la inestabilidad. Caderas, pies.
Me cuesta ser flexible = Rigidez mental/emocional. Afecta articulaciones.
Me arrastro por esta relación = Falta de dignidad o empuje personal. Afecta rodillas.
No me sostengo en lo que quiero = Inseguridad en decisiones, inestabilidad postural.
SISTEMA NERVIOSO (Cerebro, médula espinal, nervios periféricos, sistema simpático/parasimpático)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Exceso de control. 2.- Hiperexigencia. 3.- Falta de dirección. 4.- Saturación de estímulos. 5.- Sobrecarga mental y emocional.
Ejemplos de Frases y Significados:
No paro de pensar en eso = Rumiación mental, sobrecarga cerebral.
Me siento desbordado por todo = Falta de regulación emocional, estrés crónico.
No puedo controlar mi cabeza = Exceso de control mental; insomnio, tics, ansiedad.
Estoy en alerta constante = Sistema simpático hiperactivado; miedo profundo.
Estoy quemado por tanto trabajo = Burnout; fatiga nerviosa y muscular.
Me cuesta relajarme = Sobrecarga simpática; tensión permanente.
Estoy paralizado por el miedo = Bloqueo neuromuscular, respuesta de supervivencia.
No logro concentrarme = Fuga de energía mental; dispersión.
Mi cabeza no para = Hiperactividad cerebral, insomnio, agotamiento.
Me desconecto del mundo = Despersonalización, colapso o bloqueo emocional.
Me sobreexijo constantemente = Autoexigencia; presión que afecta el sistema nervioso.
SISTEMA URINARIO (Riñones, vejiga, uréteres, uretra)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos de territorio (hogar, pareja, trabajo). 2.- Sentimiento de invasión o pérdida del lugar propio. 3.- Desvalorización en relación con ese territorio. 4.- Incapacidad para marcar límites o “eliminar” lo tóxico.
Ejemplos de Frases y Significados:
Perdí mi lugar en la familia = Pérdida simbólica de territorio afectivo.
No puedo marcar límites con esa persona = Falta de defensa del espacio personal.
No sé dónde pertenezco = Desarraigo; afecta riñones.
Necesito soltar esta rabia = Eliminación simbólica de toxinas emocionales.
No puedo expulsar lo que me molesta = Inhibición para liberar tensiones o personas.
No puedo con tanta presión en casa = Conflicto de jerarquía territorial; vejiga afectada.
Me siento desplazado = Exclusión o desvalorización territorial.
Estoy saturado en mi ambiente = Exceso de estímulos o personas en el espacio vital.
Tengo que rendir cuentas todo el tiempo = Desvalorización jerárquica; afecta riñones.
No encuentro mi lugar en el mundo = Conflicto existencial y territorial.
Siento que no me respetan = Falta de reconocimiento de límites personales.
SISTEMA REPRODUCTOR (Órganos reproductivos, ovarios, útero, testículos, pene, vagina, próstata)
Conflictos clave en biodescodificación: 1.- Conflictos relacionados con la creación, el amor, la procreación y la aceptación de uno mismo. 2.- Inseguridad en la expresión de la sexualidad o el deseo. 3.- Sentimientos de rechazo o incapacidad de crear o manifestar la vida.
Ejemplos de Frases y Significados:
No puedo concebir que me haya pasado esto = Conflicto con la creación de nuevas posibilidades.
Me siento impotente en la relación = Sensación de no poder actuar o ser suficiente.
No encuentro mi deseo en la vida = Falta de motivación sexual o creativa.
Mi cuerpo no responde como debería = Inseguridad sobre la sexualidad o la creatividad.
Me bloquea la idea de tener hijos = Miedo a la maternidad o paternidad.
No logro amarme como soy = Conflicto de aceptación de uno mismo, en especial en lo sexual.
Me siento rechazado en lo sexual = Inseguridad sexual; miedo al rechazo.
No tengo deseo de estar con nadie = Inhibición de la sexualidad, falta de conexión emocional.
No encuentro mi lugar en la familia = Conflicto con la familia, roles familiares en relación a la reproducción.
Me siento incompleto sin hijos = Deseo no cumplido relacionado con la paternidad o maternidad.
Por otra parte, la obra contiene algunos aspectos anecdóticos dignos de mención. A modo de ejemplo, he aquí tres de ellos:
1.- El famoso número diabólico “666” NO EXISTE.
No existe porque cuando habla de un dragón maligno “que tiene número de hombre”, el número en cuestión está escrito en números romanos, es decir, con letras mayúsculas. Así: DCLXVI. Cuyas siglas significan Domitius Caesar Legatos Xti Violenter Interfecit. Que traducido significa: Domicio César mató vilmente a los enviados de Cristo.
Resultando que “Domicio” era un nombre compartido de Neróny Domiciano antes de ser emperadores. Por lo tanto, con ese número simbólico (escrito en letras) está señalando a ambos emperadores como anticristos.
2.- Es llamativa la frase del Apocalipsis 12:9 “Fue arrojado el Dragón grande, la antigua serpiente, llamada diablo y Satanás, que extravía a toda la redondez de la tierra”. Sin embargo, actualmente, al haberse retocado su traducción original y cambiado por “la tierra entera”, el matiz de la redondez ha desaparecido.
Aunque algunos filósofos y matemáticos griegos ya opinaban que la tierra era redonda en aquellos tiempos, casi todo el mundo sostenía la creencia de que la tierra era plana.
3.- Cuando se habla de la salvación de 144.000 personas, esa cifra (12.000 por cada una de las doce tribus de Israel) se considera simbólica para significar una gran muchedumbre universal.
Por otra parte, tenemos que 1+4+4 = 9. Y en numerología, el número 9 se asocia con la finalización de ciclos, el altruismo, la compasión, la espiritualidad y la trascendencia.
En consecuencia, interpretándolo de esa forma podríamos concluir que al final de los tiempos se salvaría toda la humanidad.
Una buena clave para comprender el Apocalipsis es tener en cuenta que, cuando algo se repite tres veces o más (juicios, trompetas, copas, catástrofes…), es porque se está remarcando el mensaje repetido para darle más fuerza de convicción.
A diferencia de los evangelios, en los que los misterios del cielo son contemplados desde la tierra, en el Apocalipsis es la tierra la que es contemplada desde el cielo. Así se puede entender que, el anuncio de los castigos de Dios, es más bien la traducción de la “catástrofe interior” que será para muchos la falta o el desvío de la auténtica fe cuando llegue el final o cambio de sistema.
Las profecías del Apocalipsis anuncian la llegada inexorable de un cambio de mentalidad orientado hacia el amor y la espiritualidad. A nivel individual, esas profecías son intemporales.
Con respecto al Juicio Final, éste no representa propiamente al infierno sino a la destrucción total y permanente de la iniquidad (su desaparición), tras la cual solo queda la verdadera vida, el mundo celestial, lo único real desde la eternidad.
Finalmente, el cielo en el misticismo judío conlleva una tierra prometida celestial -incluyendo Jerusalén-. Cuando la Biblia menciona La Nueva Jerusalén, el santuario celestial, el pan de vida o el trono de Dios, se refiere a la concepción mística judía del cielo. Desde su perspectiva, el mundo celestial tiene también una composición material, si bien ésta es perfecta y sublimada respecto al mundo material imperfecto del plano terrenal.
Asimismo, de acuerdo a la cosmología judía, “los nuevos cielos y la nueva tierra” es una expresión usada en las Escrituras para describir el estado eterno, glorioso y definitivo de la humanidad redimida, donde el cielo viene a la tierra y la vida es restaurada a lo que Dios quiso que fuera desde el principio.
Cuando el cristianismo era perseguido por algunos emperadores romanos en los primeros tiempos, surgió un tipo de escritos esotéricos llamados apocalipsis, que significa “revelación”. El más famoso y que ha perdurado en el tiempo es el atribuido a San Juan.
El estilo y el lenguaje empleados en ellos estaban intencionadamente llenos de simbolismos y claves de difícil interpretación. La idea era que sólo los pudiera descifrar la gente preparada hacia quienes iban dirigidos sus mensajes ocultos. De esa forma, la “revelación” podía llegar al destinatario saltándose la censura romana. Después, cada receptor del mensaje ya se encargaría de exponerlo más claramente en su comunidad.
El objetivo de esas revelaciones simbólicas, esotéricas y místicas era fortalecer en la fe, animar y consolar a los cristianos en esos tiempos de tribulación, anunciando la destrucción de los enemigos del cristianismo y el triunfo final, cierto y definitivo, de Cristo y su Iglesia.
El Apocalipsis es un manual de perseverancia cristiana y está escrito en forma alegórica. Es decir, una ficción en virtud de la cual un relato o una imagen representan o significan otra cosa diferente.
La mayoría de nosotros hemos tenido sueños muy extraños en alguna ocasión y no hemos sabido entenderlos. Sin embargo, un experto en interpretación de los sueños podría haber hallado el significado correcto y, seguramente, las cosas raras que hemos visto o nos han pasado en él no se corresponderían con un análisis literal, sino que eran símbolos o metáforas creadas por nuestro inconsciente para “disimular” su significado ante nuestro consciente.
El Apocalipsis es un tipo de escrito propio de una época determinada. Y la mayoría de los exégetas concuerdan en afirmar que lo que se anuncia misteriosamente en él se refiere a una época que ya ha pasado y, por lo tanto, hoy en día resulta anacrónico. Aunque, todo hay que decirlo, también hay quienes, llevados por su fe absoluta en la veracidad de las sagradas escrituras tal como nos han llegado, lo ven de otra manera.
Para ellos, el concepto de “tiempo” en el Apocalipsis no debe entenderse en forma lineal sino “espiritual”. Éste se referiría a la evolución de la conciencia y está relacionado con el “tiempo oportuno” para la salvación: el tiempo adecuado para que los eventos acontezcan y algo importante suceda, especialmente en relación al fin de un ciclo o sistema y el comienzo del siguiente.
Sólo esa lectura mística sería compatible con la afirmación de Jesús, según la cual “el día y la hora no los sabe nadie, ni siquiera los ángeles de los cielos, ni el Hijo mismo, sino solo mi Padre”.
En cualquier caso, este artículo no tiene el objetivo de analizar con demasiada extensión y profundidad el Apocalipsis (eso lo dejamos para otra ocasión), a pesar del atractivo que el documento tiene, ya que se presta a fabulaciones e interpretaciones de todo tipo, puesto que no nos aporta ningún mensaje espiritual reseñable.
No obstante, sí puede ser útil añadir varias consideraciones aclaratorias sobre él.
Su lenguaje apocalíptico es enérgicamente evocativo, incluso provocativo. Las imágenes y los símbolos usados no hay que tomarlos al pie de la letra. Está plagado de claves puestas intencionadamente, para que solo los expertos de la época las supieran interpretar y trasladar a los demás miembros de su comunidad. El breve relato del Apocalipsis se apoya constantemente en citas y profecías de la Biblia. Se han contado 518 citas del Antiguo Testamento, desde El Cantar de los Cantares hasta profetas como Isaías, Ezequiel y Daniel.
En consecuencia, dada la inclusión intencionada y continuada de referencias en clave a pasajes del Antiguo Testamento, es impensable que las visiones o el mensaje que recibió el autor, éste no las haya adornado a la hora de transcribirlas, con el fin, como hemos dicho, de sortear la censura romana, dar fuerza dramática al mensaje encriptado y apoyarlo en las sagradas escrituras judías.
Por ello, hacer una lectura llana, que considere que el Apocalipsis es principalmente un texto escrito en clave, y se centre en descifrar los símbolos de ese gran criptograma, sería un error. El Apocalipsis intenta hablar más al corazón que a la mente. Es más bien un intento de llegar a traducir en términos humanos algo que no puede ser directamente explicado ni comprendido. Por lo tanto, en vez de perderse en los detalles, hay que poner el foco en encontrar la visión panorámica y mística que el autor quería transmitirnos.
ORIGEN
El apóstol Juan, el más joven de los 12 apóstoles, era un viejo a finales del siglo I, cuando escribió este relato.
Estaba desterrado en la Isla de Patmos, “por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús” (Ap 1,9), cuando decide escribir esta críptica obra dirigida a las siete iglesias de Asia Menor (Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea), las iglesias principales de esa zona en aquella época.
El cristianismo estaba siendo perseguido por el emperador Domiciano, después de Nerón, Calígula y otros. El objetivo de “Revelaciones”, como ya hemos dicho, no era otro que el de dar esperanzas a estas iglesias primitivas, con promesas de un mundo mejor en el que el cristianismo resultaría triunfante.
Con anterioridad a los análisis del equipo STURP, los doctores ingleses Trevor y Margaret Lloyd Davies, en un artículo publicado en el prestigioso Journal of the Royal College of Physicians of London, concluyen que Jesús estaba vivo cuando lo descendieron de la cruz.
También Hans Naber, en 1967, adquirió cierta notoriedad al asegurar en su libro Inquest on Jesús Christ que Cristo no murió en la cruz, porque resulta científicamente imposible que un cadáver sangre de la forma que lo hizo el cuerpo envuelto en la Síndone. Posteriormente, su colega W. B. Pimrose y otros apoyaron su conclusión, de la que empezó a hacerse eco la prensa.
Como esas opiniones carecían de una base suficientemente sólida, dado que no se habían realizado los exhaustivos análisis pertinentes para realizar esa categórica afirmación, la respuesta del Vaticano fue la de desacreditar, personalmente y profesionalmente, a Naber y sus otros colegas.
Sin embargo, con posterioridad, los análisis del equipo STURP, que sí fueron exhaustivos, descubrieron que, ahora sí, existía una base sólida que permitía mantener la afirmación de que el hombre de la Síndone estaba vivo cuando lo pusieron allí.
Resultó que, en la coronilla y los pies, encontraron sangre coagulada, y la explicación, en principio, más lógica para ello era que esa sangre saliera estando la persona viva.
Informado de ello el Vaticano, éste consiguió que esa información no saliera a la luz pública por el momento. A la espera de ulteriores análisis más profundos que pudieran llegar a una conclusión definitiva.
Cundió la alarma en las altas esferas del Vaticano. Las investigaciones no ponían en duda la autenticidad de la Síndone; era algo peor, decían que Cristo no murió en la cruz y, por tanto, no hubo Resurrección. Y para la Iglesia, en palabras de San Pablo, “si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe”.
A la luz de los acontecimientos, siendo el mal menor que la Sábana Santa no fuera auténtica, el Vaticano, para neutralizar las consecuencias de que la hipótesis científica se convirtiera en evidencia, decidió propiciar un examen de autenticidad de la Síndone mediante la prueba del carbono 14. Prueba inventada recientemente en aquel momento, pero que ya gozaba de popularidad a pesar de que aún no estaba perfeccionada su metodología.
Para ello, en 1988, el Vaticano dio pequeñas muestras de la tela a tres centros independientes y de alto nivel tecnológico: las universidades de Oxford, Tucson y el Politécnico de Zúrich. Esas pequeñas muestras, aparentemente, se tomaron de una esquina de la sábana, el lugar más contaminado por ser de donde usualmente se ha sostenido por numerosas manos a través de los siglos.
El resultado fue que la antigüedad de la tela se situó entre 1290 y el 1390. La noticia se expandió como la pólvora y causó conmoción internacional en el mundo occidental.
Lógicamente, y extrañamente para el resto de los cristianos, el Vaticano aceptó inmediatamente y deportivamente el resultado de los análisis y pasó página sobre el tema: La Sábana Santa había resultado no ser auténtica pero nunca se había afirmado que fuera dogma de fe.
Sin embargo, un año más tarde, la prestigiosa revista científica Nature publicó los datos oficiales exhaustivos. A la vista de los cuales, diversos científicos advertían de que el porcentaje de fiabilidad de la prueba era de solo un 5 por ciento.
El doctor Hary Gove, descubridor de la técnica del carbono 14, confirmó que los análisis no se habían hecho con las precauciones adecuadas. Especialmente, no se habían lavado bien las muestras para eliminar las bacterias adheridas a ellas. Las bacterias también tienen carbono 14, y la suma del de la tela y el de las bacterias da necesariamente un resultado inexacto. El doctor Garza-Valdés descubrió la existencia de una fina película de bacterias que cubre todo el lienzo, una “cubierta bioplástica” producida por bacterias y líquenes y resistente a los procedimientos de limpieza que usaron los laboratorios, y que distorsiona los resultados.
Por otra parte, el incendio que sufrió la urna que contenía la sábana generó temperaturas altísimas, he hizo que los adornos de plata que contenía se derritieran y dañaran gravemente la tela. Estas condiciones son suficientes para provocar cambios químicos en la propia composición de la tela (carboxilación).
Otra teoría, de difícil demostración, es que el fenómeno que formó la imagen era radiactivo y esa radiación alteró la cantidad de carbono 14 de la muestra.
Más tarde, el conocido científico Raymond N. Rogers, que había analizado la Síndone con el equipo STURP en 1978, concluyó y publicó en la revista científica Thermochimica Acta en el año 2005: “la muestra radiocarbónica (la muestra analizada) tiene propiedades químicas completamente diferentes que el cuerpo principal de la Síndone”. Rogers encontró que había fibras de algodón entrelazadas con el lino que, según él, no se encontraban en el resto del sudario, de lino puro.
La tesis de Rogers ha sido también corroborada por el experto en microscopía John L. Brown. Y opinan lo mismo Alan y Mary Whanger, otros expertos investigadores de la Síndone.
Ya en 1991, la profesora Emanuela Marinelli postuló que la muestra cortada de la Síndone habría sido tomada de los remiendos hechos a los agujeros resultantes del incendio de 1532. De ser así, la datación de la Síndone con el Carbono 14 sería nula.
Ante la gravedad de esas sospechas, y con el fin de aclararlas, Roger y otros científicos pidieron permiso al Vaticano para volver a realizar la prueba del carbono 14. Pero la Iglesia, que no es muy dada a cambiar de opinión, no ha aceptado estas propuestas revisionistas.
En los años siguientes, la sangre sobre la Sábana Santa siguió estudiándose por numerosos investigadores europeos y estadounidenses, basándose en la muestras obtenidas por el equipo STURP.
Las conclusiones fueron que era sangre humana de un sujeto de sexo masculino. El grupo sanguíneo era AB+, grupo poco usual, ya que sólo un 4% de la población mundial lo tiene, pero más común entre los hebreos, cuyo porcentaje se duplica.
Por otro lado, ese grupo AB+ que contiene ADN masculino, coincide con el del Sudario de Oviedo, según el estudio que realizó el hematólogo italiano Carlo Goldoni.
En esos nuevos análisis se pudo establecer que las áreas claras de las manchas de la Síndone están compuestas por suero de sangre, lo que confirma que se trata de la sangre de un cadáver.
Los especialistas han podido comprobar también, en las huellas de sangre de la coronilla y los pies, que existe una mezcla de sangre vital y de sangre cadavérica. Todo ello prueba que sobre la Síndone hay manchas de sangre que vertió el sujeto cuando estaba vivo, y otras en un segundo momento cuando el mismo sujeto era ya cadáver.
La deducción más verosímil del extraño motivo por el que esos coágulos no se habían evaporado sino mantenido, sería que ambos coágulos se habrían quedado pegados, uno con el cabello enmarañado y mojado, y el otro con la tierra de los pies. De manera que se habían fundido con el pelo y la tierra de los pies respectivamente.
Paradójicamente, la presumible intervención de la alta jerarquía eclesiástica sobre los resultados obtenidos por los investigadores en un momento dado, fruto del temor a que pudiera probarse que Jesucristo no había resucitado, al final había resultado innecesaria porque esos temores eran infundados. Pero sí demuestran el talante poco honesto de esa élite.
La Sábana Santa tiene una historia tan fascinante y sorprendente que parece inverosímil. Sin embargo, todas las pruebas científicas realizadas con el suficiente rigor atestiguan su consistencia con lo que se afirma de ella.
Como veremos después, muchos expertos consideran –y han publicado- que la famosa prueba del Carbono 14 no se hizo con los parámetros adecuados para que su resultado sea fiable. La muestra que se tomó no es representativa de todo el lienzo, y además esa parte contiene un remiendo «invisible» añadido durante una reparación en época medieval. Eso habría «rejuvenecido» sobremanera la muestra.
Ahora, vamos a narrar las supuestas peripecias que ocurrieron para que, tanto la Síndone como el Sudario que estuvieron en contacto con el cuerpo de Cristo, se salvaran y acabaran llegando a dónde están actualmente.
Antes de empezar el relato, conviene aclarar que síndone equivale en griego a “sábana de lino”. Y cuando se escribe en plural no indica que sean varias sábanas sino que se trata de una sábana doblada en dos, es decir, plegada. Lo cual fue mal traducido en los evangelios por “vendas” cuando es un “lienzo” o sábana grande de lino. Por su parte, con la palabra “sudario” se están refiriendo a un pañuelo con el que cubrían la cabeza del muerto, atándolo o cosiéndolo por detrás.
El Evangelio de San Juan nos narra cómo, al entrar en la tumba vacía, se encontraron con la sábana tirada por el suelo y el sudario plegado en un lugar aparte.
Es de suponer que recogieran ambos objetos, por su significado y relevancia, pero, al mismo tiempo, dado que en la cultura judía todo aquello que ha estado en contacto con un cadáver está contaminado y es tabú, no pudieran mostrarlo públicamente. Por tanto, en un principio lo guardaron sin más y, seguramente, con el transcurrir del tiempo ambas reliquias fueron pasando de unos a otros de manera callada.
SÍNDONE
Y así llegamos a principios del siglo IV, cuando aparece documentación escrita sobre una imagen del rostro de Jesús que se veneraba en Edesa, ciudad de Asia Menor, conocida con el nombre de Mandylion.
Otro nombre con el cual se conocía la imagen de Edesa era Tetradiplon, que significa en griego “doblado cuatro veces”, lo que es interpretado como una identificación entre esta reliquia y la Sábana Santa. Es decir, el Mandylion sería la Síndone pero doblada varias veces, de forma que, una vez enmarcada, solo se viera el rostro y quedara oculto el hecho de ser una tela mortuoria.
Resulta interesante saber que la imagen oficial de Jesús, la que encaja con la que hoy todos conocemos, tiene su origen en el siglo VII. En esa época, el emperador Justiniano II emite una moneda con el rostro de Cristo basada en la imagen del Mandylion.
En el año 944 la reliquia se traslada a Constantinopla, la despliegan y se convierte en la Sábana Santa que hoy conocemos. Permaneciendo desde entonces en Constantinopla hasta que los Cruzados saquearon la ciudad en 1204, llevándose gran parte de sus tesoros a Europa Occidental.
La reliquia estaba en Francia cuando, en 1532, la Síndone resultó dañada en un incendio en la capilla donde se guardaba. Una gota de plata fundida del relicario le dejó una marca dispuesta simétricamente entre las diversas capas de la tela doblada. Las monjas clarisas trataron de reparar el daño con parches. La Síndone fue trasladada a su actual residencia en Turín en 1578.
SUDARIO DE OVIEDO
La primera referencia de un sudario venerado como reliquia proviene de un peregrino anónimo que, hacia el año 570, se encontraba en Cisjordania.
En el siglo VII la zona es invadida y, según cuenta la tradición, la reliquia es trasladada por mar a Cartagena. De ahí pasa a manos del obispo de Sevilla, quien la manda transportar a Toledo, por ser la capital de España. Sin embargo, más tarde, ante el peligro del avance musulmán, es llevada hasta Oviedo para mayor seguridad de dicha reliquia.
LOS ANÁLISIS
– Lo primero que se analiza de la Sábana Santa es la clase y características del material del que está hecha.
Se trata de un tejido de lino puro muy inusual, existente en tiempos de Jesús, traído de Egipto o La India. Con esa tela especial se confeccionaba el manto que utilizaba el Sumo Sacerdote del Templo en ocasiones especiales. Y también las sábanas utilizadas en la sepultura de personajes de la realeza eran de esas mismas características.
Por lo tanto, si esa es la sábana que envolvió el cuerpo de Jesús, hay que concluir que fue enterrado a la manera de un rey.
– El siguiente análisis que se realizó a la Síndone fue el de la composición del polen que hay en ella. Entre 1973 y 1976, un equipo de palinólogos dirigido por el científico suizo Max Frei la examinó con detalle, concluyendo que los gránulos de polen que hay en ella son coincidentes con los de las plantas que crecían en Palestina durante la primavera en aquella época. Si bien la cantidad de polen encontrada sería excesiva tras haber transcurrido casi dos mil años.
Una posterior investigación de los científicos Whanger y Danin llega a las mismas conclusiones; y descarta la posibilidad de que el contenido de la Síndone fuera una falsificación medieval: un falsificador medieval no habría sabido de flores y plantas de Oriente Medio, ni acerca de los patrones de distribución geográfica de algunas de esas plantas alrededor de Jerusalén, ni de sus tiempos de floración.
Años más tarde, el estudio científico llevado a cabo por la profesora e investigadora Marzia Boi, encuentra una interpretación coherente al exceso de pólenes hallados en la Síndone de Turín y publica su trabajo en la revista científica Archaeometry en 2017.
Ella se da cuenta de que ese abundante polen procede del ungüento especial, y también abundante, con el que fue cubierto el cuerpo que yacía en dicha sábana.
Los pólenes presentes en la Síndone indican un ritual funerario propio de la realeza, según los usos de hace 2000 años en Palestina. Son los componentes de los ungüentos y aceites más preciosos de la época, que han quedado impregnando la tela. El estudio palinológico es coherente con testimonios históricos del siglo primero, como los de Plinio el Viejo y Dioscórides.
– En 1977 se organizó en Estados Unidos un equipo de investigación denominado Proyecto de Investigación sobre la Síndone de Turín (o simplemente STURP), con científicos de primer nivel.
Aprovechando que en 1978 se iba a exponer públicamente la reliquia, en conmemoración del cuarto centenario de su llegada a Turín, el equipo STURP tuvo la oportunidad de examinarla directamente.
La Sábana Santa fue extendida en una mesa de aluminio basculante, especialmente diseñada a su medida en Estados Unidos. Durante cinco días sometieron la reliquia a toda clase de análisis: ultravioleta, espectrográfico, rayos infrarrojos, luz visible, toma de muestra con cinta adhesiva, rayos X, y se le hicieron unas 12.000 fotos.
En los años siguientes, el equipo STURP publicó diversos artículos con los resultados obtenidos. Estas son algunas de sus principales conclusiones:
La imagen del lienzo es tridimensional. Es decir, proporciona información del relieve del cuerpo.
La imagen se ha formado por la degradación de la celulosa del lino. Su huella es superficial y sin pigmentos (no es pintada) ni químicos, ni se borra con el fuego y el agua (la imagen sufrió un incendio que fue apagado con agua, sin que se deteriorara).
Contiene sangre humana.
No se sabe cómo se ha degradado la celulosa del lino. Se teoriza con que alguna clase de radiación pudiera haberla afectado.
No se conoce en la actualidad ningún medio, técnico o artístico, capaz de reproducir la imagen de la Sábana Santa con las mismas características y exactitud.
Esta disponible para su descarga gratuita el documento EL EVANGELIO UNIFICADO, que forma parte del libro NEOCRISTIANISMO.
Una nota distribuida a la prensa con el título «Un resumen de las conclusiones del STURP» de 1981 dice:
«Podemos concluir por ahora que la imagen de la Sábana Santa es la de una forma humana real de un hombre azotado y crucificado. No es el producto de un artista. Las manchas de sangre están compuestas de hemoglobina y también dan una prueba positiva de albúmina sérica. La imagen es un misterio en curso y hasta que se realicen más estudios químicos, tal vez por este grupo de científicos, o tal vez por algunos científicos en el futuro, el problema sigue sin resolverse».
– Uno de los principales argumentos, para apoyar la veracidad de la Síndone, es que la información que revela la imagen va en contra de la creencia y la iconografía medieval sobre la crucifixión de Jesús. Por ejemplo, son las muñecas las que aparecen perforadas en lugar de las palmas de las manos y, en cuanto a los pies, se puede apreciar que el pie izquierdo está clavado sobre el derecho. Unidos los dos juntos al tronco y no por separado como se creía. Igualmente, la colocación de un soporte en los pies (sedile), que aparece en muchas iconografías, es un invento bizantino posterior a la época en que Jesús fue crucificado.
Además, la planta del pie que estaba debajo, el pie derecho, se ve que está llena de tierra. Esa tierra coincide con la que se encontró en la nariz y en la zona de las rodillas y que tiene la misma composición que la de Jerusalén.
Hablando con mi colega y amigo Malek Chaoufi sobre los problemas emocionales relacionados con las adicciones, me propuso que plasmara en un artículo nuestras conclusiones, cosa que hago ahora.
Previamente, quiero aclarar que los dos libros sobre los que principalmente basamos nuestra conversación son los siguientes:
Las adicciones están relacionadas con el núcleo familiar
– Con la sobreprotección materna.
– Con la ausencia del padre.
– Y en ambos casos por falta de amor incondicional.
Toda adicción busca evitar el contacto con la emoción
– Un sentimiento dañino concreto.
– El vacío existencial.
– Falta de amor.
– Sentirse solo.
– Desconexión con su SER SUPERIOR.
SI ANALIZAMOS etimológicamente la palabra ADICCIÓN significa “NO DICHO”. Aquello que no puedo o no quiero expresar.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que los factores sociales y cultuales en los que nos desenvolvemos facilitan y promocionan, en muchos casos, el consumo despreocupado de sustancias peligrosas y adictivas.
Cocaína
– Ayuda a manejar el odio para con el padre.
– A expresar lo que no me atrevo a expresar, puesto que la cocaína desinhibe.
– Puede provocar la ilusión de un gran despertar que facilita la relación con los demás.
– Íntimamente, deseo de recobrar mi pureza o aquello que ya no puedo generar más, como la ADMIRACIÓN de los otros.
Marihuana
– Ayuda a manejar una separación de pareja, y mi identidad o posición frente a esa separación.
– Persona que se busca a sí mismo, de forma errónea, evidentemente.
– Que no sabe qué vino a hacer sobre el planeta.
– Conflicto de IDENTIDAD.
Alcoholismo
– Está relacionado con el deseo de huir de las responsabilidades físicas o afectivas por miedo a resultar herido o ser lastimado otra vez. El conflicto original puede estar relacionado con las actitudes y dependencia de la mamá, y puede tener un origen transgeneracional.
– Huir de su realidad.
– Tener miedo a algo, alguien o alguna situación y usar el alcohol para darse valor, ya que con el alcohol no ve las situaciones como peligrosas o no se las piensa tanto.
– Vivir en soledad, aislamiento, arrepentimiento, angustia interior, incomprensión y desvalorización propia, por lo que se busca en el alcohol algo que lo haga sentir mejor para «ahogar la pena». Es decir, la persona alcohólica tiene un vacío, una carencia o hay algo que no se está perdonando y quiere «ahogar».
Tabaco
– El tabaco también puede estar relacionado con conflictos de la madre.
– Vivir una situación profunda de soledad.
– Falta de comunicación con la madre o exceso de sobreprotección.
– Falta de libertad e independencia. El fumador marca su territorio con el humo. Entonces el acto de fumar se convierte en una vía de escape y creemos que el exhalar el humo nos da cierto control, y nos liberamos de obstáculos, obsesiones y deseos reprimidos.
Obesidad
– Tratar de saciar el hambre de amor con comida (pero cuanto más se come, mayor es el hambre).
– Comer para tratar de superar una carga emocional no resuelta en el pasado o las experiencias no asimiladas.
– La comida puede ser un recurso para reprimir la ira y otras emociones agresivas.
– Protegernos de una agresión exterior o suplir una ausencia o abandono comiendo grasa.
– La imagen o percepción negativa de nosotros mismos (desvalorización, creencias limitantes heredadas, etc.) puede llevarnos a comer en exceso, lo que se convierte en la pescadilla que se muerde la cola ya que, cuanto más comemos, peor es la imagen que vemos reflejada en el espejo.
Chocolate
– La necesidad del amor y el cariño de papá, sobre todo en la niñez.
– Conflictos con la ausencia, falta de amor, atención o desvalorización a causa del padre.
– Para suplir un déficit de serotonina causado por la carencia de suficiente placer en nuestra vida.
Azúcar
La necesidad de endulzar la vida, compensando la sensación de falta de Amor, Ternura y Alegría en la persona.
El azúcar brinda un impulso de felicidad y placer inmediatos, pero seguida de una caída igualmente rápida que puede llevar a irritabilidad, ansiedad y fatiga… Lo que nos lleva al deseo de volver a consumirlo para recuperar ese estado efímero de placer.
Ludopatía
La adicción al juego puede generarse por sentimientos de abandono, derrota y por búsqueda de reconocimiento. Necesidad de “ganar” el amor de mamá. Creencia en que el premio nos permitirá liberarnos de nuestras necesidades afectivas insatisfechas.
También, cuando la persona comienza a jugar, suele buscar emociones fuertes al estar desmotivado y generalmente triste. Está atravesando una etapa depresiva, en la que obtiene poca gratificación de su ocupación y de sus relaciones. La persona que empieza a jugar busca salir de su vida rutinaria y sin motivación, y compensar los sentimientos antes mencionados.
Adicción al sexo
– Tratar de llenar con lo físico, lo espiritual.
– Forma de compensar o evadirse del miedo a la muerte.
– Querer engañarse a uno mismo pensando que tener sexo es tener amor.
– Para compensar problemas psicológicos como la ansiedad, depresión, trastornos de estrés postraumático y problemas de autoestima.
– Para combatir el aburrimiento, la soledad o el estrés.
Adicción al trabajo
– Vivir con demasiados apegos y miedos.
– Para no sufrir carencia (riesgo real o imaginario).
– Evadirse de una vida vacía.
– Creer que se debe demostrar que mi vida es productiva
– Y que los demás reconozcan que valgo para algo.
Adicción al ejercicio
– Dificultad de aceptarse a sí mismo.
– Dependencia del estado físico (por fuera).
– Para cubrir y llenar el vacío (interior).
– Inseguridad en su propio ser.
Avaricia: Conflicto de reserva del pedazo (bocado). “Si doy, me quedo sin”.
Adicción al éxito: Conflicto de Abandono y reconocimiento. Por ejemplo: creencia de que “mamá me abandonó o no me reconoció como yo necesitaba”.
Coleccionista: Desvalorización. Sentirse incompleto, “No sirvo”, “Me completo a través de mis colecciones”. Conflicto con los objetivos.
Afán por los récords: Desvalorización. Deseo y necesidad de demostrar que puedo ser el mejor en algo.
Adicción a la información: Desvalorización. “Sin información no soy nada”. Conflicto de falta de reconocimiento.
SI SUFRES ESTE TIPO DE ADICCIONES
– Debes ir a la raíz de tu historia y
– Perdonar lo que haya que perdonar en ti en el pasado. La vida es un proceso evolutivo por el que estás transitando y en proceso de aprendizaje (se te permite cometer errores).
– Sanar al Niño Interior (el pasado es pasado. Ya no vives allí) y
– No tomarse la vida como castigo o sufrimiento. Por el contrario, el Universo está siempre deseándote lo mejor, si tú le dejas.
LA MEJOR MANERA
De superar una adicción no es utilizando la Fuerza de Voluntad por sí sola; de hecho, ese es el camino más difícil e incierto.
Una vez que hemos encontrado su causa, la hemos analizado y comprendido y, además, somos dolorosamente conscientes de que nuestra adicción es un camino totalmente equivocado y dañino, entonces queda apelar a nuestra visceralidad para sentir y generar aversión hacia aquel vicio o sustancia que nos ha esclavizado, y retarnos a nosotros mismos diciendo de manera contundente y definitiva ¡Basta ya! ¡¡¡SE ACABÓ!!!
Entonces sí, la Fuerza de Voluntad o la determinación con conocimiento de causa y equilibrio personal sí funciona.
Si eres doble de tu pareja, lo que tienes que tener en cuenta es que para el inconsciente sois hermanos. En transgeneracional a este caso se le denomina «Incesto simbólico».
En el transgeneracional todo son tendencias, y cada caso es particular. La tendencia es que la relación suele ser más de hermanos que de pareja, y esto se puede ver en conductas, tipo de conflictos, en el sexo, etc.
El principal motivo (inconsciente) por el cual somos dobles de nuestra pareja, es porque hay una intención inconsciente de no tener hijos.
Entonces, lo que vamos a encontrar en nuestro árbol es que hubo un gran sufrimiento relacionado con los hijos, y el inconsciente familiar, para evitarnos tal sufrimiento, nos deja el programa de «no tener hijos».
Esto, por cierto, no quiere decir que no los podamos tener, simplemente nos habla de la información que hay en nuestro clan.
Suelen ser relaciones en las que pueden llevarse o muy bien o muy mal (como los hermanos), pero son relaciones duraderas por lo general, e incluso relaciones para toda la vida (aun cuando hayan conflictos).
El motivo es que, «para que yo me separe de mi hermana/o tiene que pasar algo muy gordo», y si no pasa quedo apegado a esta relación el resto de mi vida.
Además hay que tener en cuenta que, a nivel sexual, se suele perder muy pronto el interés del uno por el otro, e incluso en algunos casos puedes tener cierto sentimiento de culpa después de tener sexo con tu pareja.
¿QUÉ PASA SI ESTOY EN LÍNEA MAESTRA CON MI PAREJA?
Las líneas maestras se dan cuando hay seis meses de diferencia entre las fechas de nacimiento de una persona y otra. Son relaciones muy pasionales y suele haber mucha admiración, sobre todo cuando no conviven.
Suelen ser muy diferentes el uno del otro, como el día y la noche, y por supuesto son maestros en algún aspecto el uno del otro.
El «problema» de que convivan es que constantemente uno le está enseñando al otro su propia oscuridad (lo que no acepto en mí, o lo que detesto en mí).
Precisamente por este motivo, las parejas que están en línea maestra, si quieren convivir sin conflictos, tendrán que aprender a ser muy humildes, dejar que su pareja sea como quiera ser y no juzgarla.
En la parte sexual no tienen porqué tener ningún problema, más bien al contrario, suelen ser muy apasionadas, al igual que si hay conflictos o discusiones, también éstas suelen ser muy apasionadas.
En estos casos, como hemos dicho, la clave es humildad y dejar ser a cada uno como es sin querer cambiarlo (esto siempre, pero en líneas maestras es clave), porque de lo contrario chocarán continuamente y la relación difícilmente podrá ser una relación sana.
Otra cosa a tener en cuenta en las parejas que están en líneas maestras, es que también son dobles, y por lo tanto lo que el inconsciente familiar quiere decir, también se relaciona con ese programa de «no tener hijos».
¿QUÉ PASA SI MI PAREJA ES DOBLE DE MI PADRE/MADRE?
En este caso, existe una tendencia a proyectar la relación que tienes con tu padre o madre, en la pareja. A pedirle a tu pareja todo aquello que te daba (o no te daba, pero tú querías) papá o mamá, y echarle en cara las carencias que tuviste con ellos.
Así que la relación que hayamos tenido y tengamos con papá y mamá, va a determinar este tipo de relación de pareja.
Imaginemos un caso de un hombre que no se siente reconocido o querido por su madre, y tiene una pareja que es doble de ésta.
En este caso, él busca a su madre en su pareja, y lo hace inconscientemente para hacer una reparación o duplicar esa relación.
El problema aquí es que si inconscientemente es su madre, él espera que haga al menos las cosas que hacía su madre por él.
Además, como su madre no le quería o no le reconocía como él esperaba, si la pareja tiende a reparar, le dará todo el amor y el reconocimiento que él no recibió por parte de su madre.
El problema es que muchas de sus exigencias a su pareja, y muchos de los conflictos o discusiones, no son con la pareja, sino que son historias que le guarda a su madre.
Por supuesto, en estos casos la atracción sexual por la pareja se suele perder tan o más rápido que cuando son dobles, pues él no quiere tener relaciones sexuales con «su madre» (Saúl Pérez).
Un ejemplo
Si tú eres doble de tu pareja (por fechas o nombre) pueden pasar dos cosas:
«Soy doble de mi pareja y estoy feliz con mi pareja.»
«Soy doble de mi pareja, y NO estoy feliz con mi pareja.»
– En el primer caso, no hay que hacer nada. Al menos nada especial, simplemente lo que harías con cualquier pareja.
En nuestra vida, de manera natural nos desprogramamos inconscientemente de muchos de esos programas heredados, por lo tanto no tienes que querer razonarlo todo, de verdad que no hace falta.
– En el segundo caso, este dato te está invitando a mirar hacia arriba en tu árbol para comprender el «para qué» tú eres doble de tu pareja.
A quienes están en esa situación, cuando se dan cuenta de esa circunstancia, les encajan muchas historias y conductas que antes les extrañaban en su relación.
Un día puedes acercarte a tu pareja y decirle: «tú no eres mi padre (madre, hermana…)» y, aunque ella se quede un poco extrañada, se le vuelve a repetir.
Eso no se hace por ella sino por ti, es a tu inconsciente a quien se lo dices.
Ésta una forma. No obstante, hay quien hace una carta, o un acto de psicomagia. Sea lo que sea, si te funciona no importa el cómo.
Ejemplo de Carta
Paso 1:
Escribe una carta dirigida a tu pareja y en la que le vas a hablar de cómo inconscientemente le confundes con (tu madre, padre, hermano…), y cómo eso puede hacer que tu pareja a ti te vea como (hijo, hermano…).
Esta carta sólo la tienes que ver tú, es decir, en la forma va dirigida a tu pareja pero en el fondo es para tu inconsciente.
Háblale de los problemas que sientes que esto está provocando. Pueden ser de apetito sexual, de comunicación, emocionales, de no asumir responsabilidad, económicos… Eso lo sabes tú.
Déjate sentir lo que escribes, no lo hagas con prisa y tampoco escribas una carta racional. Debe partir de la emoción.
Puedes comenzar así:
«Me doy cuenta que todo este tiempo he estado proyectando en ti la relación con mi padre y esto ha provocado que….»
Y al terminar la carta puedes añadir:
«Estoy dispuesto a verte a ti y amarte por lo que tú eres, y no por lo que me has estado representando hasta ahora. Quiero verte a ti y que tú puedas verme también a mí.»
Paso 2:
Una vez has escrito la carta la concluyes con un acto simbólico.
Puedes quemar la carta y enterrar las cenizas junto a una semilla, flor o planta que a ti te simbolice el amor de pareja.
Podrías hacerlo en un lugar significativo: donde conociste a tu pareja, en el lugar que os disteis el primer beso o cualquier otro lugar especial para ti.
Ponle imaginación, los actos simbólicos se pueden personalizar muchísimo y resulta muy divertido hacerlo así.
¡Muy importante! Tú no haces esto para cambiar a tu pareja, o para que tu relación cambie. Lo haces para tomar conciencia, y porque eres tú quien está asumiendo la responsabilidad.
FINALMENTE
El transgeneracional es una herramienta preciosa que te guiará en un camino de perdón y sanación, siempre y cuando lo utilices desde el amor y la consciencia.
En cambio si lo utilizas desde el miedo, y te quedas en la visión puramente dualista, entonces el transgeneracional puede volverse un motivo más para temer, para querer predecir «cosas malas» que pueden pasar y, en el fondo, para separarte aún más de tu felicidad.
Si lo has entendido, comprenderás que no hace falta que preguntes a tus posibles parejas su fecha de nacimiento, salvo para hacerles un regalo.
Resulta evidente que fue alguien muy importante en la vida de Jesús, pero de ella y su parentesco con Él se sabe muy poco. Estuvo siempre al lado de Jesucristo antes, durante y después de la Crucifixión. Está entre las mujeres familiares que estuvieron al pie de la cruz, y también las acompaña cuando van a la tumba a ungir con perfumes el cadáver. Fue además la primera persona en tener el privilegio de verle tras la Resurrección. Y tenía la suficiente confianza como para llamar “Raboni” a Jesús, que es un apelativo cariñoso de Rabí (Maestro).
Los siete demonios
Sin embargo, el evangelista Lucas (fiel transmisor de las convicciones de su maestro Pablo) añade una sombra de sospecha sobre María Magdalena al comentar enigmáticamente que Jesús le había sacado “siete demonios”. Más tarde, en el siglo II, los Padres de la Iglesia deciden añadir de nuevo gratuitamente ese supuesto exorcismo al evangelio de Marcos, cuando originalmente esa mención no existía en él.
Esta noción de María Magdalena que nos transmite Lucas se contrapone con la visión que de ella se da en los demás evangelios. En primer lugar, ella es la única mujer de los evangelios no caracterizada como hermana, madre, hija o esposa de algún hombre; tiene nombre propio, lo cual denota que era una persona influyente en la vida del Maestro y no una simple seguidora.
Por lo tanto, si queremos entender el misterioso significado de esos “siete demonios” hay que indagar un poco más. Así, Tomás, en su temprano evangelio que recoge dichos de Jesús (no canónico pero considerado autentico por gran número de expertos), nos expone como Pedro se queja ante Jesús por la presencia de María Magdalena a nivel de igualdad con los demás apóstoles y Él le responde: “He aquí que le inspiraré a ella para que se convierta en varón, para que ella misma se haga un espíritu viviente semejante a vosotros varones”.
En la cultura judía, a las mujeres les estaba vedado el acceso a la formación religiosa. Sin embargo, la Mishná admite esa posibilidad y Flavio Josefo nos cuenta que los esenios, excepcionalmente y tras un largo periodo de prueba sí lo admitían. Cuando se consideraba que una mujer era digna de recibir las mismas enseñanzas y trato que estaba destinado a los hombres, se finalizaba su preparación realizando un ritual (el rito cabalístico de Isthar) en el que simbólicamente la liberaban de 7 demonios:
– La propia Voluntad, El Ego, La propia Mente, la Sexualidad. La Iluminación, La Magia y La Divinidad.
Así pues, sin descartar de plano que María Magdalena hubiera podido estar muy enferma en algún momento (en aquel tiempo, estar enfermo era sinónimo de estar poseído por el mal), es mucho más verosímil suponer que Lucas, al no ser de origen judío ni estar familiarizado con esa costumbre esotérica, sacó una conclusión equivocada de la información que había obtenido sobre ella, y la propagó.
LA TRADICIÓN ORIENTAL
Si bien los evangelios canónicos no nos aclaran nada acerca de ella, por medio de la tradición de la primitiva iglesia nos ha llegado algo más de información. Por otra parte, después del año mil, reaparece en occidente la figura de María Magdalena, de la que se da una versión muy rocambolesca y poco fiable. En ella, se la confunde con María de Betania y se dice que tuvo descendencia de Jesús.
Según una tradición oriental, apoyada con escritos como los del obispo e historiador occidental Gregorio de Tours (538 – 594), María Magdalena se retiró a Éfeso, en Asia Menor, con María, la madre de Jesús, donde ambas vivieron el resto de sus vidas.
Se cree que María vivió los últimos años de su vida en una pequeña casa de piedra en el monte Bulbul, que más tarde se conocería como la Casa de la Virgen María.
La Iglesia ortodoxa oriental nunca ha identificado a María Magdalena con María de Betania ni con la «mujer pecadora» que unge a Jesús en Lucas 7: 36 (craso error cometido por el papa Gregorio Magno en el siglo VI, propagado desde entonces y rectificado recientemente, aunque sin mucho énfasis). Por el contrario, siempre ha enseñado que María fue una mujer virtuosa toda su vida, incluso antes de su conversión.
La tradición de la Iglesia ortodoxa explica que, después de las manifestaciones de Cristo resucitado, Magdalena se quedó con la madre de Jesús y con los apóstoles y predicó la fe cristiana por primera vez en Jerusalén. Pasado un tiempo, María Magdalena fue a Éfeso con la Virgen María, a casa de Juan, y lo ayudó en sus escritos del Evangelio.
Se cree que María Magdalena pudo predicar también en Roma, como lo da a entender Pablo en su epístola a los romanos: «Saludad a María, que con tanto afán ha trabajado en vuestro favor» (Romanos 16: 6). Probablemente, en relación con este viaje posterior, surgió la leyenda del huevo de Pascua relacionada con su nombre.
Finalmente volvió a Éfeso, permaneciendo allí hasta su muerte natural, y en Éfeso fue sepultada. Las reliquias de María Magdalena fueron transferidas solemnemente de Éfeso a Constantinopla en el siglo IX, bajo el emperador León VI, y colocadas en la iglesia del monasterio de San Lázaro.
La convulsa historia de oriente medio puede explicar que las reliquias de Santa María Magdalena no permanecieran definitivamente en Constantinopla. Por temor a los ataques de los turcos habrían sido trasladadas a occidente -al igual que las reliquias de otros santos- y concretamente a Roma, donde supuestamente descansan desde entonces, cerca de Letrán, en la iglesia de San Juan de Letrán, debajo del altar.
LA POSTERIOR TRADICCIÓN OCCIDENTAL
Con mucha posterioridad, en Europa occidental, después del año 1000, comenzaron a desarrollarse leyendas elaboradas y conflictivas, que decían que María Magdalena había viajado al sur de Francia en una barca, junto con sus hermanos Marta y Lázaro y había muerto allí. Sin embargo ¡María Magdalena y María de Betania son dos personas distintas! De hecho, en la crucifixión están las dos presentes: la madre de Jesús, su hermana (Salomé), María la de Cleofás (María de Betania y tía de Jesús) y María Magdalena.
Alrededor del año 1050, los monjes de la Abadía de la Madeleine, en Vézelay (Borgoña, Francia) dijeron que descubrieron el esqueleto real de María Magdalena. En un primer momento, la existencia del esqueleto fue meramente afirmada pero, en 1265, los monjes hicieron una espectacular demostración pública de «descubrirlo» y, en 1267, los huesos fueron llevados ante el propio rey de Francia, quien los veneraba.
El 9 de diciembre de 1279, una excavación ordenada por Carlos II, rey de Nápoles, en Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, en la Provenza francesa, condujo al descubrimiento de otro supuesto entierro de María Magdalena. El santuario supuestamente se encontró intacto, con una inscripción explicativa que indicaba por qué se habían ocultado las reliquias. Carlos II encargó la construcción de una nueva basílica gótica en el sitio y, a cambio de proporcionar alojamiento a los peregrinos, los residentes de la ciudad estaban exentos de impuestos.
De esa manera, Saint-Maximin-la-Sainte-Baume desplazó gradualmente a Vézelay en popularidad y aceptación según la leyenda occidental… Pero supuestamente sus restos reposan en Roma según la versión oriental.
Joaquín Ferrer
Está disponible para su descarga gratuita el documento EL EVANGELIO UNIFICADO, que forma parte del libro NEOCRISTIANISMO.
Actualmente los seres humanos tenemos una corteza cerebral muy desarrollada y, en consecuencia, capacidades intelectuales «avanzadas» que nos permiten tener facultades privilegiadas respecto al resto de especies. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que en lo más profundo de los seres humanos seguimos siendo arcaicos a nivel de estructura biológica y muy primitivos a nivel de reflejos y comportamientos. Es importante conocer esta realidad, ya que muchos de los conflictos psicológicos y enfermedades que sufre el organismo provienen de esta forma primitiva de funcionar del cerebro arcaico.
El ser humano de nuestros días sigue funcionando esencialmente desde el marco de la animalidad. Un gran ejemplo de ello es cuando al observar a un grupo de primates, podemos hacer la comparación con el ser humano y darnos cuenta de que las formas de reaccionar primitivas son exactamente iguales. Es por ello que a diario el ser humano se ve enfrentado a problemas muy básicos de territorio (por ejemplo por una plaza de aparcamiento); de pérdida de integridad (porque hayas sido reprendido por tu jefe); de falta de rendimiento (por una carrera perdida por una centésima de segundo); de inquietud por los hijos (a causa de sus malos resultados escolares); por miedo de carecer (a causa de un periodo de paro); de elección de dirección (ante las dudas acerca de qué elegir); de lucha por la posición dominante (a causa de un ascenso que no se llega a producir); de ruptura de contacto (si tu pareja se va a vivir lejos).
Por otra parte, la ciencia ha ido demostrando que nuestro cerebro arcaico no hace una distinción entre lo real, lo simbólico, lo virtual y lo imaginario. Lo trata todo como si fuera la misma realidad. Igual que nuestro cerebro arcaico no hace diferencia entre el pasado, el presente y el futuro.
Es importante comprender que la humanidad ha evolucionado en cuanto a medios adaptativos para una mejor supervivencia como colectivo y como especie, pero el ritmo evolutivo del cerebro humano es mucho más lento y sigue siendo un cerebro arcaico.
Podemos creer que la diversidad de nuestros conflictos más primitivos es infinita porque los podemos encontrar en situaciones diferentes. Sin embargo esto no es así ya que las dificultades a las que el ser humano se enfrenta se pueden clasificar en pocos temas muy esenciales y nucleares que se corresponden a necesidades vitales. Estos conflictos arcaicos están vinculados directamente a funciones fisiológicamente primordiales como respirar, beber, comer, evacuar, reproducirse o dormir.
CLASIFICACIÓN DE LOS CONFLICTOS
1.- Conflicto vital de atrapar el bocado (endodermo): son los conflictos que se relacionan con la supervivencia.
2.- Conflicto de desprotección (mesodermos nuevo): son los conflictos que se relacionan con la necesidad de protección.
3.- Conflicto de comparación y desvalorización (mesodermo nuevo): son los conflictos que se relacionan la falta de valor propio.
4.- Conflicto de relación, territorio y miedos existenciales (ectodermo): son los conflictos que se relacionan la necesidad de estar en contacto con otros.
NIVELES DE ESTRÉS
Cuando el cerebro detecta un aumento constante e intenso en los niveles de estrés en el organismo, significa que hay peligro y tendrá en cuenta nuestra emoción visceral para informarse sobre la naturaleza de este peligro. Cuando esto sucede al cerebro no le interesa nunca lo que vivimos ya que solo se interesa por nuestra manera de vivirlo, es decir, nuestro resentir en cuanto a la gravedad del peligro y a la urgencia de la situación. No debemos olvidar que la función del cerebro realmente es poner una solución a lo que está sucediendo y resolver las dificultades, la manifestación que se produce es una solución perfecta aunque esto pueda provocar una enfermedad, ya que la respuesta puede ser arcaica y estar totalmente desadaptada en el presente.
RESOLVER CONFLICTOS PRIMITIVOS
Descubrir y Comprender el origen biológico de estos conflictos se hace esencial para poder resolver las dificultades y el estrés crónico al que estamos en ocasiones sometidos.
Las propuestas terapéuticas que ayudarían a resolver estos conflictos son aquellas dirigidas a descubrir la verdadera causa de la manifestación que hace sufrir o limita para que no perdure o reaparezca regularmente. El problema surge cuando el cerebro arcaico se pone a trabajar para ayudar a gestionar un estrés específico que está inducido por una situación crítica de la que no somos conscientes (a causa de nuestra inconsciencia) y que la solución pasaría por poner en marcha la conciencia de lo que está sucediendo y el por qué, para así poner fin a las manifestaciones producto del cerebro arcaico (Elias Alonso Vidal).
Las heridas emocionales
Por otra parte, hay que considerar también las heridas emocionales de la infancia. Son traumas que experimentamos debido a experiencias dolorosas en nuestra vida. Estas heridas pueden manifestarse como problemas emocionales (ansiedad, depresión, baja autoestima o dificultad para confiar en otros). Las heridas emocionales pueden ser tan reales y duraderas como las heridas físicas, afectando a nuestro bienestar emocional.
Se entiende por memoria celular (o memoria biológica) la idea de que las células del cuerpo humano pueden retener información o “memorias” de experiencias pasadas, incluyendo experiencias emocionales o traumáticas, y que estas memorias pueden influir en la salud y el bienestar de una persona.
Esto podría explicar el trauma transgeneracional o porqué repetimos los conflictos de nuestros antepasados. Es un área que está siendo investigada en neurociencia y que se podría relacionar con la epigenética.
ERROR DE PERCEPCIÓN
Nuestras experiencias siempre vendrán determinadas por nuestra forma de ver y entender la vida, por nuestras creencias y las de nuestro sistema familiar.
Para poder ver la realidad que nos rodea es fundamental, necesario y obligatorio tomar conciencia de nuestros procesos cognoscitivos y los filtros a través de los cuales percibimos.
Confiar y tomar por buena nuestra percepción es una forma de engañarnos que nos mantiene atados a bucles de comportamientos. Esto nos impide evolucionar y cambiar nuestra vida.
Hay una frase que dice: “Razonar es buscar razones para seguir pensando lo que ya pensaba”. Todas las formas de ver el mundo son funcionales y adaptativas si propician nuestro bienestar. Pero si no nos hacen ser felices cabría preguntarse: ¿en qué me sigo engañando para no ser feliz?
Comprender que aquello que vemos, nuestra percepción de una situación concreta, es apenas un pequeño fragmento de la realidad es el primer paso para ampliar nuestra forma de ver el mundo.
No vemos las cosas como son, sino que vemos las cosas como somos. Nuestro punto de vista cotidiano de la vida y lo que nos sucede en ella no suele ser espiritual sino materialista (y puede que también egoísta). Ser conscientes de esto y poder desapegarnos de esa limitada visión para alcanzar una perspectiva más elevada con la que comprender lo que nos sucede, nos abre las puertas a construir y accionar coherentemente con la vida que queremos vivir.
El desafío es convertirnos en observadores de nuestras experiencias cotidianas, de aquello que nos agrada y desagrada, así como de nuestras relaciones, y poder aplicar a todo ello una mirada espiritual que nos aporte comprensión, aceptación y, finalmente, paz interior.
Para concluir podemos decir finalmente que es la conciencia lo que cura. La parte biológica deja de ocuparse de los problemas desde el momento en que hay plena conciencia de lo que está realmente sucediendo, que puede ser una enfermedad o un bloqueo.
La base de la biodescodificación es que nuestras dañinas emociones y la falta de control sobre nuestra mente son la causa de casi todos los efectos que se somatizan en nuestro cuerpo o que se manifiestan en nuestra vida. Si nuestros pensamientos y emociones son la causa de lo que nos ocurre, tenemos el poder de cambiar nuestras vidas cambiando nuestra percepción y, con ello, nuestro estado del ser.
Casi todos, pero no todos. Según diversos estudios, el porcentaje de enfermedades de origen emocional es al menos de un setenta por ciento. Como consecuencia, cabe deducir igualmente que hay enfermedades y síntomas físicos que no son de origen emocional porque sus causas son puramente biológicas.
En una contaminación, intoxicación, envenenamiento o enfermedad causada por un patógeno nuevo, no hay porqué considerar que haya un origen emocional. Aunque, dependiendo de nuestro estado emocional, seremos más o menos vulnerables. También hay malestares que se deben únicamente a excesos o a puro desgaste biológico.
EL PUNTO DE VISTA
Ahora bien, si en lugar de aplicar el punto de vista convencional en el que nos movemos, nos vamos al enfoque metafísico en el que todo tiene una razón de ser y nada ocurre por azar, podríamos especular mucho más imaginando un origen kármico u otras cuestiones, lo que sin duda sería interesante; pero ponerse a especular, si no se va a sacar nada en claro de esas especulaciones, no resulta útil ni práctico.
Así por ejemplo, es normal que debido al estrés o sobreesfuerzo un futbolista se lesione de vez en cuando, que un obrero tenga dolores musculares y otros síntomas a consecuencia de su trabajo y que las inclemencias del tiempo pasen factura física. Y lo mismo vale para una forma inadecuada de alimentarse.
Ahora bien, si esas lesiones o dolencias son provocadas o agravadas por una actitud negativa respecto a la forma de afrontar su trabajo o sus circunstancias (un enfoque mental o emocional erróneo), entonces sí hay algo psicosomático que analizar.
Biologizaciones y Creencias Limitantes
También hay que saber diferenciar entre biologizaciones (somatizaciones leves y puntuales de pequeñas contrariedades) y choques biológicos (algo que atenta a mi vida). Lo primero se puede soslayar por insignificante; pero lo último es lo que hay que descodificar.
De igual manera, es importante identificar nuestras posibles creencias limitantes de capacidad, de posibilidad o de merecimiento para, al reconocerlas, saberlas afrontar, encontrando mecanismos para contrarrestarlas.
VICTIMISMO
A la mayoría nos han enseñado vivir bajo el paradigma del victimismo: es decir que lo que nos sucede no tiene que ver con nosotros, sino con causas externas y azarosas. Cuando una persona cree que es víctima de su pasado, de su contexto, de su cuerpo, de Dios, del capricho o de una pareja, vive en constante estrés porque en su interior siente que no es capaz de cambiar aquello que le produce dolor.
Es verdad que muchos hemos nacido en contextos pocos favorables para desarrollar nuestros recursos y que podríamos estar tentados a vernos como “víctimas” de nuestro pasado. Pero no es lo mismo ser víctima que victimizarse.
Sí, es posible que tu pasado, como el mío y el de tantos otros, haya sido hostil con el niño que eras, pero no por eso vas a victimizarte toda la vida, ¿verdad?
El victimismo impide responsabilizarse de lo que nos sucede porque, como soy una víctima, considero que no hay nada que yo pueda hacer para cambiar mis adversas circunstancias.
Por el contrario, el paradigma de la biodescodificación, te hace ser consciente de que son tus pensamientos (conscientes o inconscientes) los que han creado la situación presente que estás viviendo. Por lo tanto, si quieres cambiar tu futuro tendrás que trabajar sobre los pensamientos y las creencias que arrastras. Tienes ese poder y esa responsabilidad.
En resumen, se puede aceptar que la lógica de la biodescodificación es aplicable a la mayoría de los casos, sin necesidad de caer en el fanatismo de creer que todo tiene un origen psico-emocional.
Y los frutos son que a los creyentes bienintencionados, al mismo tiempo que se les habla de obediencia y de que amar es un deber, se les infunde “temor de Dios” y miedo al infierno (vibraciones negativas) mientras que la alta jerarquía, al conocer pero ocultar la manipulación de las sagradas escrituras, se convierten en cómplices y “guías ciegos… porque le niegan a la gente la entrada al reino de los cielos, y ni ustedes entran, ni tampoco dejan entrar a los que quieren hacerlo (Mateo 23)”.
Sin embargo, con el auge de la mentalidad lógico-científica, cada vez hay menos gente dispuesta a obedecer esos dogmas irracionales en los que la mayoría de las religiones se basan, sin cuestionarlos.
El hecho de haber dejado en manos de la religión la autoridad exclusiva en cuestiones metafísicas, nos ha hecho sentir defraudados por los resultados obtenidos, y ha llevado a pensar con desesperanza que no hay soluciones válidas a las preguntas existenciales, ya que la religión no nos proporciona respuestas sólidas y fiables. En ese contexto, se va produciendo un descreimiento y paulatino abandono de las creencias religiosas y, en consecuencia, una creciente sensación de orfandad espiritual, que se intenta llenar inútilmente con la vana vanidad, el materialismo o supersticiones.
Así pues, mientras alguna gente llega a la vehemencia religiosa, en sentido contrario, como reacción a los efectos históricos de ese fanatismo, otra mucha gente siente aversión, indiferencia o tiene prejuicios contra esas creencias. De esa forma la religión se convierte en una fábrica de ateos. Lo lamentable es que, cegados por esa polaridad visceral, unos y otros se alejan de las auténticas enseñanzas del líder espiritual al que adoran o aborrecen. Se alejan hasta llegar a desconocerlas por completo.
Por añadidura, la sociedad actual está poseída por un estresante y superficial estilo de vida, y la tecnología nos incita a demandar todo con inmediatez. De esa manera, el ser humano no encuentra tiempo para la serena introspección, para reflexionar sobre las preguntas existenciales, que son consustanciales a la naturaleza humana, y en cuyas respuestas esperamos encontrar consuelo a nuestras ansias de trascendencia.
A pesar de ello, todo el mundo admira y reconoce las aportaciones que hicieron a la humanidad grandes maestros espirituales (como Buda o Jesucristo), quienes, con su elevada sabiduría y ejemplo de integridad, son una gran fuente de inspiración para aquellas conciencias que aún no se rinden en su búsqueda de una verdad superior a la materialista.
No por capricho, en la cultura occidental contamos los años teniendo como referencia la fecha del nacimiento de Cristo. Es un homenaje a la vital y genuina aportación al mundo de sus enseñanzas, tanto en lo referente a la luz que aportó a la búsqueda espiritual como al desarrollo de un pensamiento conciencial más elevado en el ser humano.
Para superar el bloqueo que la citada mala interpretación religiosa provoca en nuestro progreso espiritual, hemos de atrevernos a indagar en el verdadero sentido de las enseñanzas del gran maestro espiritual de la cultura occidental: Jesús.
Con ese propósito, en el libro NEOCRISTIANISMO (La revolución necesaria) vamos a redescubrir o recordar la singularidad de su mensaje original. Dicho libro pretende ser un viaje transformador, en el que se aclaran conceptos y se desmontan ciertos mitos sobre su figura, a la luz de los hechos históricos demostrables. Especialmente teniendo en cuenta su enigmática advertencia de que “muchas cosas tengo todavía que deciros, pero no podéis entenderlas ahora (Juan 16:12)”.
Después, una vez separado el trigo de la paja, en su ejemplo de vida y sus parábolas descubrimos a un Jesús romántico y cuyo «reino no es de este mundo». Él nos muestra la verdadera naturaleza amorosa del Espíritu y cómo sentir el gozo de dejarse guiar por la conciencia del amor. Nos anima a hacer el bien para expresar así nuestra auténtica naturaleza espiritual, no exactamente esperando una justa recompensa.
En definitiva, como comprenderemos en el citado libro, Jesús vino a ayudarnos a recordar que somos seres de luz para que, cuando lo redescubramos y lo sintamos en nosotros, volvamos a ser seres realizados, equilibrados y con paz interior, por vivir de acuerdo con nuestra verdadera naturaleza espiritual de hermandad y amor.
NOTA: Esta disponible para su descarga gratuita el documento EL EVANGELIO UNIFICADO, que forma parte del libro NEOCRISTIANISMO.
Actualmente, el cristianismo tradicional está desprestigiado. Sin embargo, me atrevo a decir que si las verdaderas enseñanzas de Jesús triunfaran globalmente, su luz iluminaría las conciencias y mostraría el camino para alcanzar la paz personal, la realización individual y la salvación espiritual.
Él nos dice que la esencia de Dios es el Amor, porque es la vibración más pura y elevada y es autoexistente. Por lo tanto, cuando sentimos y fomentamos en nosotros la emoción del amor, estamos caminando por la senda salvadora que él nos señaló.
Además, una vez que esa verdad espiritual ha sido revelada, para caminar por esa senda no es imprescindible conocer a Jesús o creer en él. Cualquier ser humano tiene la capacidad innata de sentirla y aceptar el reto personal de vivir en coherencia con ese sublime sentimiento. De igual modo, aun creyendo en Jesús y conociendo el camino redentor, no todo el mundo sabe estar siempre a la altura para dar la mejor versión de sí mismo que pueda.
Como apoteosis final, para demostrarnos el poder del espíritu “santo” sobre la materia y que la muerte física no significa la extinción de nuestra alma, Cristo resucita y se deja ver palpablemente ante sus seguidores y seres queridos. “No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar al alma”.
Cuando analizamos la evolución de la primitiva iglesia cristiana inspirada en las palabras y obras de Jesús, hasta convertirse en una rígida estructura jerárquica con dogmas irracionales, es fácil deducir que el mensaje de Jesús ha sido intencionadamente tergiversado en algún momento.
“La luz brilla en las tinieblas, pero las tinieblas no la comprendieron (Juan 1:15)”. “Otros han estado con los que se rebelan contra la luz; no quieren conocer sus caminos, ni morar en sus sendas (Job 24:13-17)”. “Padre nuestro… líbranos del Mal”.
Así como existen los planos espirituales celestiales, existe también un nivel de bajo astral en el que habitan seres que, voluntariamente o confundidamente, prefieren seguir orientados hacia esas muy bajas vibraciones. Sería ingenuo pensar que las fuerzas que habitan en ese Reino de la Oscuridad fueran a rendirse porque Jesucristo cumplió su misión terrenal y abrió el camino que conduce de regreso al Hogar Celestial.
Mientras que la inextinguible vibración del Amor se retroalimenta de la emoción del amor, la Oscuridad se alimenta de nuestras bajas vibraciones. En consecuencia, para las fuerzas oscuras es vital mantenernos en las tinieblas. Ya sea en el plano material o en el plano astral, nuestras bajas pasiones y nuestra visceralidad son su alimento.
Por lo tanto, aunque no puedan cerrar el camino de retorno abierto por Jesús, si pueden confundirnos o extraviarnos sutilmente para que nunca lo encontremos o para que, aunque lo encontremos, no tengamos la fuerza anímica suficiente para seguirlo. De hecho, mantenernos atrapados en su telaraña de miedos, apegos y egos se les da muy bien.
¿Cómo empezó a distorsionarse la obra de Jesús?
Como analizamos con detalle en el libro NEOCRISTIANISMO (La revolución necesaria), muchos expertos consideran que el autoproclamado apóstol Pablo distorsionó las enseñanzas de Jesús pues, aunque sus arduos esfuerzos evangelizadores eran meritorios y estaban llenos de buena fe, involuntariamente su interpretación estaba equivocada (él se guiaba por una voz que oía en su cabeza, que le decía que era Jesús y cómo tenía que interpretar su obra y su mensaje; a pesar de que dicha interpretación muchas veces no coincidía con las enseñanzas que recibieron los verdaderos apóstoles). Sin embargo, esa confundida interpretación fue la que finalmente prevaleció.
León Tolstói, por ejemplo, afirma que Pablo contribuyó decisivamente a la “desviación” de la iglesia de la enseñanza y las prácticas de Jesús. Además, posteriormente, los partidarios de Pablo tuvieron una influencia excesiva y decisiva en la revisión y «retoque» de las escrituras originales, incluyendo a ciertos obispos afines y al mismo Papa.
Parece que el temperamento vehemente y carismático de Pablo resultó ideal para ser seducido a creer las cosas que esa engañosa voz interna le decía. Sin embargo, como dijo Jesucristo: “Por sus frutos los conoceréis”.
NOTA: Esta disponible para su descarga gratuita el documento EL EVANGELIO UNIFICADO, que forma parte del libro NEOCRISTIANISMO.
Definición: Desmielinización (pérdida de la mielina) progresiva de las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal. Produce sensaciones anormales en extremidades o en un lado de la cara y con el progresar aparece ataxia, fatiga, reflejos anormales y dificultad para orinar.
Técnico: 3 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de gran desvalorización y rigidez. Reparación de muertos. Conflicto de obligaciones contrariadas con miedo a morir. Simpaticotonía: En fase de conflicto activo hay atrofia muscular y parálisis parcial o total. Vagotonía: La fase de reparación del conflicto empieza con empeoramiento de los síntomas y la aparición del edema cerebral. Después de la crisis epiléptica se retoma la inervación muscular de forma progresiva y lenta. La crisis epileptoide situada en mitad de la vagotonía presenta tics y espasmos musculares, hipersensibilidad y neuralgia. Los primeros síntomas aparecen unos seis meses después del shock.
Sentido biológico: Impedir el movimiento. Por un lado hay uno o varios programas de lealtad que obligan a realizar un movimiento (exigente). Por otro lado sabemos que es imposible la consecución de ese movimiento. La solución para cumplir los dos programas es la inmovilidad. Afecta al nervio motor para que la transmisión de la orden no llegue al músculo y ni siquiera se presente la posibilidad de realizarlo (parálisis). Para no ser obligados a avanzar, caer y morir.
Conflictos:
Conflicto de gran miedo con desvalorización en relación al movimiento. Miedo a caer y no poder levantarse, con gran importancia al miedo en la orientación hacia abajo, o la fuerza de la gravedad. En un contexto de obligación o prohibición importante (autoridad, órdenes) que no podemos cumplir por miedo a morir.
Conflicto de gran contrariedad en el movimiento: “Quiero estar allí, pero cuando estoy allí, deseo estar aquí”. Me mueva hacia donde me mueva, muero.
Hacer propios los movimientos hechos o no hechos por otro (la madre normalmente) que generan la contradicción.
Gran desvalorización en el movimiento que no puedo realizar (como el buzo que no tiene fuerza para subir a tomar aire a la superficie).
Conflictos relacionados con prisiones o encierros (buscar en el árbol).
Conflicto en el proyecto sentido: Nacer para impedir que uno de los progenitores (el padre normalmente) se vaya.
En los ojos: En relación a ver partir a alguien o verse obligado a ver una partida, huida indeseada.
En el cuello: Para no ser muerto, no matar o no combatir. Siempre debemos buscar un fantasma en el árbol familiar.
Afectación de la tiroides en esclerosis en placas: “No me siento suficientemente sólido a nivel de estructura”. Falta de apoyo.
Definición: Enfermedad autoinmune que afecta a vasos sanguíneos y tejido conjuntivo. Produce degeneración de las fibras del tejido conectivo de la piel, los pulmones y especialmente el esófago y los riñones.
Técnico: 2 ª, 3 ª y 4 ª Etapas Embrionarias. Conflicto de protección (del sufrimiento). Conflicto de separación, mancha y desvalorización. Conflicto reprogramante de desvalorización estética, o autoprogramante.
Sentido biológico: Se conoce como la enfermedad de la momia. Los afectados producen mucho colágeno, lo que hace suponer una necesidad de mayor resistencia en los tejidos afectados. Endurecerse. También desaparece la grasa de la hipodermis (desprotección), o calcinosis (depósitos de calcio en la piel), el calcio endurece.
Conflictos:
Conflicto de separación dramática sin solución sumado a un conflicto de mancha o atentado a la integridad, sumado a otro conflicto de fuerte desvalorización dolorosa. Todo en relación a la parte afectada.
Separación muy, muy dolorosa, con desvalorización y con unas nociones de frialdad y muerte.
Conflicto de separación muy fuerte de alguien con quien me había identificado mucho, sintiendo que con su marcha (o muerte) algo de mí se va también.
Vivencia de algo que nunca cambiará, que es inmutable.
Conflicto de doble separación. Sentirse estúpido (separado de uno mismo) debido a una separación.
“Me siento mal por haberme separado de…». «Me siento mal de que el otro esté solo por mi culpa».
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Llegados a este punto
Hay que saber que, cuando los conflictos tienen un origen transgeneracional, muchas veces no tienen la solución satisfactoria que buscamos porque son estructurales y, según qué características tengan, puede que no sean totalmente reversibles. Pensemos por ejemplo, en un ciego de nacimiento.
Por desgracia, estamos mal acostumbrados a que todo tiene que tener solución, y rápida además; pero la vida no siempre funciona así… Y si no la entendemos y nos adaptamos, para quien no lo haga será un problema añadido al de la enfermedad concreta.
En muchos casos, al menos los síntomas pueden aligerarse en la medida en que comprendemos el origen y el para qué nos ha tocado a nosotros vivir esa situación indeseada. Ver el artículo sobre las ENFERMEDADES CONGÉNITAS
La vida material tiene principalmente un sentido espiritual. Toda vida representa unos retos que hemos de afrontar; todas las demás consideraciones están supeditadas al aprendizaje y la experiencia de que ellos y de nuestras decisiones frente a ellos, nuestra alma tiene que extraer.
Por consiguiente, en último término, los conflictos estructurales nos impelen a comprender y ACEPTAR para qué se han manifestado en nosotros, y cuál es el programa heredado con el fin de que aceptemos el reto de aprender lo que quiere enseñarnos para evolucionar como ser hasta trascenderlo.
La información para este artículo, dividido en dos partes, está extraída principalmente del DICCIONARIO DE PSICODESCODIFICACIÓN. Para abordar cómo afrontar este tipo de enfermedades, al final de la segunda parte remitiremos a otro artículo específico.
ESCLEROSIS EN GENERAL
Definición: Enfermedad derivada de daños en los tejidos o de una enfermedad autoinmune, que produce el endurecimiento de un órgano o tejido debido al incremento de los tejidos conjuntivos.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflictos de contrariedad en el movimiento y obligación. Buscar fantasma en el transgeneracional.
Sentido biológico: Las esclerosis tienen un sentido biológico común: Impedir el movimiento.
Conflicto: Conflicto de futuro (que viene). Gran contrariedad en el movimiento en un contexto de peligro y muerte: “Si me muevo, me muero”.
En un hombre diestro o mujer zurda es: “Quiero ir al exterior pero no puedo, o no me dejan”. En una mujer diestra u hombre zurdo es: “No quiero salir al exterior pero me obligan”. O “me obligo yo mismo para no molestar”.
Muy posiblemente encontremos un “fantasma” en el árbol familiar.
ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA (ELA)
Definición: Enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular por muerte de las motoneuronas (neuronas motoras). Provoca una progresiva parálisis muscular.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflictos de contrariedad en el movimiento y obligación. No poder huir. Conflicto transgeneracional (fantasma). Simpaticotonía: En fase de conflicto activo se presenta una progresiva parálisis motora proporcional a la intensidad del conflicto. En caso de que el conflicto sea prolongado hay riesgo de constelación esquizofrénica por segundo conflicto (problemas psicológicos). Vagotonía: En fase de reparación del conflicto aparece edema cerebral con empeoramiento momentáneo de los síntomas seguido de una crisis epiléptica. Después de la crisis se retoma la inervación muscular de forma progresiva y lenta. Puede aparecer “morbo de Parkinson”. La crisis epileptoide aparece en la fase de reparación.
Sentido biológico: Ver el sentido biológico de ESCLEROSIS MÚLTIPLE.
Conflicto: Conflicto de gran desvalorización en términos de movimiento (si me muevo, muero). También en la noción de querer huir y no poder.
Conflicto de movimiento lateral con amenazas por detrás.
Conflicto de querer vivir al lado de quien amamos, pero eso conlleva peligro o está prohibido.
Verificar los músculos afectados:
Piernas: En relación a huir, seguir o acompañar. No encontrar ya salida o no saber por dónde empezar.
Brazos: En relación a no poder sujetar algo o rechazar.
Espalda y hombros: En relación a algo (una carga) que no podemos esquivar o evitar.
También verificar la vértebra de la que salen las órdenes de ese músculo o grupo de músculos y aplicar su significado.
Afortunadamente, cada vez hay más gente que entiende que los conflictos emocionales sin solucionar pueden somatizarse en enfermedades, a pesar de que a la industria farmacéutica y a su amplio ámbito de influencia (por ejemplo, financian la formación de los estudiantes de medicina) no les interesa que tengamos ese conocimiento que, por otra parte, es fácil de observar y de sentido común.
Paradójicamente, en medicina hay una especialidad llamada Psiconeuroinmunología que parte de la base de que las emociones provocan cambios tanto a nivel de sistema hormonal como inmunitario.
Puede que sinceramente no seamos conscientes de que padecemos un trauma o unas emociones o sentimientos que son dañinos, o que nos autoengañemos negándolos, o que los reprimamos para que nadie se entere o para que no nos moleste. Seguramente, lo que se esconde detrás de esa ignorancia y esas negaciones es la impotencia por no saber cómo enfrentarse a ellos con éxito. Al final, ese conflicto no resuelto se manifestará en nuestra vida (protestará) de un modo u otro.
Todo ello no excluye la existencia de enfermedades debidas a condicionantes puramente biológicos: excesos, desgaste, distracciones, intoxicaciones, accidentes, etc.
Abundando en la relación entre las emociones y la enfermedad, cabe deducir que si no nos sentimos equilibrados y en paz con nosotros mismos es por algo, y nos conviene averiguar cuál es ese algo.
Por ejemplo, decía Krishnamurti que “No es síntoma de buena salud, estar bien adaptado a una sociedad enferma”. En ese sentido, la interacción entre las normas sociales y nuestra manera espontánea, natural y sana de ser (cuando la cultura predominante lo considera inapropiado) puede ser una gran fuente de conflicto interno.
Al margen de ello, he aquí algunos DATOS MÉDICOS para reflexionar:
– LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS SON ÁCIDOS (y un promedio de al menos el 70% de nuestros pensamientos son negativos). En la interpretación de la realidad que hacen dichos pensamientos está el origen de las Emociones Negativas, que son las que finalmente nos enferman. Los pensamientos consumen energía, al igual que la actividad física. Cuanto más negativos son, más energía consumen y con mayor grado de toxicidad.
“La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo” (Bruce Lipton).
– Hace unos años se llegó a la conclusión de que MÁS DEL 50% DE LAS ENFERMEDADES TIENEN SU ORIGEN EN EL ESTRÉS. Y como el ritmo de vida de la sociedad y la tecnología cada vez es más absorbente y estresante, lógicamente el porcentaje de enfermedades debidas al estrés habrá aumentado también proporcionalmente.
– La proliferación de LOS CASOS DE CÁNCER puede explicarse estadísticamente de forma parcial porque en ninguna época anterior ha habido tantos contaminantes en el medio ambiente y productos tóxicos o no naturales en la alimentación como ahora. Por otro lado, cabe mencionar que es sabido y asumido por la clase médica que, en la detección temprana de tumores, se pueden “diagnosticar y tratar cánceres que nunca se hubieran desarrollado” (extracto literal de un folleto para la prevención del cáncer de mama).
– MÁS DEL 50% DE LOS PROBLEMAS PSICOLÓGICOS TIENEN SU ORIGEN EN LA FALTA DEL SENTIDO DE LA VIDA (Irvin Yalom. 1984).
– Tanto la Física Cuántica como la Epigenética postulan que La Energía es anterior a La Materia, y crea a ésta o la modifica. Y profundizando en los descubrimientos de la Física Cuántica, si la energía a su vez procede de una Inteligencia Superior, entonces cabe preguntarse: ¿Quién nos pensó?… Lo cual nos lleva a un plano metafísico en donde todo lo creado tiene un propósito (aunque no sepamos cuál es), se rige por unas leyes y nada sucede por azar.
LAS ENFERMEDADES CONGÉNITAS
Llegados a este punto, es hora de hablar de aquellas enfermedades o malformaciones que algunas personas arrastran desde su nacimiento, o desde su tierna infancia, sin ninguna razón biológica o emocional que las explique. Puede que una especie de funesta lotería genética justifique algunas de ellas, pero muchas otras no tienen antecedentes que respalden su aparición.
Dentro de este grupo de enfermedades, podemos incluir también a aquellas que surgen espontáneamente en algún momento de la etapa adulta y que, igualmente, puede descartarse que sean consecuencia de problemas biológicos o emocionales que corresponden a la persona que las padece. Hablamos de enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o ciertas enfermedades raras.
En el campo de la biodescodificación
en el análisis que se hace de este tipo de enfermedades, se explica que los traumas son situaciones muy complejas que no solo afectan a quienes los padecen, sino también a sus hijos y futuras generaciones. Entonces, llamamos Transgeneracional a la información que el inconsciente biológico guarda y que el clan familiar transmite de generación en generación para que el conflicto se pueda resolver en la posterior descendencia. ¿Cómo resolverlo? Manifestándolo en algún “adecuado” descendiente del clan, con el propósito de que éste lo haga consciente y lo repare, ya sea expiándolo o encontrando una solución mejor a la que generó el trauma y, de esa manera, se sane el árbol familiar y el conflicto deje de transmitirse genéticamente o transgeneracionalmente en sincronía. ¿Y si la persona no es capaz de solucionar el conflicto heredado? Bueno, la Vida es tan buena maestra que cuando no aprendes una lección te la repite… o se extingue el clan familiar.
El sentido espiritual de una enfermedad
Por otra parte, también hemos de ser conscientes de que la vida material tiene principalmente un sentido espiritual. Toda vida representa unos retos que hemos de afrontar; todas las demás consideraciones están supeditadas al aprendizaje y la experiencia de que esos retos (y de nuestras decisiones frente a ellos) hemos de extraer. Por lo tanto, espiritualmente hablando, hay ocasiones en las que recuperar la salud física no es la prioridad del alma.
Decía Einstein que “ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en el que se creó”. Suceden circunstancias en la vida que, para poder entenderlas, antes hemos de evolucionar lo suficiente para comprender mejor el proceso que ha llevado a ellas, y aceptarlo.
Los conflictos que tienen un origen anterior al nacimiento
llamados conflictos estructurales, por sus características hay que ser conscientes de que no siempre se pueden solucionar aun tomando conciencia, haciendo un duelo o un acto psicomágico. Son como la estructura de un edificio: si los cimientos están mal ya no se pueden cambiar/arreglar pero sí se puede rehabilitar el edificio y, por lo tanto, mejorar en cierto modo.
Por ejemplo, los problemas de huesos indican una autodevaluación en lo que soy. Si esa desvalorización es heredada epigenéticamente, está en nuestra estructura. No obstante, ello no nos impide trabajar ese aspecto en nosotros. De hecho, seguramente eso es lo que hay que hacer. El «para qué» de esa deficiencia.
En nuestro presente ciclo de vida
los conflictos que se somatizan en enfermedades tienen una raíz visceral más que psicológica. Por ejemplo, según sea la forma de interpretar una vivencia en un momento dado, puede esa vivencia generar un trauma o no. También una idea retenida en la mente puede convertirse en una creencia y, esa creencia, llevarnos a sentir emociones viscerales (miedo, aversión, ira, tristeza, etc.) que se transforman en sobre estrés, resentimiento, fanatismo o un fatalismo que afectará negativamente a nuestra salud.
Por lo tanto, se tiene que afrontar esa visceralidad, aunque se utilicen recursos psicológicos para hacerlo. Sabemos que la mente actúa sobre el cuerpo y las creencias sobre la mente, así que tenemos la oportunidad de actuar sobre el cuerpo, operando sobre las creencias. «Si las creencias o las decisiones que tomas no te dan la paz, no son las ideas adecuadas… Elige de nuevo».
Los conflictos estructurales
suelen señalar que hay un camino de crecimiento personal que emprender. Y en la medida que vayamos elevando nuestro nivel de comprensión y de vibración por ese camino, los síntomas pueden mejorar.
Desde el punto de vista del alma, hay un proyecto de vida para esta vida. Hay un propósito elegido antes de nacer y, para cumplirlo, nacemos en un determinado lugar, en una determinada familia y con unas características físicas y astrológicas predefinidas, que son coincidentes con nuestra misión (voluntaria o kármica) en esta encarnación.
Por lo tanto, cuando tomamos conciencia de algo y tomamos decisiones al respecto (y/o hacemos una carta de dimisión sobre una herencia transgeneracional que ya no aceptamos), ciertamente podemos liberarnos de cargas añadidas que no nos corresponden y nos dificultan cumplir nuestro elegido destino. Ahora bien, hay experiencias que hemos decidido vivir antes de nacer y, por consiguiente, las vamos a ver materializadas inevitablemente en nuestras vidas.
“Cuando no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el reto de cambiarnos a nosotros mismos”. Victor Frankl.
En definitiva
desde un punto de vista elevado y espiritual, el sentido de la vida siempre es afrontar el reto de “dar la mejor versión de nosotros mismos, a pesar de cualquier circunstancia adversa que nos ponga la vida”. La misión es expresar la esencia de amor que somos lo mejor que podamos y de acuerdo a nuestras personales características.
Definición: Alteración de la conciencia, la percepción y la conducta que se caracteriza por sentimientos de tristeza, descorazonamiento y apatía. Está ligada a un drama personal, ya sea este consciente o inconsciente.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflicto general de identidad, territorio, desvalorización y culpabilidad.
Sentido biológico: La depresión es un sentimiento último de desesperanza. Es la manifestación pasiva de la agresividad no expresada hacia uno mismo. De-Presión etimológicamente significa Quitar presión (de mi vida). La depresión permite al sujeto “quitar la presión” de los dramas con los que carga.
Conflicto: Conflicto de identidad. Y conflicto de territorio, desvalorización o culpabilidad. Si en un conflicto de territorio se produce una reducción de las hormonas (“neutralización hormonal” a modo de protección), la expresión física del conflicto se atenúa, dando lugar a un nuevo conflicto de desvalorización y culpabilidad más sutil (depresión).
Hombre diestro: Conflicto de desvalorización y culpabilidad.
Hombre zurdo o diestro en neutralización hormonal: Conflicto de territorio activo.
Mujer diestra: Conflicto de frustración sexual enmascarada en el que la sexualidad es vivida como un territorio (“es mío”).
Mujer zurda o diestra en neutralización hormonal: Conflicto de territorio activo.
En todas las depresiones en las que hay culpabilidad, esta se manifiesta como un elemento que perpetúa la depresión. La desvalorización se vive como “estoy solo” y la culpabilidad como “es culpa mía porqué no hago nada para dejar de estar solo”. Esto se expresa en un conflicto en el que “no podemos ocupar nuestro territorio”.
Depresión estructural endógena:
Historias transgeneracionales o de proyecto sentido, duelos no hechos, responsabilidades sobre dramas no asumidas. Pérdidas económicas, duelos, dramas amorosos, muertes, abandonos… Puede deberse a un bloqueo en la circulación de la energía en el clan (imposibilidad de ser feliz sin permiso).
Depresión coyuntural reactiva (tienen una razón traumática precisa): Las personas que sufren esta depresión se desvalorizan en gran manera. El conflicto está bastante claro pues aparecieron los síntomas en los seis meses posteriores al gran shock.
Depresión compensada: Puede provenir de una de las dos anteriores, la diferencia es que aquí se compensan los efectos trabajando, haciendo el payaso, riendo en desmedida, ocupándose demasiado… El conflicto original debe alcanzarse tras traspasar esta barrera.
DEPRESIÓN INVERNAL
Definición: Depresión que aparece en los meses en que hay menos intensidad solar. Suele afectar más a las mujeres que a los hombres.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de padre y conflicto de muerte.
Sentido biológico: Ver el sentido biológico de la depresión y añadir el concepto de “falta de sol”, en referencia a la falta del padre. Y el de la relación inherente del invierno con la muerte.
Conflicto: Conflicto en relación con el Padre y la Muerte. “Mi padre murió”, “tengo miedo que mi padre me mate”, “mi padre no me da vida”… Se me cae el cielo sobre la cabeza. Inhibición para la supervivencia, para no caer más bajo. Conflicto de contacto prolongado con la oscuridad (con nuestras sombras). Falta de vida.
Ver: CANSANCIO (estacional) / CAMBIO DE TIEMPO, El mal del / SENSIBILIDAD al TIEMPO
DEPRESIÓN PUERPERAL o POST-PARTO
Definición: Forma de depresión más o menos leve y casual que afecta a algunas mujeres (aunque también menos frecuentemente, a los hombres) después del alumbramiento de un hijo.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de desvalorización y separación.
Sentido biológico: En el momento del parto pasamos de mujer a madre. Perdemos una vida interior que en los últimos meses era “nuestra” y solo “nuestra” y ahora debemos cuidar de ella como vida independiente, de la misma forma que hizo nuestra madre. Perdemos un tipo de vida, a la vez que afrontamos una tarea nueva que puede asustarnos y desvalorizarnos.
Conflicto: Conflicto de separación con nuestra madre y conflicto de sentirnos desprotegidas. Generamos un miedo a nuestro nuevo rol. Seguramente tengamos algo pendiente con nuestra madre o contra nuestro padre, que no se sintieron capaces en su momento o debido a que nos sintamos separadas de ellos.
Ver: DEPRESIÓN
PSICOSIS MANÍACO DEPRESIVA
Definición: Trastorno del estado de ánimo que alterna episodios de manía o euforia y depresión. El sujeto pasa de la alegría a la tristeza rápidamente.
Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Constelación de conflictos de territorio (fase depresiva) y de identidad (fase maníaca). Conflicto de padre ausente y madre demasiado presente. Para salir de la psicosis maníaco-depresiva basta con descodificar uno de los dos conflictos activos de territorio, aunque entonces entraremos en psicosis descompensada. Para sanar totalmente lo mejor es descodificar los dos conflictos simultáneamente. En caso de aparecer un tercer conflicto en el hemisferio izquierdo el individuo se vuelve más maníaco, y si aparece en el hemisferio derecho, se incrementa la fase depresiva y aparecen las tendencias suicidas. Resolviendo (descodificando) uno de los dos se resuelve la tendencia.
Sentido biológico: Siempre hay una historia familiar (transgeneracional) mal transmitida que produce fuertes destrozos en el inconsciente del receptor. Eso provoca que la persona viva situaciones de gran impacto emocional y tenga la necesidad de “desconectar” ciertas funciones.
Conflicto: Constelación de dos conflictos de territorio activos (uno en cada hemisferio) junto a una neutralización hormonal.
Fase Depresiva (hemisferio derecho): Conflicto activo de territorio en masculino. La pérdida de espacio o la imposibilidad de reproducirme, esto representa la muerte.
Fase maníaca (hemisferio izquierdo): Conflicto activo de territorio en femenino, relacionado con la identidad (delirios de grandeza).
Niños psicóticos: Padre que no pinta nada y madre que pinta demasiado. Mirar el árbol genealógico.
Enric Corbera cuenta que los niños psicóticos arrastran todo tipo de traumas ancestrales y que su principal misión es la de reparar de forma incansable el pasado genealógico de sus familias. Los psicóticos expresan o cuentan cosas que a priori nadie comprende. Pero si se les escucha seriamente, nos damos cuenta de que, en realidad, exploran el pasado familiar que les ha convertido en lo que son.
Los padres de niños psicóticos suelen ser hombres fieles, pero que nunca tienen nada que decir respecto a su hijo, las únicas que deciden son ellas, las madres.
Ver: ANSIEDAD / TRASTORNOS DE COMPORTAMIENTO DE 4ª ETAPA
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Definición: Lípido (esterol) presente en tejidos corporales y el plasma sanguíneo. El exceso de colesterol en sangre es un factor de riesgo para las enfermedades circulatorias.
Técnico: 3 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de falta de apoyo familiar.
Vagotonía: Las placas de colesterol aparecen en fase de reparación de un conflicto de infarto de coronarias.
Sentido biológico: Las placas de colesterol tienen la función de reparar y reforzar (reconstruir) las membranas plasmáticas y las paredes ulceradas de los vasos sanguíneos.
– El colesterol está vinculado a la sangre, símbolo de la alegría de vivir. Cuando una situación me afecta negativamente o creo que no merezco ser feliz, esta alegría circula mal.
– Cuando mi familia depende de mi esfuerzo pero no me siento apoyado o reconocida mi labor, o quiero realizar un proyecto que afecciono especialmente pero no consigo recibir ayuda de nadie, siento que solo puedo contar con mis fuerzas y esto me afecta mucho.
– Por otra parte, los alimentos que contienen mucho colesterol representan cierta satisfacción egoísta de mis apetitos. Absorbiendo alimentos que contienen demasiado colesterol, reniego de las alegrías de la vida. Un día, deberé pagar por esto. ¿Deseo yo esta dolencia?
CONFLICTO: Gente que siente que no tiene el suficiente apoyo de la familia o que debe ella sola, hacer el gran esfuerzo de construir o reconstruir al clan (familiar, profesional…).
Todo en un contexto de reparación de una pérdida de territorio.
“Me construyo yo solo a mí mismo«. «Solo puedo contar conmigo mismo«. «No recibo el apoyo de mi familia«.
Triglicéridos: Conflicto por sentirse obligado a dar o recibir “material de construcción”. «Recibo apoyo, pero yo no aporto nada«. “Espero ayuda del exterior pero esta no llega”.
Ver: ARTERIAS CORONARIAS
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Definición: Trastorno psicológico alimentario caracterizado por la ingesta exagerada de alimentos para luego devolverlos con vómitos o laxantes.
Técnico: 1 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de pedazo tóxico. Identidad y madre tóxica. Constelación de conflicto de enojo territorial (curva menor del estómago, vías biliares y pancreáticas) y conflicto de miedo o disgusto en el hemisferio izquierdo (células alfa de los islotes de Langherans).
Sentido biológico: La voracidad es el resultado de un estado continuo de hipoglucemia por falta de glucagón, que es el antagonista de la insulina… La persona siempre tiene hambre y come sin parar… La corteza territorial derecha del cerebro, que controla las úlceras gástricas, estimula el vómito, para que el estómago no absorba este alimento excesivo.
En caso de destete prematuro, forzado y sin vuelta atrás, el niño puede sentir que no tiene acceso a la comida y crear un programa vital y muy estresante de “no poder comer o beber” que le llevará a comer lo que sea para sobrevivir. Este estrés se calma en el momento en que se pone en marcha el sistema, o sea, en el momento que se come. El sistema parasimpático toma el control y entramos en fase de vagotonía (no-estrés). Esta fuerza de comer es muy fuerte, superior a casi todos los instintos.
Conflicto: En un diestro tenemos un conflicto de rencor en el territorio y miedo con repugnancia. En un hombre zurdo el conflicto es de resistencia y rencor en el territorio. En una mujer zurda el conflicto es de identidad y de miedo con repugnancia.
Alternancia de vagotonía y simpaticotonía rápida, que no dura mucho, combinando los conflictos de abandono y silueta. Puede generar un conflicto autosostenido de silueta: “Si engordo me estreso, y si me estreso como para bajar el estrés… luego engordo”.
Relación entre el alimento y las emociones y las relaciones (alimento emocional). También Conflicto de Mamá tóxica, fría, separación con mamá. Si la madre tiene emociones tóxicas durante la lactancia la leche se agria y el bebé se alimenta tóxicamente. Esto incrementa el riesgo de este tipo de patologías al crecer. Una pérdida durante la etapa lactante que la madre pueda vivir, como una separación muy fuerte (como la muerte de alguien muy cercano), puede provocar el destete abrupto del bebé.
También cuando la madre queda embarazada de nuevo durante la lactancia y deja de alimentar al primero para alimentar al segundo, teniendo la sensación de que le da al nuevo lo que debía ser del primero. El segundo bebé es el que puede desarrollar la sensación de no ser alimentado, de que la madre no le da alimento suficientemente “cálido”. Cuando un niño pequeño no quiere comer, siempre es un conflicto con mamá (mamá tóxica). Preguntemos a la mamá que es lo que no quiere, lo que no digiere. El niño simplemente manifiesta el síntoma del conflicto de mamá.
“Quiero seguridad de mamá y lo que me da es angustia e inseguridad.” “Lo que me da mamá es lo que no quiero” (por eso lo vuelvo a sacar).
Ver: TRASTORNOS DE COMPORTAMIENTO DE 4ª ETAPA
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Definición: Aparición de comedones (granos) debido a una afección dermatológica que afecta a las glándulas sebáceas de la epidermis (piel).
Técnico: 2 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de identidad, desvalorización estética y suciedad. Simpaticotonía: En fase de conflicto activo aparecen granos. Vagotonía: En fase de solución del conflicto se produce necrosis caseificante o abscesos de los granos por bacterias.
Sentido biológico: Frecuentemente relacionado con una carencia de autoestima. Va asociado a los folículos pilosos y las glándulas sebáceas de la piel y a la aparición de la hormona masculina “testosterona”. Mi sudor, mi olor, mi identidad. La no aceptación de esa identidad en esa parte del cuerpo (por un programa de rechazo, miedo o peligro) pone en marcha un mecanismo en el que, considerando esas “sustancias” como algo ofensivo, se pretende una reparación. La solución pasa por el deseo de mantener a la gente apartada, por miedo a ser herido.
Conflicto: Conflicto de identidad (Cambio de nombre del DNI o recibir un insulto por mi cara). Conflicto estético y desvalorización estética, conflicto del espejo.
Conflicto de suciedad (a veces vivido por el padre).
Posible conflicto de rechazo estético en el proyecto sentido. Desvalorización estética de la madre hacia ella misma o hacia el bebé.
Acné en la cara: «Rechazo de uno mismo». Personas que se sienten feas, demasiado gordas, o demasiado delgadas…
Acné en la parte alta de la espalda y los hombros: Conflicto de falta de apoyo, (ahí es donde tocamos a alguien cuando queremos apoyarles). Soportamos demasiadas responsabilidades.
Acné en el pecho: Conflicto con el espacio vital. “Me rechazo porqué soy tímido y no ocupo mi lugar”.
En el fondo siempre hay un conflicto de miedo a la sexualidad (en la parte estética). Resentir sexual: «Muestro mis hormonas, muestro que puedo tener relaciones sexuales». Es tomado como una necesidad, pues en el fondo no confiamos en poder tenerlas.
Acné rosetón: «Debo eliminar de mi rostro (de mi imagen) aquello que es peligroso para mí (por ejemplo, en el caso de un adolescente con un rostro muy femenino).
Debemos tener en cuenta que si se hace un tratamiento y mejora, en la fase de reparación se produce una inflamación. Se está curando el acné, pero la apariencia es peor, entonces entramos en un bucle en el que volvemos a desvalorizarnos por nuestra imagen. Esto es un conflicto reprogramante.
ACNÉ DE LA PUBERTAD
Definición: Aparición de comedones (granos) debido a una afección dermatológica que afecta a las glándulas sebáceas de la epidermis (piel). Muy común en la adolescencia, suele aparecer en el rostro.
Técnico: 2 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de protección y desvalorización. Simpaticotonía: En fase de conflicto activo aparecen granos. Vagotonía: En fase de solución del conflicto se produce necrosis caseificante o abscesos de los granos por bacterias.
Sentido biológico: Suele darse en los cambios hormonales de la adolescencia y va asociado al folículo piloso y la glándula sebácea, así como a la aparición de la “testosterona”. La no aceptación de las nuevas hormonas y sus connotaciones sexuales (por un programa de rechazo, miedo o peligro) pone en marcha un mecanismo en el que considerando esas “sustancias” como algo ofensivo, se pretende una reparación. La solución pasa por el deseo de mantener a la gente apartada, por miedo a ser herido. También puede interpretarse como la necesidad de mostrar a través de la piel, que mis hormonas están preparadas para tener sexo.
Conflicto: Conflicto de mancha sexual. Es la atracción y el miedo al instinto recién despertado de la sexualidad. Conflicto de no aceptación de uno mismo.
El adolescente resiente que si se hace mayor, tendrá más responsabilidades, motivo por el cual desea, en cierta forma, seguir siendo niño. Conflicto de dificultades para dejar el amor materno.
Ver: ACNÉ / GRANOS/ COMEDONES / CORION CUTÁNEO / ROSÁCEA UNI o BILATERAL
Diccionario de Psicodescodificación (David Navalón)
Aparte de las 5 heridas de la infancia que hemos analizado (Rechazo, Abandono, Humillación, Traición e Injusticia), hay otras 3 que también conviene considerar y que a continuación exponemos brevemente.
6.- Anular las emociones de los niños
Ese ‘No llores por tonterías’ o el ‘Nada de enfadarse por tontunas’ hacen más daño al niño de lo que imaginamos. El rechazo de las emociones trastoca por completo la inteligencia emocional en la infancia. Si se prohíbe al niño llorar, sentir ira o miedo, se están anulando sus emociones básicas. De mayor, será incapaz de gestionar sus emociones porque no aprendió a hacerlo de pequeño, y se mostrará con la máscara de un adulto frío y terriblemente racional, o por el contrario, al no ser capaz de controlar las emociones, puede que se transforme en un adulto demasiado impulsivo, incapaz de dominar sus momentos de euforia, pánico o ira.
7.- Arrebatarle la infancia
Algunos padres exigen responsabilidades de adulto a los niños. Esos niños que trabajan con 8 años, o aquellos que deben cuidar de sus hermanos siendo ellos aún niños, niños a los que se les exige sacar siempre las mejores notas, a los que se les castiga si no son capaces de sacar la mejor puntuación en todo lo que hacen… El sentir responsabilidades de adultos o una presión demasiado grande por parte de sus padres les hace madurar antes de tiempo y les priva de una infancia que jamás recuperarán. Esto les genera una frustración que, ya durante la etapa adulta, se transformará en falta de confianza en sí mismos y en algunos casos, desilusión por la vida.
8.- La falta de afecto
Muy similar a la sensación de ausencia de los padres, cuando no se da suficiente cariño a un hijo, experimenta cierto retraso en el crecimiento, tanto físico como emocional. De mayor tendrá muchos problemas para relacionarse con los demás, porque será incapaz de mostrar sus emociones. La falta de afecto de los padres anula en el niño el sentimiento de afecto hacia los demás, de empatía y compasión.
LOS PADRES NO TIENEN LA CULPA
de esas heridas que pudieron hacernos. Ellos lo hicieron lo mejor que supieron. Y si no supieron hacerlo mejor, hay que tener en cuenta que ellos también fueron víctimas de otras heridas emocionales de la infancia, de otras víctimas, en una cadena de despropósitos que se pierde en la noche de los tiempos y que hay que mirar con comprensión. Culpabilizar no nos ayuda ni nos sirve de nada.
Antes de encarnarte en esta vida, tu alma, por la razón que fuera, ya eligió lo que quería experimentar; y esa experiencia con tus padres formaba parte de ello. Esas experiencias son un reto de superación para aprender de ellas al sufrirlas (sufrir el rechazo, la humillación, etc. y sus consecuencias de rabia, baja autoestima, etc.) y tener la oportunidad de trascenderlas, mediante un autoconocimiento redentor que nos permita quitarnos las máscaras y ser quienes realmente queremos ser, eligiendo la paz interior y desarrollando nuestra capacidad de amor a pesar de todo.
Hemos venido todos a amarnos y a ser felices, lo que pasa es que no sabemos cómo. Tolerancia, humildad, flexibilidad, generosidad, confianza y autoestima son cualidades, entre otras, que podemos aprender gracias al contacto con esas heridas. Y el trabajo en esa dirección es nuestra exclusiva responsabilidad.
TOMA DE CONCIENCIA FRENTE A LA EVITACIÓN
Un factor clave en la aparición de secuelas psicológicas derivadas de los traumas es la llamada evitación experiencial o represión. Esto se produce cuando la persona tiende a evitar cualquier recuerdo, sentimiento, pensamiento o situación relacionada con el suceso. Sin embargo, es precisamente esta evitación la que constituirá el desarrollo de un problema psicológico, pues no permite el adecuado procesamiento emocional y la integración de los recuerdos de esa experiencia.
Nuestro inconsciente intentará entonces encargarse de procesar toda esa información, por ejemplo, durante el sueño. Pero esta sobrecarga de trabajo para nuestra mente se manifestará con pesadillas, recuerdos recurrentes, hipervigilancia, sobresaltos, dificultades para dormir, dificultades para concentrarse, irritabilidad, comportamientos autodestructivos, etc.
En el tratamiento del trauma es esencial trabajar con las emociones y recuerdos dolorosos asociados al suceso traumático. Sólo de esta forma se consigue un reprocesamiento que permita metabolizar esas experiencias e integrarlas de forma adaptativa en la historia de la persona.
SABEMOS QUE HEMOS SUPERADO ESAS HERIDAS cuando podemos hablar de ellas sin que nos afecten, sin tener ganas de llorar, sentir rabia o ponernos especialmente tristes.
Esta herida se produce entre los tres y los cinco años.
Surge en el niño que ha sufrido la frialdad y el autoritarismo, generalmente del padre del mismo sexo. El niño ha podido sentir unas exigencias demasiado altas, sus progenitores han sobrepasado sus límites de forma habitual. La persona se ha sentido frecuentemente presionada bajo las expectativas de sus padres. En este sentido, puede que sus opiniones no fueran validadas, de tal manera que no ha sabido expresarse ni ser él mismo con ese padre. De alguna manera, no le dieron el derecho de ser niño.
Sabemos que la justicia es algo que cambia en los niños según sea su edad. Así, mientras que para un niño muy pequeño de apenas 3 años, todo lo que no sea atender sus necesidades y apetencias es ‘injusto’, para un niño de unos 8 años, es mucho más injusto que él reciba un castigo por algo que hizo o no hizo y que su hermano no lo reciba por un mal que considera ‘similar’. Pero, más allá de esas percepciones de los niños, sí hay hechos justos o injustos. Por ejemplo, hacer con frecuencia regalos a uno de los hermanos y al otro no, tratar a los hijos de forma diferente, tener preferencia por uno de los hijos y que el resto lo note…
RIGIDEZ Y AUTORITARISMO
El sentimiento de injusticia hará que el niño, cuando crezca, intente ser lo más rígido posible con todos y trate de volverse insensible; tendrá tendencia a ser un fanático del orden, poniéndose la máscara de autoritario, terriblemente perfeccionista y exigente consigo mismo y con los demás. Ese niño creció creyendo que si lo hacía todo perfecto a lo mejor le querían más. Muy poco dado al sentido del humor, será un adulto ante todo, racional. Tendrá problemas para canalizar sus emociones.
Cuando la persona contacta con esta herida a través de alguna experiencia cotidiana (objetiva o no), puede que exista un componente traumático del cual una parte de ella siente que debe protegerse. Así, la defensa psicológicas asociadas al posible trauma de injusticia es la rigidez.
Su gran miedo es el miedo a la frialdad emocional. Además, la defensa de rigidez cognitiva puede incluir: dificultad para aceptar las razones de los demás, dificultad para adquirir diferentes perspectivas, fuerte sensibilidad y reacción ante situaciones que la persona juzga como de injusticia, perfeccionismo.
LA PERSONA RÍGIDA
No se lleva bien con su sensibilidad.
Quiere mostrarse viva y dinámica, aunque esté agotada.
Le resta importancia a las cosas que le molestan, afirmando que se las puede apañar bien sola.
Siempre quiere ser y parecer positiva.
Se controla para parecer perfecta y corresponder al ideal que se ha fijado.
Hace lo necesario por controlar su ira por miedo a perder el control.
En su necesidad de mantener el control, a veces va a mostrar injusta con los demás exagerando un hecho o dándole más importancia de la que tiene.
No quiere sentir, ya que asocia la sensibilidad a la vulnerabilidad de perder el control y a parecer imperfecta de la cara a los demás.
Puede parecer frío e insensible, con dificultades para establecer una relación íntima satisfactoria.
Es muy duro con su cuerpo y sólo ocasionalmente admite estar enfermo. Se jacta de no necesitar medicamentos ni médicos.
No se permite disfrutar de la sensación de que todo va bien o experiencias positivas internas de orgullo y satisfacción.
Todo debe ser justo, estar justificado y ser justificable.
Cree que sus conocimientos son más importantes que sus sentimientos.
Cuando ha llegado a su límite, puede ser muy tajante, sarcástica, testaruda e intransigente.
RECUERDA
En mayor o menor medida, eres sensible como cualquier otra persona. No pasa nada, está bien, porque eres humano eres sensible, es inherente a tu persona aunque la vida te haya enseñado a dejar de sentir para dejar de sufrir. Por tanto, tienes derecho a expresar tus emociones con absoluta normalidad. Tampoco necesitas controlarlo todo. Entiende que el mundo seguiría girando y funcionando si tú no estuvieras en él, lo que representa un alivio para ti.
Además, tienes derecho a ser una persona imperfecta, todos los somos, pero eso no nos hace peores. Porque somos humanos somos imperfectos. Algunas cosas está bien pensarlas, pero permítete no pensar en otras y sólo sentirlas. Puedes expresar tristeza, miedo, o incluso ira, de forma natural y no pasa nada. Y, por supuesto, entiende que no siempre vas a tener razón (o el mundo no te la va a otorgar) por más elaborados y seguros que sean tus argumentos en torno a un tema. Flexibilízate. Permítete no estar seguro de las cosas. Permítete no hacer falta. Deja de querer sostener lo que no te corresponde. Acepta las cosas imperfectas, ordinarias y mediocres, también tienen derecho a existir y así son la mayoría de cosas.
Esta herida se da entre los dos y los cuatro años.
Para un niño, la traición de sus padres es muy dolorosa. A veces nos ocurre, como padres, que lanzamos al aire promesas, sin darle demasiada importancia. Luego no las cumplimos. Para nosotros parecerá una tontería, pero para los niños esto tendrá una terrible consecuencia. Para ellos significará que no puede confiar en sus padres, porque le han defraudado. Las promesas se cumplen. Si el hijo se siente constantemente defraudado por sus padres, crecerá con la sensación de que no puede confiar en nadie. Por eso, se convertirá en un adulto terriblemente controlador, que no deje absolutamente nada a merced de la improvisación.
Su máscara es ser controlador y perfeccionista
Cuando la persona contacta con esta herida a través de alguna experiencia cotidiana (objetiva o no), puede que exista un componente traumático del cual una parte de ella siente que debe protegerse. Así, terminará siendo muy exigente con los demás para que cumplan con su palabra o su cometido. Tendrá tendencia a la amargura, la ira y la envidia. Será incapaz de delegar responsabilidades.
Su gran miedo es a la separación, a sentirse repudiado. Las defensas asociadas son la desconfianza, la rabia y el control. Por supuesto, huirá constantemente de la soledad.
LA PERSONA CONTROLADORA
Hace grandes esfuerzos por convencer a los demás de que tiene una fuerte personalidad.
Busca mostrarse siempre fuerte, dar sensación de capacidad.
Quiere que lo consideren una persona responsable.
Busca ser especial e importante, para buscar la atención desde sus logros.
Enseguida confía en las personas que le impresionan, pero si se decepciona, se vuelve desconfiado.
Considera su reputación muy importante.
Miente sin esfuerzo para salir de una situación comprometida, pero no soporta que le mientan.
Espera mucho de los demás, mostrándose exigente. Se muestra muy rígida a la hora de aceptar maneras alternativas de hacer las cosas.
Le gusta tenerlo todo previsto.
Se cree indispensable y le gusta pensar que los demás fracasarán sin ella.
Difícilmente confía y se deja conocer con facilidad. Nunca habla de sus debilidades o fallos.
Es una persona rencorosa, pudiendo acabar con una relación bruscamente sin dar opción a ser retomada.
RECUERDA
Puedes vivir siendo tú mismo, sin la necesidad de demostrar nada a nadie. Puedes vivir libre de la necesidad de fundamentar tu vida en dar la sensación de que siempre todo va bien, que lo tienes todo bajo control y que no hay fallas, defectos ni vulnerabilidades en tu persona. Entiende que sí las hay y debes aceptarlo como algo normal, incluso sano. No pasa nada, está todo bien.
Acepta tus defectos y errores con humildad, no los vuelques sobre otras personas, y hazte cargo de ellos con cariño y compasión hacia ti mismo. Improvisa, la vida en muchas ocasiones se reduce a eso, en detrimento de tener que controlarlo todo constantemente. Nada se derrumba aunque tú no lo estés controlando, los demás también saben y pueden hacer las cosas bien. Deja de exigir a los demás lo que deberían ser o hacer y empieza a aplicar un poco de humildad en los juicios vertidos sobre el mundo. Entiende que no eres indispensable y que esto es bueno para ti, reduce la presión en tu vida. No olvides que la vida no te está monitorizando constantemente, que las cosas que pasan habitualmente no tienen que ver contigo y que tal y como tú las haces, hay mil maneras más de hacer las cosas bien para casi cualquier cosa.
Se da sobre todo entre el primer año de edad y los tres años.
El niño se ha sentido humillado por uno de sus progenitores (preferentemente el que se encargó mayoritariamente de su cuidado) a través de una actitud represiva y despreciativa, crítica intensa y vejaciones en la infancia. El niño siente que sus padres se avergüenzan de él, que lo desaprueban, que airean sus problemas a los vecinos.
Cada vez que se le dice a un hijo cosas como ‘¡No seas tan torpe!’ o ‘¡Pero mira que eres malo!’, se le está humillando. Un niño humillado por sus padres crecerá con una terrible herida en su autoestima. Si las personas que más quiere, en las que confía, le reprochan constantemente aquello que no hace bien, sus pequeños errores, su incapacidad para hacer ciertas cosas… o resalta cualquier pequeño defecto que pueda tener, estará minando para siempre la confianza del niño en sí mismo.
COMPLEJOS Y MÁSCARAS
Cuando crezca, esa baja autoestima y los complejos que acarrean harán que sea terriblemente tímido, se sentirá inferior a los demás. Puede ponerse la máscara de la persona en exceso servicial. Haciendo favores a todo el mundo, tratando casi de expiar sus culpas ya que se sienten culpables por todo. Se niegan sus ganas de pasarlo bien y la necesidad de sentir placer. Se rebajan y dejan que los demás los sigan humillando. Disfrazándose de mártires, de “que buena persona soy” porque creen que no valen nada ya que ese niño de verdad se creía que no valía nada.
Muchas personas con esta herida esconden detrás de un exceso de comida su falta de alimento emocional, y luego se sienten culpables por su exceso y el aspecto derivado de él.
Por el contrario, también puede ponerse la máscara de persona altiva y soberbia e intentará hacer lo mismo que sus padres hicieron con él, convirtiendo a los demás constantemente en foco de burlas, llamando la atención mediante un comportamiento inadecuado o intentando ‘camuflar’ su baja autoestima -mientras no sepa hacerlo mejor- bajo esa falsa máscara de prepotencia y tiranía hacia los demás.
OTROS TRAUMAS DERIVADOS
Por otra parte, cuando la persona contacta con esta herida a través de alguna experiencia cotidiana (objetiva o no), puede que exista un componente traumático del cual una parte de ella siente que debe protegerse. Así, las defensas psicológicas asociadas al posible trauma de humillación son la activación de la vergüenza, la disociación, el congelamiento, la ira, la sumisión y el colapso.
Además, la persona que tiene una herida fundamentada en el trauma de la humillación, tiende hacia un perfil masoquista. Su gran miedo es el miedo a la libertad.
La persona masoquista:
Se esfuerza mucho por cumplir las expectativas de los demás. En ocasiones, esas expectativas vienen de Dios u otra figura superior.
Tiende a hacerse cargo del sufrimiento ajeno.
Rechaza la sensualidad y el amor por los placeres asociados a los sentidos. Le conecta con vergüenza.
No se permite disfrutar demasiado de la vida.
Suele tener historias complicadas con la sexualidad en su infancia o adolescencia.
La sensación de libertad le conecta con la ausencia de límites y sentir demasiado placer.
Conoce sus necesidades, pero nunca las escucha. Tiende a la constricción de los placeres terrenales como forma de vida.
Se siente fácilmente sucia o indigna, tendiente a sentir asco hacia sí misma.
Se recompensa a menudo con comida, pero pronto aparece el remordimiento, la culpabilidad y la vergüenza.
Utiliza la auto-humillación como forma de hacer reír a la gente.
RECUERDA
Tu palabra es tan importante como la de cualquier otra persona que esté en tu presencia. Tu vida merece ser disfrutada exactamente igual que la de otra persona. Entiende que cada cual debe cumplir sus propias expectativas, la gente no tenemos el deber de cumplir las de otros, ni tenemos el derecho de exigírselo a los demás. No necesitas hacerte de menos para que otros se sientan bien a tu lado. Bromea sobre otras cosas, pero no uses lo que no te gusta de ti para hacer reír a otros.
Tienes derecho a expresar y defender tus necesidades y puntos de vista como igual de válidos que los de enfrente. Permítete alguna decisión impulsiva de vez en cuando. Permite los caprichos y las cosas “porque sí”, sin más, descubrirás que bien sientan. Cometer errores no te convierte en alguien erróneo, como tener defectos no te convierte en alguien defectuoso. Así es que entiende que no eres indigna, ni pequeña, ni tus acciones son sucias, ni siquiera cuando éstas te conectan con tu sensibilidad o sensualidad.
La herida de Abandono se produce desde que nace el bebé hasta los tres años de edad.
El niño siente que lo dejan de lado, que molesta, y no sabe porqué. Muchas veces el niño ha tenido experiencias de abandono en la infancia por parte del padre del sexo opuesto. Así, el trauma se construye sobre la falta de afecto o la recepción de un cariño frío o distante.
La herida de abandono tiende a conectar a la persona con un sentimiento de soledad e indefensión, y la defensa asociada a esta herida es la de persona dependiente; su gran miedo es el miedo a la soledad.
Este niño lleva desde pequeño la máscara de los apegos
Apegos a sus ideas, apegos a las personas o a las cosas. Necesitan personas a su alrededor. Incluso se sienten a veces solos estando rodeados de gente porque no pueden dejar de lado al “niño abandonado” que no han sanado.
La persona dependiente tiene miedo a no ser aceptada, miedo a vincularse con otras personas (a la cercanía, al afecto positivo…), suelen ser complacientes, evitan los conflictos y tienden a la desconfianza.
No hay un sentimiento más desolador para un niño que el sentirse abandonado. Cuando siente que sus padres no están (no le consuelan al llorar, prefieren al hermano recién llegado, un padre fallece, etc.), se siente “abandonado”. Esto le genera un vacío y una serie de miedos con los que tendrá que luchar el resto de su vida. Muchos de los niños que no se sintieron queridos de pequeños, que se sintieron abandonados por sus padres, se pasan el tiempo, durante su edad adulta, buscando emociones fuertes, actividades de riesgo… al tiempo que rechazan el cariño y contacto físico. Además, tendrán problemas para entablar relaciones estables y trabajos o proyectos duraderos.
Así, la persona dependiente:
Busca la presencia y atención constante de otros.
Sufre con frecuencia una tristeza profunda lo que le lleva a llorar y compadecerse de sí misma con frecuencia.
Desarrolla una actitud victimista.
Empatiza muy fácilmente con el sufrimiento de los demás, pero tiende a hacerlos suyos o llevar la conversación a su terreno.
Exhibe un lado dramático.
Se agarra físicamente a los demás, generando una dependencia a la hora de tomar decisiones.
Demanda demasiado consejo u opinión de otras personas.
Suele tener cambios frecuentes e inestables de humor.
Cree que una prueba de amor es que el otro esté siempre de acuerdo con ella.
Se viene abajo en presencia de una persona agresiva. Le angustia mucho la idea de quedarse sola.
Busca ser el centro de atención
La persona que ha experimentado la herida de abandono en su infancia se distingue por el deseo de hablar y por sentir placer en la conversación.
Posee un alto grado de inteligencia verbal y le encanta hablar de sí mismo, generalmente de un modo favorable.
Tiene tendencia a convertirse siempre en el centro de atención; es algo que siente que necesita y, además, le encanta.
Se comunica a través de preguntas y su lenguaje es indirecto.
Con esa actitud inconsciente lo que pretende conseguir es continuar interrelacionándose para absorber la energía de su acompañante, para atraer la atención, el interés y el afecto.
Siente miedo cuando alguien pronuncia la palabra “dejar”, pues para él tiene la connotación de que lo van a abandonar.
De la misma forma, también escucharemos con frecuencia en su vocabulario las palabras “solo y ausente”, las cuales expresa desde el dolor y el sufrimiento que siente al abandono que vivió.
Su manera de comunicarse no hace más que ratificar su dependencia energética y emocional de los otros.
Frente al trauma del abandono, RECUERDA:
Sabes estar solo/a. Tener períodos de soledad no significa estar solo, como tener hambre dos horas antes de comer no significa pasar hambre. No estás solo aunque de vez en cuando te sientas así. No necesitas la presencia constante de otras personas para sentirte seguro. Eres una persona adulta, solvente y resolutiva, que sabe atender sus problemas por sí mismo, como has hecho decenas o cientos de veces.
Entiende que las demás personas no tienen que gastar toda su atención, presencia y recursos en atender tus necesidades, pues tú puedes atenderlas por ti mismo. Cuando lo hacen, lo hacen porque les apetece, no porque te deban nada, ni siquiera porque tú las necesites. Las cosas frecuentemente son más fáciles y simples de lo que muchas veces las hacemos. Sí puedes soportar los envites y problemas de la vida, lo has hecho cientos de veces.
La gente puede dejarte plantado o decepcionarte, no cubrir tus a veces exigentes expectativas, y aun y así seguir queriéndote porque así es como quiere la gente. Nadie te abandona cuando no te hace caso. Tú formas parte del mundo, no porque los demás te hagan caso; sino que es justo al revés: los demás te hacen caso porque formas parte del mundo.
“La Verdad os hará libres”. El proceso de autodescubrimiento incluye muchos aspectos (transgeneracional y proyecto sentido, karma y astrología, biografía. etc.) y, aunque posiblemente no podemos abarcarlos todos, cuanto mayor sea el autoconocimiento de nosotros mismos, más posibilidades tenemos de dirigir conscientemente nuestras acciones y nuestro destino, en vez de ser dirigidos fatalmente por la marea de la vida.
Y en ese proceso de autoconocimiento, conocer las heridas que nos marcaron en la infancia y sus características es de vital importancia.
Todos tenemos cicatrices emocionales
Aunque intentemos ocultarlas. Es curioso cómo las heridas que más persisten frente al paso del tiempo no son las heridas físicas. Poco nos importa esa cicatriz en la rodilla del día en el que nos caímos de la bicicleta. Duele más y por más tiempo, esa palabra de nuestra madre o de nuestro padre que se hundió en nuestro corazón para siempre.
He aquí las 8 heridas emocionales que permanecen en el niño cuando crece
Para sanar esas heridas de la infancia, lo primero es tener conciencia de ellas
Aunque esa toma de conciencia duele, lo importante y sanador es que de esa manera podemos darle la razón a ese niño/a que fuimos. Podemos decirle que tenía razón en sus sentimientos: que era intuitivo y sabio y efectivamente no estaban bien aquellas ofensas que le hicieron. Podemos reencontrarnos con nosotros mismos siendo niños, sincerarnos y consolar a ese niño herido.
Una vez hecho esto, el segundo paso es aceptar lo que pasó. Aunque no nos gusten, aunque nos duelan, es necesario aceptarlas. Lo que pasó, fue como fue y de nada sirve caer en una postura victimista. Es mejor verlo desde la amorosa perspectiva de la comprensión: aquello ya pasó, ahora vamos a amar a ese niño que fuimos y abrazarlo.
De niños creíamos todo lo que nos decían y, para agradar a los papás y que nadie supiera el daño que nos causaba el poder de sus palabras y acciones, nos poníamos una máscara frente a los demás. Esas máscaras que nos pusimos son la imagen que proyectamos hacia la sociedad y ya forman parte de nuestra personalidad. Sin embargo, una vez que reconocemos esas máscaras, podemos quitárnoslas. Porque esas máscaras que nos pusimos para defendernos emocionalmente nos impiden ahora ser quién realmente somos, y cómo realmente somos liberados de ellas. Una vez que hemos logrado “desenmascarar” a esa máscara y quitárnosla, podemos decir: “Sí, yo soy así”.
1.- EL RECHAZO
Esta herida surge desde la concepción hasta el primer año de edad aproximadamente.
El niño/a siente que sus padres no lo quieren, no importa si hace esto o lo otro, no depende de si hace algo mejor o peor, simplemente él siente que no quieren su existencia. Esta herida ocurre como consecuencia de que los padres han pensado que no era el momento adecuado para que el niño llegara, por las razones que sean. Y es independiente de que después los padres lo quieran. El caso es que el niño ha notado esa sensación (puede que ya desde el vientre materno) y se ha impregnado de ella: sentía que molestaba simplemente por ser y estar.
Ese niño rechazado de pequeño se ha puesto una máscara de rabia y luego se convierte en un adulto rabioso y huidizo, a quien le cuesta pedir ayuda porque teme que le rechacen otra vez.
Esta defensa suele incluir la interpretación de palabras o gestos de manera errónea, sensación frecuente de desaprobación, crítica y juicio internos constantes y miedo a ser dañado/a.
Es una persona que no se acepta, que se rechaza a sí misma, que no se siente merecedor de amor, rechaza a los demás y, subconscientemente, hace que los demás lo rechacen. Se comporta de una manera déspota y huraña para que los demás no quieran tenerlo cerca. Así vuelve a revivir, sin darse cuenta, esa herida de rechazo.
Así, la persona huidiza o evitativa:
Es propenso a sentir rabia.
Tiende a juzgarse como alguien de poca valía.
Se percibe distinta al resto de sus familiares.
Tiene tendencia hacia el aislamiento, también sensación de soledad o incomprensión.
Tiende a los comportamientos de huida o evitación.
No soporta muy bien a las personas de tono elevado o conflictivo.
Es perfeccionista, por miedo inconsciente a no estar a la altura de lo que cree que se le exige en la vida o sentimiento de estar desperdiciándola.
En algunos casos, como reacción al rechazo sufrido, se puede crear una ilusión idealizada que consiste en verse a sí mismo como superior. Por otra parte, con frecuencia, a esa reacción de huida se añade una actitud de separación y desprecio: «detesto y desprecio a este mundo». En el fondo, muchas veces sienten un rechazo a su actual encarnación y aprenden inconscientemente a ausentarse del momento presente.
El rechazo daña tremendamente la autoestima. De mayor tendrá una gran dificultad para expresar sus emociones. El miedo constante al rechazo le convertirá en un adulto incapaz de entablar relaciones personales estables. Preferirá la soledad.
Si tu herida de rechazo tiene visos de trauma, RECUERDA:
“Cuéntale a tu parte defensiva (la que sostiene el trauma para que no te afecte demasiado) que de forma habitual nadie siente que sobras. Tu presencia es tan importante como la de cualquiera. Tus particularidades son solo tuyas y, aunque tienes defectos como todo el mundo, en lo general eres una persona tan apta como cualquiera. Entiende que el mundo no gira a tu alrededor, lo cual es una buena noticia porque nadie te observa, nadie te analiza, nadie espera que seas nada en especial. Ya eres una persona valiosa en ti misma. Es suficiente. Nadie te juzga. Las personas a las que quieres te quieren. No tienes que esconder nada. Ya eres alguien. Existes porque tienes la dignidad de existir. Tienes un sitio en este mundo como la que más. Puedes afrontarlo todo. Eres suficiente. Eres valiosa.”
La ansiedad es una emoción que aparece en las personas cuando sienten algún tipo de peligro o amenaza, tanto si ésta es real como imaginaria. La ansiedad indica sobre todo miedo al futuro y a los males que puede traer, querer huir pero no saber dónde, deseos sin realizar, dudas de identidad: “¿qué voy a hacer?”
Sentir ansiedad puntualmente no es malo, de hecho es necesaria para la supervivencia porque nuestro cuerpo responde más ágilmente si está alerta. Eso sí, cuando una persona tiene trastornos de ansiedad puede sufrir preocupaciones o miedos excesivos en su día a día, lo que se convierte en un verdadero problema.
Si vivimos pensando que algo malo va a pasar, y disponemos al cuerpo a estar preparado para afrontar “el ataque”, este estado de ansiedad no solo es agotador, sino que altera el equilibrio del organismo y puede acarrear otros múltiples síntomas. Por ejemplo, problemas digestivos, cefaleas o dolor osteomuscular.
Si sucede de esta manera, la ansiedad es una compañera de viaje que interfiere en todas las actividades diarias, siendo difícil de controlar. Llegar a este extremo puede ser muy peligroso, por lo que sería recomendable ponerse en manos de un profesional.
La ansiedad no afecta a todas las personas de la misma manera. Debemos tener en cuenta las experiencias, la manera de vivir y los miedos particulares que tiene cada individuo.
TIPOS DE ANSIEDAD
Ansiedad generada por una enfermedad: se activó a partir de un problema físico o diagnóstico de una enfermedad.
Ansiedad inducida por drogas o sustancias adictivas: se manifiesta a partir de un consumo excesivo de algún tipo de sustancia adictiva.
Ansiedad inespecífica: no se sabe a qué asociarla pero tiene genera las mismas limitaciones que cualquier otro tipo de ansiedad.
Trastorno de ansiedad generalizada: nerviosismo y ansiedad manifiesta durante la mayor parte del día, en cualquier rutina y que va acompañado de preocupación y nerviosismo constante.
Agorafobia: se caracteriza por la manifestación de miedo a estar en lugares abiertos, o en espacios dónde se piense que va a ser difícil encontrar ayuda en caso de necesidad.
Fobia social: ansiedad activada por el miedo a relacionarse con otras personas y puede deberse al temor a ser juzgado/a o a ser víctima burlas o de rechazo.
En niños podemos añadir:
Mutismo selectivo: viene dado por evitar hablar en situaciones concretas o con ciertas personas.
Ansiedad por separación: activada al sentirse separado de seres queridos a causa de eventos que están fuera del control del niño, tales como separación de los padres, fallecimiento de un familiar, cambio de escuela, cambio de residencia, alejamiento de ciertas amistades, fallecimiento de mascotas…
SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD
Aumento o alteraciones del ritmo cardíaco.
Respiración acelerada e incluso hiperventilación.
Temblores.
Sudoración.
Sensaciones de nerviosismo, inquietud, agitación…
Sensación de peligro inminente, miedo, o incluso pánico.
Pensamiento circular, casi obsesivo.
Preocupación continuada.
Dificultad para concentrarse.
Insomnio.
Debilidad, cansancio, agotamiento…
Problemas digestivos.
Evitación de ciertas rutinas o de encuentros sociales.
Aumento de la susceptibilidad e irritabilidad.
Puede llegar a alterar la calidad de las relaciones familiares.
Interferencias en el rendimiento laboral.
A largo plazo puede llegar a generar alteraciones hormonales
BIODESCODIFICACIÓN DE LA ANSIEDAD
Según la Biodescodificación, la ansiedad se presenta como el miedo hacia lo que no se conoce o lo que no se puede controlar. Este miedo genera un estado de angustia permanente para la persona que la padece.
Cuando la ansiedad aparece te está coartando la libertad de vivir en el presente, ¿por qué? Porque son muchas las preocupaciones y pensamientos que rondan en tu cabeza. Vives aferrada al pasado y al futuro, probablemente anticipando situaciones que no van a ocurrir.
Si la ansiedad se instala en ti, te va a hacer interpretar cualquier situación de manera catastrófica y peligrosa. No vas a ser capaz de ver nada positivo. Lo único que va a resonar en tu cabeza son pensamientos negativos a los que te agarras, sintiendo que de verdad, solo las cosas malas van a llegar a ti.
EL CONFLICTO EMOCIONAL
La persona que sufre un trastorno de la ansiedad en Biodescodificación es aquella que se desvaloriza sin medida. Se siente débil, inútil, poco querida o apreciada, una víctima de todo lo que ocurre a su alrededor.
La hipervigilancia con la que vive, relacionada con los miedos irracionales, puede ser una manera de llamar la atención de aquellos que están a su alrededor, para que la escuchen o la atiendan.
Este papel se toma desde la inconsciencia total, pues la persona siente que si no está mal, nadie va a querer estar con ella o nadie va a hacerle caso. Escoge este camino como un reclamo.
Esta manera de ver la vida se vincula con los progenitores. Unos padres que tal vez no han sabido tener una crianza muy adecuada. Desde figuras paternas débiles que no han protegido a sus hijos hasta figuras muy estrictas que han puesto demasiada atención y exigencia en ellos.
OTROS PROBLEMAS RELACIONADOS
Dificultad para soltar el pasado: Esto suele ocurrir cuando se vuelve constantemente a historias que sucedieron en el pasado y donde no ha habido un cierre pertinente. También se ha podido vivir una situación muy traumática y estar soportando las secuelas en el presente sin saberlo.
Miedo al fracaso: Personas con parámetros internos muy exigentes que creen firmemente que no cuentan con los recursos que necesitan, que la vida no es para ellas, que el tiempo se les está escapando de las manos para madurar, para poner fin a situaciones de la vida, para conocerse…
Ataques de pánico: Normalmente vienen producidos por la consecuencia de pensamientos negativos constantes tomados como ciertos. Es algo que aparece de manera innata. A todo ese ruido que tenemos en la cabeza se le añaden los agentes externos que no queremos ignorar. No somos conscientes que alimentan para mal nuestro interior (ver nuestro artículo sobre Los ataques de pánico).
ANSIEDAD Y DEPRESIÓN
Es frecuente que las personas con trastornos de ansiedad tengan signos de síntomas depresivos y viceversa. Lo cierto es que la ansiedad y depresión pueden coexistir y son fruto del estrés crónico.
Tanto la ansiedad como la depresión son maneras de reaccionar ante eventos externos o internos. Si vivimos un conflicto como si fuera una amenaza, se activará el sistema de alerta (ansiedad). En cambio, si lo interpretamos como una pérdida, se activará el foco territorial (depresión).
En general, el trastorno de ansiedad indica miedo al futuro, mientras que el trastorno de depresión es fruto de una pérdida (o varias) en el pasado.
CONSECUENCIAS DE NO AFRONTAR LA ANSIEDAD
Una persona que no coge las riendas y se enfrenta a sus problemas de ansiedad vive la vida desde la desconfianza y el nulo amor propio. Los pensamientos que entran y salen no dejan espacio para poder verse como un gran ser humano, con muchas cualidades y gran potencial.
Es por ello que tiende a desvalorizarse y a no respetarse. Teniendo muy marcados los niveles de exigencia consigo misma, que son tan desorbitados que le hacen recurrir a las comparaciones odiosas, sintiéndose cada vez peor. La mente sufre, el alma sufre y el cuerpo ya no lo soporta más.
Si la ansiedad ha llegado a tu vida, debes saber, que está provocando que tengas miedo a vivir y te está privando de que seas feliz.
RECOMENDACIONES PARA MITIGAR LA ANSIEDAD
Evitar exponerse a factores estresantes. Parece evidente, pero es la primera de la lista. Es importante detectar el disparador, identificar lo antes posible aquel evento que pueda detonar la ansiedad para evitarlo o alejarse rápidamente.
Estilo de vida saludable. Un estilo de vida saludable que tenga en cuenta el cuerpo y las necesidades de cada una será fundamental para evitar los factores estresantes. Es recomendable buscar espacios para la actividad física como hacer ejercicio, caminar, sacudir brazos, mover la boca, hacer estiramientos o practicar un deporte.
Escribir las preocupaciones. El 90% de nuestras preocupaciones no sucederán, pero forman parte de esos 80.000 pensamientos que tenemos al día. Un ejercicio que nos puede ayudar a tomar conciencia de lo que pensamos y relativizar es escribir durante una semana todas las preocupaciones que tenemos. Al acabar la semana, fíjate en cuáles realmente han sucedido y cuáles no. Te sorprenderá el resultado.
Ejercicios de relajación a través de la respiración. Focalizar la atención en la respiración, inspirando suavemente por la nariz y soltando poco a poco el aire por la boca. Es importante respirar conscientemente, pues es la forma más rápida de recuperar la calma y reducir la opresión en el pecho que genera la ansiedad. Por ejemplo, meditar es una buena manera de conectar con el cuerpo y la respiración. En ese sentido, en Internet se pueden encontrar diversos métodos de relajación.
Agua para aliviar. Evitar alimentos o bebidas estimulantes y beber abundante agua. Al sentir el agua por nuestro cuerpo recuperaremos sensaciones relajantes ya nos será más fácil desconectar del estado alterado del cuerpo.
Vaciado de sensaciones corporales. Si nos damos permiso para sentir, en pocos minutos nuestro cuerpo nos ayudará a equilibrarnos. Se trata de dejar que el cuerpo transforme la sensación hasta que se reduzca la intensidad. En este sentido el agua fría también ayuda: hielo en la nuca, lavarse la cara o ducharse con agua fría.
LIBERA TUS EMOCIONES Y CARGAS
La Biodescodificación te dice que prestes atención a lo que estás pensando. Cuando empieces a sentir que la ansiedad está apareciendo y que te está reclamando atención, préstasela, pero de otra manera. Para un segundo tus pensamientos, fíjate en que está ocurriendo o qué es lo que te estás diciendo o pensando en ese momento para que aparezca.
Empieza a valorarte. Deja de juzgarte ya. Eres una persona valiosa ¿por qué estás creyendo que no?, ¿qué estás ganando con criticarte todos los días? Te lo digo: pensamientos inciertos e irracionales que vas a sentir como verdades absolutas.
Habla y suelta.Deja de contenerte, deja de retener lo que llevas dentro. La mejor opción de todas siempre va a ser la de expresarte. Cuando hablas con alguien sobre el tema y lo verbalizas, el problema disminuye y contar con puntos de vista diferentes significa ver alternativas, ventanas y puertas abiertas que ahora no puedes ver.
Si bien los síntomas que se experimenten en un ataque de pánico son físicos, sus causas remiten a un conflicto emocional, aunque también puede haber una predisposición genética/transgeneracional, cuando hay en la familia personas con problemas de ansiedad.
En el ataque de pánico existe un miedo muy intenso y que no avisa sino que aparece repentinamente. Este miedo o temor es desencadenado por una situación en la cual la persona siente que no puede afrontarla o salir de ella.
Los factores ambientales que pueden predisponer a dar origen al problema, son entornos familiares sobreprotectores o demasiado exigentes, o si se han vivido situaciones de violencia familiar o/y abuso sexual.
Ejemplo de ambiente sobreprotector: Puede ocurrir que el niño haya vivido situaciones en las cuales ha vivido miedo por “dichos o mensajes” de sus padres o personas encargadas de la crianza. Padres o abuelos que le dicen al niño que “si sale puede ocurrirle algo”. Se le trasmite al niño que el mundo es hostil.
El ataque de pánico, que anteriormente se llamaba crisis de angustia, involucra una serie de síntomas y está vinculado a los trastornos de ansiedad, pero el impacto de sus síntomas es para quien lo padece más intenso que en la ansiedad.
Cuando ocurre por primera vez, generalmente la persona ha tenido algún problema en alguna área de su vida recientemente que actúa como desencadenante, porque recuerda y sobredimensiona el conflicto original.
No hace mucho tiempo atrás, tener un ataque de pánico no era algo tan común como lo es hoy en día. Eso no hace más que mostrarnos que estamos eligiendo formas de vivir que a menudo son muy exigentes con nosotros mismos, que nos hacen ir tras expectativas u objetivos que nos presionan y nos quitan bienestar para poder alcanzar una meta que cada vez parece más lejana.
¿Por qué decimos esto? Porque la ansiedad, en sí, cumple una función. A nivel nervioso enciende una alarma en nuestro sistema y nos pone en estado de alerta frente a un peligro que requiere de todos nuestros sentidos para poder reaccionar.
¿Qué significado hay detrás de un ataque de pánico?
En primer lugar, es necesario resaltar que estará vinculado con la historia de cada uno. Sin embargo, es posible señalar algunos significados emocionales generales:
Sensación de ser poco apreciado/a.
Sensación de desprotección o desamparo.
Dificultad para expresar lo que siento o necesito.
Miedo a fracasar (auto exigencia).
Falta de confianza.
Exceso de comparación con otros.
Miedo a vivir por miedo a morir.
Las personas con un alto rasgo de ansiedad, a nivel cognitivo (pensamientos negativos, preocupaciones, obsesiones…), fisiológico (molestias en el estómago, taquicardias, sudoración, mareos…) y/o conductual (fumar, comer o beber en exceso, comerse las uñas, evitar ciertas situaciones por miedo al qué dirán…) tienen más probabilidad de sufrir ataques de pánico.
Desde el punto de vista de la psicología clínica, “la característica principal de una crisis de angustia es la aparición aislada y temporal de miedo o malestar de carácter intenso, que se acompaña de al menos 4 de un total de 13 síntomas somáticos o cognoscitivos.
La crisis se inicia de forma brusca y alcanza su máxima expresión con rapidez (habitualmente en 10 min. o menos), acompañándose a menudo de una sensación de peligro o de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar.
Los 13 síntomas somáticos o cognoscitivos vienen constituidos por palpitaciones, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de falta de aliento o ahogo, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácicos, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad o mareo (aturdimiento), desrealización o despersonalización, miedo a perder el control o «volverse loco», miedo a morir, parestesias y escalofríos o sofocaciones” (DSM IV pág. 420).
Frente a estos síntomas subyace la ANGUSTIA, de hecho el ataque de pánico se llamaba crisis de angustia. Junto a la angustia hay MIEDO. Es un miedo interno. La mayoría de las veces puede que no haya una situación concreta, en el momento que se desencadena la crisis, que provoque ese miedo desmedido. Sin embargo la persona se siente invadida por una angustia y miedo desbordante que se manifiesta en los síntomas antes mencionados.
La persona es consciente de lo que está viviendo y ante la sintomatología aumenta el miedo de que algo catastrófico pueda ocurrirle, incluso su muerte. Por tanto, quien ya padeció un ataque de pánico, teme que le vuelva a ocurrir.
Este temor puede limitar mucho la vida de la persona. Puede ocurrir que evite ir a ciertos lugares, incluso en casos extremos evitan salir a la calle o evitan ciertos lugares donde le ocurrió el pánico. Puede generar entonces diversos tipos de fobias limitando su vida.
Por eso es importante que la persona que vive un ataque de pánico reciba apoyo terapéutico. Que tome conocimiento de que no le va a ocurrir nada ya que no se trata de una patología orgánica. En los síntomas físicos que experimenta no hay un órgano afectado sino que son conflictos emocionales puestos en el cuerpo.
Muchas veces, quien padece ataques de pánico deja sus actividades habituales por miedo de que le ocurra en tal lugar o en otro.
BIODESCODIFICACIÓN DEL ATAQUE DE PÁNICO
¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?
Para comprender en profundidad las causas de los Ataques de Pánico, es necesario entender primero lo que es una Constelación Esquizofrénica en Biodescodificación.
Como ya se sabe, en biodescodificación un impacto emocional específico impacta sobre un área específica del cerebro, y dicha área corresponderá siempre a un órgano o tejido específico dañado o que presente síntomas.
Pues bien, una Constelación Esquizofrénica representará casi siempre, que no ha ocurrido solo un impacto emocional sino que han ocurrido dos impactos emocionales específicos, de manera simultánea, afectando al mismo tiempo ambos hemisferios cerebrales. Pero no por ser dos impactos emocionales simultáneos, se impactan dos órganos, no.
La consecuencia de una Constelación Esquizofrénica no será un daño físico, sino un daño a nivel mental. Se presentará por tanto una alteración psicológica, una alteración de comportamiento.
Ya con este principio claro, analicemos cuáles son los dos conflictos emocionales simultáneos:
Desvalorización + Opresión
¿Qué significa? Significa que he de dar con el momento preciso en el que viví algo aberrante, sucio, ruin, que me destruyó la vida, que me rompió por dentro, que me aterrorizó, para que yo presentara mi primer ataque de pánico.
Obligadamente, tuve que vivir una situación en la que me sentí muy poca cosa y, a la vez, presionado para soportarlo. En consecuencia, la persona siente que pierde su identidad y que corre peligro su vida.
La persona, en algún momento de la vida vivió un hecho traumático que no pudo gestionar o resolver. Esa vivencia le aterrorizó y no pudo defenderse ni pudo huir, tuvo que vivirla. La persona no pudo escapar, ni pudo superar esa situación. Presenció algo amenazante, aterrorizante o le obligaron a verlo. Algo violento real y se sintió amenazada.
Puede ser una situación que tenga que ver con lo sexual, violaciones, abusos, violencia… Lo vivió la persona o lo pudo haber visto en su entorno.
Por lo general, estas situaciones son más comunes de lo que parecen pero la misma sociedad, la educación familiar tradicional, la religión y las creencias, han influido de sobremanera para que sea más aceptado un ataque de pánico que una sucia verdad oculta.
Para la mayoría de las personas, es más fácil decir cosas como “a mi hija, que es muy nerviosa pobrecita, le dan ataques de pánico”, que decir “a mi hija la violó mi hermano y nunca hicimos nada en la familia, fue algo sin importancia”.
Tengo que tomar consciencia y recordar:
Si fui tocado(a).
Si fui violado(a).
Si me obligaron a un acto sexual indebido (sexo grupal, sexo con animales, observar a alguien teniendo sexo, etc.).
Si presencié un brutal asesinato y conozco al asesino.
Pudo haber violencia, golpes, gritos y yo tuve que callar.
Pude haber sido amenazado(a) para no decir nada.
Y cómo haya sido, fue algo que nunca superé, que nunca olvidé, que hoy por hoy, me mantiene sufriendo ataques de pánico.
Mi adversario sigue cerca, a veces lo veo, siempre lo veo, convivo con él, o bien, el simple recuerdo de lo que pasó es el adversario, sigue ahí.
Biológicamente, los Ataques de Pánico son una reacción en la que el cerebro manda la orden de “no moverme”, de “angustiarme” o de “salir corriendo”, porque ha recibido nuestra emoción de peligro.
Sea que el recuerdo de la agresión esté presente o sea subconsciente, el cerebro reacciona y ordena el “ataque de pánico”, para intentar defendernos del agresor.
Si no encontramos el origen del problema en nuestra vida actual a partir de los tres años aproximadamente, tendremos que buscarlo en el Transgeneracional o en el Proyecto Sentido: qué le pasó a nuestra madre durante el embarazo, el parto y nuestra tierna infancia.
Hay que analizar en profundidad el tipo de parto en el que nacimos, porque pudo ser un parto sumamente doloroso y difícil que nos haya impreso la orden de “vivir con miedo a morir”. Necesitamos asumir que, muy probablemente, nuestra madre vivió algo de lo anterior mientras nos estaba esperando, e incluso pudo ser previo a embarazarse de mí o sufrir algún tipo de problemas angustiosos tiempo después de que hubiéramos nacido.
En el Árbol Genealógico (transgeneracional) tengo que buscar las mismas historias, porque si no fue por Proyecto Sentido, necesariamente hay uno o varios ancestros en el árbol -de los que soy doble- y que sí vivieron estas experiencias traumáticas y me están heredando dicha emoción.
Historias de Incesto reales.
Violaciones.
Asesinatos.
Historias de Pedofilia, Zoofilia, Sodomía.
Violencia y/o Golpes en el Embarazo.
Entender que para que yo sufra ataques de pánico son necesarias estas historias, ayudará a comprender que, si no es mi caso, es algo que no quiero, que no me corresponde y que ya no voy a permitir más. Y si algo efectivamente coincide con mi vida, necesito hablar, denunciar, compartir con alguien de confianza, para sanarme y liberarme.
Por eso, conocer la historia de mi madre, padre y demás familia, es importante para mí, porque me permitirá dejar de ser “la víctima de los ataques de pánico”, para convertirme en la responsable de mis propias emociones, liberarlas y continuar con mi vida plenamente.
QUE HACER FRENTE AL ATAQUE DE PÁNICO
Quien padece ataques de pánico genera un miedo al miedo. Es decir miedo a que vuelva a ocurrir. Miedo al padecimiento que vivió. Y eso produce más ansiedad y aumentará sus síntomas.
Ten claro que aunque sea desagradable no supone un riesgo para tu vida.
Intenta no evitar ciertos lugares o ciertas situaciones porque allí experimentaste un ataque de pánico. Pues de esta manera comienzas a limitar tu vida y puedes instaurar una fobia. Si te expones y ves que nada te ocurre, verás que no pasa nada aunque hayas tenido pánico una vez en ese lugar, desconfirmas ese miedo.
Ten hábitos de vida saludables. Una buena alimentación es importante, evitando el consumo de estimulantes como el café por ejemplo. También el ejercicio físico ayuda a disminuir los niveles de ansiedad ya que eleva al serotonina y las endorfinas (hormonas vinculadas a la relajación).
Hay dos aspectos a tomar en cuenta: La Atención y La interpretación de lo que estamos viviendo. Lo que se denomina sesgo atencional y sesgo interpretativo. Estos sesgos lo que hacen es focalizar la atención en lo que estoy sintiendo en mi cuerpo. Una errónea interpretación de esas señales puede favorecer la aparición del ataque de pánico.
“Para algunos autores, los pensamientos negativos o las interpretaciones, emergen de la activación de creencias establecidas en los circuitos de la memoria a largo plazo, creando esquemas en las estructuras cerebrales de la memoria que contienen este tipo de información” (Wells, 2000).
“Parece ser que estos esquemas disfuncionales que caracterizan los trastornos emocionales son más rígidos, inflexibles y concretos que los de los individuos normales” (Beck, 1967).
Para disminuir el estrés, en vez de focalizarte en lo negativo, en lo mal que te estás sintiendo o en lo que te pueda pasar, concéntrate en tu respiración por más difícil que te parezca. Intenta sentir como el aire recorre tu cuerpo, déjalo pasar, inhala y exhala lo más lento que puedas y verás que poco a poco se va normalizando.
Para el tratamiento del ataque de pánico es necesario la psicoterapia y en algunos casos el tratamiento farmacológico.
Tanto la terapia psicológica como la psicodescodificación analizan los orígenes y las posibilidades de tratamiento, trabajando sobre el área cognitiva (pensamientos) y las emociones. Además, cualquier terapia que se aplique debe proporcionar técnicas de autocontrol y de exposición para manejar la crisis, entre otras.
¿Cómo actuar ante el estado de alarma que anticipa un nuevo ataque de pánico?
En esta sensación de alarma es importante:
Identificar qué nos está sucediendo.
Darnos auto instrucciones para bajar la alerta y la activación -como respirar con tranquilidad-.
Comprender el motivo por el que nuestro cuerpo está reaccionando así.
Darnos tiempo, desde la tranquilidad y la aceptación, para que se pase.
Aprender a aceptar la ansiedad y tolerarla sin miedo ni frustración es fundamental. Hablarse a uno mismo o a una misma, sin exigencias, sino con paciencia y comprensión, es crucial.
Debemos reeducar nuestra mente, reduciendo la atención que prestamos a los pensamientos y síntomas relacionados con nuestra ansiedad y redirigiendo nuestra atención a aquellos pensamientos o situaciones que nos generan bienestar.
¿Qué es la autorregulación emocional y por qué es tan importante?
En el manejo de los ataques de pánico, se entrenan técnicas para afrontar la ansiedad. Como la «Exposición interoceptiva» o la mejora de la tolerancia a las emociones desagradables, mediante la autorregulación emocional.
Estas técnicas forman parte de la evolución y mejora de los tratamientos psicológicos en esta materia, que anteriormente estaban basados exclusivamente en la alta exposición a la situación que generaba la ansiedad, y que no solo resultaban poco eficaces sino que producían altos niveles de malestar en los pacientes.
Preocuparnos acerca de la ansiedad que estamos sintiendo, insistir en pensar en lo que nos podría ocurrir –los famosos «y si…»– es una estrategia muy poco útil en estas situaciones.
Es más conveniente aprender a distraerse, tras aceptar la ansiedad, y cambiar nuestra atención hacia el momento presente: Qué bella música suena. Qué colores tan sugerentes hay en el escenario. Qué delicada interpretación de la actriz…
La mayoría de las personas que han sufrido un ataque de pánico no son conscientes de que hay que pasar por un proceso adaptativo y natural, y de que la forma en la que discurra este proceso y las expectativas que tengamos, serán decisivas para el futuro resultado.
Es importante identificar las creencias erróneas o los pensamientos disfuncionales tras un ataque de pánico. Por ejemplo decirnos cosas como ¿Y si nunca termina de desaparecer por completo mi ansiedad? ¿Y si nunca vuelvo a sentirme seguro? ¿Y si a partir de ahora me siento siempre triste?
Estas expectativas pueden verse influenciadas y alimentadas por información sesgada que buscamos en libros, artículos o en internet. En ocasiones buscamos la información que queremos encontrar. Es lo que llamamos sesgo de confirmación, leemos o aceptamos sólo aquello que confirma nuestro punto de vista.
Incluso nos fijamos en otras experiencias de amigos o conocidos, o de famosos, que interpretamos como casos similares o idénticos al nuestro.
Consejos claves:
1.- Ajusta tus expectativas de forma realista. No nos sirve tener una visión positiva tras un ataque de pánico, si esta es poco realista. Pensar que no vas a volver a tener ansiedad, vayas donde vayas, solo porque te lo propongas. Siguiendo con el ejemplo anterior, sería como pensar que no te va a doler la pierna después de rompértela.
2.- Entiende las causas de tu ansiedad y acepta tu ansiedad. Comprender el mecanismo que genera la ansiedad nos da información y nos permite identificar qué situaciones podrían estar activándola. A partir de ahí podemos decidir e iniciar estrategias para realizar cambios o proponer soluciones. Hay 5 causas que nos hacen más vulnerables a la ansiedad y que suelen estar íntimamente relacionadas con la aparición de nuevos ataques de pánico:
Nivel de estrés elevado y prolongado en el tiempo.
Cansancio físico (elevada exigencia, falta de descanso, alteraciones del sueño…).
Disgusto o enfado con alguien.
Enfermedad o dolor físico (fiebre, dolor o contractura muscular, problemas de estómago…).
3.- Detecta y cambia los pensamientos no realistas o desadaptativos. La aparición de este estilo de pensamiento forma parte del proceso. Son pensamientos como: “Mi vida ya no será como antes”. “Esto es una muestra de que soy una persona débil”. “No seré capaz de quitarme la ansiedad”.
Cuestiona estos pensamientos, ponlos en duda… y modifícalos. Revisa lo que piensas sobre tu propia ansiedad.
Hay dos formas de pensar sobre tu propia ansiedad, una adaptativa y otra desadaptativa.
Adaptativa: Pensar que es normal tener ansiedad después de tanto estrés, que estará contigo una temporada corta si te cuidas y descansas, que puedes acostumbrarte a ella aunque sea incómoda. Que es natural porque es una respuesta condicionada por el ataque de pánico que has tenido. El resultado de este estilo de pensamiento será a medio y largo plazo muy positivo.
Desadaptativa: Pensar que es terrible tener ansiedad, que no se pasará nunca, que va a hacer que tu vida se vaya al traste. Que es injusto sentirla, que es inexplicable e incontrolable sentirte así. El resultado es incrementar tu desesperanza y tristeza, y por tanto incrementar tu vulnerabilidad, tu fragilidad.
Actualmente, los tratamientos de los ataques de pánico están centrados en el aprendizaje y el conocimiento, para dotar a la persona de recursos que le permitan manejar la ansiedad en las situaciones comprometidas y darse cuenta de que ya no es necesario evitarlas, puesto que se comprenden y aceptan las emociones, con lo que paulatinamente se logra tener percepción de control y de capacidad sobre la situación.
Desde el enfoque de la psicodescodificación, el conocimiento y la comprensión del origen emocional que ha desencadenado los ataques de pánico posteriores, resulta clave para saber cómo abordar un enfoque distinto y mejor que el que tuvimos en el momento en que aquella circunstancia traumática ocurrió. Una vez que conocemos el origen y hemos encontrado en el presente esa mejor solución (que en su momento no fuimos capaces de discernir), lo único que puede mantener el miedo a los ataques de pánico es la inercia negativa de una irracional falta de confianza en que esas circunstancias ya están superadas y se han quedado en el pasado.
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66.- “No merece la pena vivir una vida sin examinar” (Sócrates). Somos seres de deseo, en el momento que cumplimos uno, queremos colmar otro. Mientras no sepamos liberarnos de nuestros condicionamientos culturales y sociales, no nos encontraremos a nosotros mismos y el ego y sus deseos ocuparán el lugar que le corresponde a nuestra capacidad de amar.
Por un lado, a causa del orgullo seremos muy susceptibles a las críticas. Por otro, la falta de amor a nosotros mismos nos producirá un sufrimiento interior que conduce a la ansiedad, los desvaríos y la depresión.
Por mucho tiempo que hayamos estado atrapados en pautas erróneas y negativas. Éstas siempre se pueden cambiar y el momento de poder es siempre el presente.
“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal cual soy, entonces puedo cambiar” (Carl Rogers).
Para usar el propio discernimiento no se necesita saber de todo. Sabrás que has cambiado cuando ya no te sientas ofendido; no sientas la necesidad de ganar, de tener razón, de sentirte superior o de querer tener más.
67.- Superamos realmente cualquier tipo de contrariedad cuando podemos decirnos a nosotros mismos con sinceridad: “Ya no necesito seguir viviendo esa experiencia ¡Está solucionado!”
Deja que el pasado se vaya: recupera tu propio poder. En vez de estar pendiente de lo que no quieres, usa tu mente para crear lo que sí quieres. Déjate llevar por la marea de la vida.
«Dejar ir» no significa dejar de cuidar, significa que no puedo hacerlo por otra persona. «Dejar ir» no es aislarme, es darse cuenta que no puedo controlar a otro. «Dejar ir» no es permitir, sino reconocer el aprendizaje de las consecuencias naturales. «Dejar ir» es admitir la impotencia, que significa que el resultado no está en mis manos. «Dejar ir» no es estar en el medio arreglando todos los resultados, sino permitir a otros que influyan en sus propios destinos. «Dejar ir» no es lamentar el pasado, sino crecer y vivir para el futuro. «Dejar ir» es temer menos y Amar mas. LOUISE L. HAY
Calidad de vida
68.- La calidad de vida consiste en ser dueños de nuestra vida y nuestro tiempo. No tengas prisa. “Venimos a este planeta a cumplir los cuatro objetivos sagrados: vivir en el amor; ayudar a los demás; vivir el momento presente haciendo lo que nos gusta y nos produce felicidad sin dañarnos, dañar a nadie o a la naturaleza; y sanar lo que hemos realizado en esta vida o en las anteriores” (Juan Cayuela).
La vida es interactuar con los acontecimientos con fluidez y paz. Cuando estás reconciliado y bien contigo mismo, comprenderás que para ser feliz no hace falta tener un motivo. Ser feliz es reconocer que la vida vale la pena vivirla a pesar de todas las dificultades. La vida siempre tiene un aliciente que ofrecernos, si sabemos mirarla con inocencia.
69.- Ahora que lo comprendes, pon en práctica el ejercicio de mirarte al espejo y decirte con sentimiento, tal y como recomienda Louise Hay: “ Me comprendo, me perdono, me amo y me apruebo… Me merezco lo mejor… Mi nuevo mundo es un reflejo de mi nueva manera de pensar… ¡Todo está bien ahora!”. Planta esas semillas y riega esas afirmaciones hasta que sientas como, atravesando la tierra seca de tu niño herido, rebrota tu niño interior.
70.-El ego solo se somete cuando reconoce un poder más alto. “Ama y haz lo que quieras, porque todo lo que hagas, lo harás con amor (San Agustín). “No sabemos lo que somos hasta que vemos lo que podemos hacer” (Martha Grimes).
Al final, la autoestima depende únicamente de nosotros, de nuestra capacidad de seguir aquellas normas morales que nosotros mismos nos hemos dado.
“Sé el cambio que quieres ver en el mundo” (Gandhi). “La luz no vence a la oscuridad, sino que la desvanece con su fulgor” (UCDM). Eres luz y tu misión es brillar en la oscuridad. Ilumina tu parte… y desapégate del resultado. Ten la suficiente humildad para reconocer que los planes de Dios son mejores que los tuyos. En resumen: “Deja a Dios ser Dios, y dedícate a ser buen hijo de Dios”.
LA TRANSICIÓN
Para que estos conceptos de crecimiento personal se integren realmente en la persona, más allá del conocimiento intelectual de ellos, se requiere un periodo de adaptación que se estima en no menos de 40 días (lo que se llama hacer una cuarentena).
Cuarenta días es el plazo mínimo necesario para borrar los antiguos caminos neuronales del cerebro y cambiarlos por otros nuevos, tal como ha constatado la ciencia, coincidiendo en ello con lo afirmado tradicionalmente por la sabiduría popular.
Para el éxito de dicha cuarentena, es fundamental cumplir con el requisito adicional del Aislamiento; especialmente el alejamiento de las influencias tóxicas: generalmente la familia y los amigos que cuestionan tu nueva actitud y pueden impedir, con sus críticas bien intencionadas en ese periodo delicado, que tu proceso de crecimiento se complete satisfactoriamente.
Hay que entender que esta fase no es una lucha contra nada ni nadie sino un proceso de comprensión y adaptación a esa nueva comprensión.
Al pasar a la acción y convertir en actos la nueva forma de pensar y de sentir, es cuando logramos que se anclen completamente y con fuerza los nuevos conceptos en el inconsciente, y entremos así en el paradigma de la coherencia liberadora.
Finalmente, pasados unos noventa días, seguramente ya podremos mirar a los acontecimientos dolorosos del pasado sin que nos afecte en absoluto. Esa es la prueba inequívoca de que el proceso está asentado y va por buen camino.
¿QUÉ CAMBIA AL DESPERTAR?
“¿Qué cambia al despertar? ¿Qué cambia cuando tomas comprensión de algo? Nada, no cambia nada. Todo sigue igual: los personajes del sueño, las circunstancias, tus deseos, tus sueños, tus emociones, tu cuerpo-mente-personalidad-ego. Ahora ya sabes que no te pertenece y te desapegas de ello. Este despertar no implica que no puedas sentir deseos, daño, dolor, dicha, felicidad, sufrimiento, pena. Todavía puedes sentir todo eso, solo que ahora no te concierne. La espiritualidad, la auténtica espiritualidad transformadora, es revolucionaria. No legitima el mundo sino que lo quiebra; no consuela al mundo sino que lo destruye; y no provee al yo de complacencia sino que lo degrada.” Ken Wilber.
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56.- Nada es error, todo es aprendizaje
La causa principal de la infelicidad, más que una situación determinada, es lo que pensamos acerca de esa situación; como la interpretamos. Preguntándote “¿por qué me pasa esto?” quizás puedas llegar a entender el origen del problema (no necesariamente a solucionarlo), pero la pregunta que te ayudará a crecer es ¿Para qué sirve esto que me pasa? ¿Qué es lo que aún tengo que aprender de esta situación?
57.- Dios no le habla al ego, no insistas. Es absolutamente inútil luchar contra el orden del universo. Evita, pues, la lucha que el ego inconsciente y furioso propone y, en su lugar, cultiva la meditación. Meditar te ayuda a liberarte de: la Ira, la ansiedad, la depresión, la inseguridad y miedo a la vejez y a la muerte.
Coherencia
58.- Por variadas y civilizadas razones, en ocasiones decimos una cosa, pensamos otra y actuamos de otra manera. Siempre que actuamos de forma contraria a lo que sentimos, estamos en incoherencia con la programación -biológica o psicológica que nos conforma. Lógicamente, también estamos en incongruencia cuando actuamos de forma diferente a la esencia amorosa de nuestra naturaleza.
Asimismo, cuando nos sentimos divididos entre dos tendencias contrarias y no sabemos cual es la adecuada, estamos en conflicto con nosotros mismos. Igualmente, toda emoción reprimida, negada o ignorada queda encerrada en el cuerpo. La represión es como tratar de mantener un corcho en el fondo de un barril lleno de agua. En cuanto dejes de presionar hacia abajo, sube rápidamente a la superficie.
Por su parte, nuestro “yo” profundo que habita en el inconsciente no se deja engañar por las justificaciones del consciente y manifiesta su voluntad por medio de síntomas psicosomáticos. “El síntoma hace sincero al ser humano”. El cuerpo grita lo que la boca calla y, si no sabemos interpretar lo que nos dice y corregir el rumbo, aparece la enfermedad porque nos hemos desviado de nuestro guión de vida.
59.- De acuerdo con los criterios biológicos, la enfermedad se produce cuando en determinada zona u órgano del cuerpo se desequilibra su Ph (índice de acidez-alcalinidad). Por otro lado, se ha comprobado que los pensamientos negativos son ácidos. Asimismo, según una estadística, un promedio del setenta por cien de nuestros pensamientos son negativos. Afortunadamente, los pensamientos positivos tienen mayor poder que los negativos. Así pues, está claro que cualquiera de las zonas erróneas de las que hemos hablado anteriormente, si se prolongan en el tiempo sin corregirse, acaban provocando una enfermedad. Por ejemplo, la culpabilidad clama castigo y se le concede. Y aferrarse al odio es como tomar veneno y esperar que la otra persona muera. – Estar tenso no es ser fuerte. La tensión es debilidad y conduce a la enfermedad. Estar relajado, centrado y sereno, eso es ser realmente fuerte.
Amarse a sí mismo
60.- Las personan que se aman a sí mismas, y que aman su cuerpo, no se critican y no abusan de sí mismas ni de los demás. Los síntomas de la enfermedad han surgido para avisarnos de nuestra incoherencia, no para castigarnos. Cuando el aviso se ha escuchado y el error se ha corregido, la enfermedad se desactiva: ya ha cumplido su función y ya no tiene sentido. No obstante, si preferimos pensar que el origen de la enfermedad es puramente biológico, dado que el universo apoya nuestros pensamientos y no nos juzga, es posible entonces que sigamos enfermos. “Un error no se convierte en verdad porque todo el mundo crea en él” (Gandhi).
Una alteración metabólica es más fácil de corregir que un prejuicio. Curar un efecto y no su causa, tan solo provoca que el efecto cambie de forma. “El alma siempre sabe qué hacer para curarse, el desafío es silenciar la mente para escucharla” (Caroline Myss). “Nada sienta tan bien al cuerpo como el crecimiento del espíritu” (Alejandro Jodorosky).
61.- “Creo que las angustias de la creciente población humana serán la causa que nos impulse a subir otro peldaño de la escala evolutiva” (Bruce Lipton). Conviene dejar atrás el paradigma de unas creencias adquiridas -que nos mantienen separados unos de otros y en lucha interna permanente- y evolucionar por nosotros mismos hasta el paradigma de la comprensión espiritual, utilizando la lógica, la sensibilidad y eliminando los prejuicios que impiden asimilar los nuevos juicios.
62.- Todos sufrimos de odio y culpa hacia nosotros mismos y, en los peores momentos, pensamos: “yo no sirvo”, “yo no puedo”, etc. No es más que una idea, y una idea se puede cambiar. Si justificas tus limitaciones, te quedarás con ellas. Pero a medida que vemos que nuestros errores son de percepción más que de intención, aprendemos a perdonarnos. – Queremos ser felices dependiendo de cosas temporales, imperfectas y cambiantes. Nos aferramos a lo temporal sabiendo que es temporal ¿Qué clase de sistema de pensamiento demente es ese? Pensando así, es normal que tengamos miedo y utilicemos cualquier refugio que el ego encuentre para protegernos de esa sensación de vacío y fragilidad. De ese ego que se siente permanentemente amenazado e insatisfecho nacen las conductas faltas de amor. – Jugar a sentirse dioses en vez de tratar de ser unos buenos hijos de Dios, no nos libera del fuego de la insatisfacción e impide a nuestra conciencia tener paz interior. – Tanto tú como tus hermanos estáis pasando por el mismo proceso, aunque cada uno lo haga desde un punto de partida diferente. “Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para tratar con la oscuridad de los otros (Carl Jung). Compréndete y no juzgues a tus hermanos. Y una advertencia más, aunque entiendas intelectualmente ese proceso, no finjas estar más allá de tu propia evolución. “Cualquier intento que hagas por corregir a tu hermano significa que crees que puedes corregir, y eso no es otra cosa que la arrogancia del ego. La corrección le corresponde a Dios, Quien no conoce la arrogancia” (UCDM).
El perdón
63.- En el cielo no existe el perdón porque hay una total comprensión. La falta de amor necesita ser corregida pero no castigada. “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. El perdón es la aceptación de lo que pasó, sin más expectativas que aprender de lo ocurrido. Los reproches del tipo: “Deberías haber hecho” esto o lo otro, son acusaciones que no nos ayudan a mejorar. Lo que sirve es comprender que “entonces no pudo ser de otra manera ¡Ahora sí! gracias a que entonces lo aprendí”. – No perdonar te encadena al veneno del ego que, tanto si te hace sentir víctima, culpable o verdugo, nunca se va a sentir satisfecho y, por lo tanto, de su mano nunca lograrás la paz y tu realización. “Perdonar es liberar a un prisionero, y descubrir que el prisionero eres tú” (Lewis B, Sanders).
Perdonar es pasar por alto. Mira entonces más allá del error. Cuando comprendes, ya no hace falta perdonar porque no hay nada que perdonar. Se trata de recordar que cada ser humano es un hermano que, simplemente, se halla en una diferente fase de evolución espiritual.
64.- Nuestras buenas intenciones muchas veces son una mezcla de amor y ego que no suele llegar a buen puerto. Suele ocurrir que tomamos iniciativas para ayudar al prójimo pero sin contar con la opinión del prójimo afectado. Hay una diferencia muy grande entre aportar luz y creer que tenemos que ser los salvadores del mundo; lo cual es solo la arrogancia del ego. – Cuando una persona tiene un problema y está sufriendo, es lógico y loable que intentemos ayudarla si podemos. Pero si nos identificamos tanto con su problema que acabamos sufriendo también nosotros; nuestra mal entendida empatía no le servirá de ayuda y además nos dañará igualmente a nosotros. – Si la persona afectada no desea, desde el fondo de su corazón, solucionar su problema de percepción, lo único que podemos hacer es honrar y respetar su decisión. “Puedes llevar un caballo hasta el agua, pero no obligarle a beber”. – Las debilidades y los problemas solo tienen lugar en el mundo ilusorio de la dualidad. En el mundo real de la unidad con Dios, existe la fortaleza y no existen ni esos ni otros problemas. Para ayudar, lo mejor que podemos hacer es despertar nosotros a la realidad. Así, al vernos despiertos, alguna otra gente se animará a despertar. Mientras sigan o sigamos dormidos, podemos ayudarnos unos a otros a mejorar la calidad del sueño, pero a cada cual le corresponde vivir su personal e intransferible sueño, de acuerdo a su nivel de vibración o negatividad.
Tradición
65.- “A causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios” (Mateo 15: 6). “Cuando, cada tarde, se sentaba el gurú para las prácticas del culto, siempre andaba por allí el gato del ashram distrayendo a los fieles. De manera que ordenó el gurú que ataran al gato durante el culto de la tarde. Mucho después de haber muerto el gurú, seguían atando al gato durante el referido culto. Y cuando el gato murió, llevaron otro gato al ashram para poder atarlo durante el culto vespertino. Siglos más tarde, los discípulos del gurú escribieron doctos tratados acerca del importante papel que desempeña el gato en la realización de un culto como es debido” (extraído de El canto del pájaro. Anthony de Mello).
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46.- No eres la charla que oyes en tu cabeza; eres el testigo que oye esa charla. Cuando nos damos cuenta de que somos una Conciencia Individual unida a la Conciencia Universal, entendemos que, espiritualmente, la vida es solo un juego que se llama “A pesar de…” Elige siempre “ser luz en la oscuridad”.
47.- Cuando un pensamiento negativo nos ataca, es cuando tenemos que aprovechar para vencerlo. En ocasiones, para superar una experiencia negativa hay que revivirla simbólicamente (catarsis) y hacerle frente para que, desde la sabiduría y madurez que ahora tienes, puedas verla desde una perspectiva diferente, comprenderla mejor, integrarla en tu bagaje vital y dejar ir su recuerdo doloroso. “La flor que crece en la adversidad es la más hermosa de todas”.
48.- Más allá del cuerpo y del ego, somos libres; pues nuestro niño interior sigue siendo tal como Dios lo creó. Mientras tanto, hemos de saber que todo placer suple una carencia física y/o emocional. No hay que tenerle miedo al placer ni consentir que nos hagan sentir culpables por querer disfrutar de ellos. El cuerpo es el hogar temporal del alma pero no necesariamente un templo devocional sagrado. Es lícito usar y gozar del hogar temporal y vivir tu vida como elijas con solo tres limitaciones: no dañar al prójimo, no dañarte a ti y no permitir que te manipulen.
49.- No permitas que tus heridas te transformen en alguien que no eres. (P. Coelho). Cada agresión es una desesperada petición de amor (Gandhi). Cómo te traten los demás, eso es su karma. Cómo reaccionas tú, es el tuyo (W. Dyer). El insulto deshonra a quien lo dice, no a quien lo recibe (Diógenes de Sinope). Y, sobre todo, “lo que no me gusta de ti, lo corrijo en mí”.
50.- Cada hermano tiene su propio camino y nivel de evolución.
Su ignorancia le produce sufrimiento y, al igual que nosotros, se merece ternura, comprensión y perdón. Asimismo, cuando nos acordamos de mirar más allá del mundo de la apariencia, entendemos que cada ser humano es nuestro reflejo porque todos compartimos la misma naturaleza espiritual y tenemos el mismo camino de vuelta al hogar que recorrer.
51.- “No juzguéis y no seréis juzgados”, “vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie” (Jesús). La ira y los pensamientos negativos proceden de los juicios de ataque y culpabilidad que hacemos desde nuestro temeroso e ignorante ego, y que nos autocondenan al infierno. El bíblico Juicio Final es el final del juicio: cuando comprendemos que nuestra verdadera esencial descansa en Dios, y nos hemos demostrado que podemos ser coherentes con nuestra santidad, nos salvamos a nosotros mismos y todo aquello que ya no forma parte de nuestra verdadera identidad queda borrado.
52.- Vive tu vida con coherencia y respetando tus propios principios. No se trata de ser mejor que otra persona; se trata de ser mejor que ayer. La integridad, por ejemplo, es hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando. Además, si sabes que tu intención fue hacer lo mejor pero el resultado no fue el deseado, puede que tengas algo que aprender pero desde luego no tienes nada que reprocharte.
PÉRDIDA Y DUELO
53.- En los amargos momentos de pérdida sentimental y DUELO, necesitamos transitar por una serie de fases hasta asimilar el traumático suceso acaecido. Dichas fases son: La negación de lo sucedido; el regateo con el destino; la cólera-tristeza; la búsqueda de una explicación o un sentido, la comprensión o resignación; la integración y posterior aceptación emocional para, finalmente y en el plazo aproximado de un año si el proceso ha sido el espiritualmente adecuado, reinvertir en la vida: retomarla. – Toda desgracia o contrariedad se supera con un aliciente superior.
54.- En el origen del apego está el miedo a perder algo que consideramos necesario y valioso, y ese miedo, además, alimenta y hace permanecer al apego. Eso es así porque elegimos depender de las circunstancias exteriores. Al entregar el poder sobre nuestra vida a algo o alguien del exterior, nos infravaloramos voluntariamente y renunciamos a ser nosotros quienes tenemos el control de nuestra vida. – Si te apegas, ya no sabrás quien eres… y no disfrutarás satisfactoriamente de aquello a lo que te apegas (Walter Riso). Cuando algo te domina, tú ya no eres tú sino un esclavo. – Si no has aprendido desapego, no has aprendido a estar contigo mismo.
55.- “La vacuidad está preñada”
es un concepto budista que nos habla de que no existe el vacío ni el silencio pues, en ese aparente vacío, está siempre presente la esencia de Dios. De igual manera a como desde el silencio brota toda la música. Cuando encuentras tu paz interior, disfrutas de estar a solas contigo mismo. En lo que la gente llama soledad, tú ves independencia, libertad y armonía con el universo. “Lo que somos y lo que hacemos debe ser la fuente de nuestro bienestar, y no los halagos, el agradecimiento, el reconocimiento o el apoyo de los demás” (Lise Bourbeau). “El comienzo de la sabiduría es el silencio” (Pitágoras).
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36.- “He aquí las palabras más autodestructivas de nuestra cultura: ¡hazlo lo mejor que puedas! ¿Por qué no te buscas unas actividades que simplemente haces en vez de hacerlas lo mejor que puedas? ¿Por qué vas a tener que hacerlo todo bien? ¿Quién te está marcando los tantos?” (Wayne Dyer).
Aquellas personas que, tratando de hacerlo todo lo mejor posible –de acuerdo a los dictados de la cultura superficial y competitiva en la que nos movemos- se obsesionan con la perfección, viven permanentemente insatisfechas y paralizadas; atravesando un mar de emociones malsanas que van desde la ansiedad a la baja autoestima y la depresión.
37.- Tus conceptos del bien y del mal se interponen en tu propia felicidad. Existe una tendencia aprendida a creer que las cosas necesariamente “deberían” ser de una manera concreta, según manda la Ley o la Tradición. Aquello que es culturalmente aceptado como correcto implica una seguridad, una garantía, de que si haces algo de cierta manera el resultado será necesariamente positivo. Pero no hay garantías. Las personas son diferentes y ven las cosas desde perspectivas diferentes. Si una persona tiene forzosamente que tener la razón, el único resultado posible de su relación con los demás es de crisis o ruptura en la comunicación. La única manera de salirse de esta trampa es dejar de pensar de esa manera errónea de bien contra mal. “La ley no decide si algo está mal, sólo si es legal”.
Los conceptos del bien y del mal también son susceptibles de ser empleados perversamente como chantaje emocional. De niño has aprendido inconscientemente a utilizarlos para conseguir lo que quieres de otra persona (u otra persona de ti) a través de miedos, culpas, “deberías” u obligaciones. Todo este mecanismo se basa en unas creencias y valores establecidos sobre lo que es correcto o no hacer.
38.- La Justicia no existe. Nunca ha existido y jamás existirá. Simplemente el mundo no ha sido organizado de esa manera. Los gorriones comen gusanos. Eso no es justo para los gusanos. Los tornados, las inundaciones, los maremotos, las sequías, todas esas cosas son injustas (W. Dyer). Lo que sí existe es el Amor como único medio adecuado para paliar la imperfección y las injusticias intrínsecas al mundo material en el que estamos encarnados.
39.- Otra estéril y dañina conducta aprendida es el Victimismo. A partir del momento en que una persona -generalmente desde su infancia- aprende a sentirse víctima, se queda estancada en la baja vibración que esa visión de si misma produce. Esa persona se siente incapaz de cambiar y mejorar su situación de dolor, rabia y frustración emocional porque lo que le sucede depende de los demás. Por lo tanto, no se responsabiliza por nada de lo que le ocurre.
El victimista se relaciona con la realidad a base de quejas, reproches, críticas, búsqueda de culpables, etc.; lo que suele conllevar un deterioro confirmatorio de sus relaciones personales.
El victimista siempre va buscando a un salvador que le escuche y le comprenda. Como ganancia secundaria, el victimismo implica una manipuladora exigencia disfrazada de sentimientos de lástima y culpa.
El victimismo es también una malsana zona de confort que puede ser muy adictiva, mientras la persona no sea capaz de mirarse sinceramente ante el espejo y aceptar la responsabilidad en su deprimente estado emocional.
Mientras una persona elija hacerse la mártir, estará implorando virtualmente que la exploten. Pero cuando la persona se hace consciente de las causas que le han llevado a adoptar esa actitud fatalista ante la vida, y decide dejar atrás esa conducta aprendida, empiezan rápidamente a mejorar sus relaciones personales y su autoestima.
40.- Hay temperamentos más proclives que otros a la ira. En cualquier caso, la ira y el mal humor es una parte de ti mismo que no te gusta y desagrada a los demás. Es una descontrolada reacción de frustración ante el hecho de que las cosas o la gente sean diferentes a como tendrían que ser, en tu opinión.
La ira no tiene retribuciones ni compensaciones psicológicas y es debilitante. Te daña físicamente y psicológicamente daña las relaciones afectivas, interfiere la comunicación y, desde el victimismo, lleva a la culpabilidad.
Cada vez que optas por la rabia cuando te enfrentas con alguien o con algo que no te gusta, optas a la vez por dejarte herir o inmovilizar de alguna manera por una realidad que no aceptas a causa de una inmadura educación emocional. De tu ego has aprendido que ser orgulloso, competitivo, exigente y justiciero es lo que te conviene; pero lo que es bueno para tu ego es malo para la evolución de tu alma y se manifiesta en tu vida en forma de algún tipo de desasosiego.
Debido a que la ira puede ser la antesala de la depresión, en ocasiones su expresión puede ser más saludable que su represión. Pero existe una postura aún más sana: no sentir esa ira en absoluto.
Desde la sabiduría que da la humildad espiritual, podremos comprender y aceptar mejor que, cualquier cambio o circunstancia que nos depare la vida, siempre es para mejorar.
41.- Necesidades (agua, comida, refugio) y deseos no son lo mismo. Los deseos convertidos en “necesidades irracionales”, si no se cumplen te hacen desgraciado y, si se cumplen, también (por el miedo a perder lo conseguido). En realidad, solo se puede disfrutar plenamente de aquello de lo que se puede prescindir.
Las personas emocionalmente inmaduras suelen ser caprichosas y tienen una baja tolerancia al dolor y la frustración. Sus expectativas erróneas, o el exceso de expectativas ante la vida, son una fuente de sufrimiento innecesario. Las necesidades “inventadas” son una debilidad.
Cuanto más reclama una persona, más condiciones pone para ser feliz y más se atrapa en su propia red de insatisfacción. La actitud más recomendable, una vez cubiertas las necesidades básicas objetivas, es pensar que obtener tal o cual cosa es “mejor pero no necesario” para la satisfacción interior.
42.- Una desilusión es una emoción que te ayuda a salir del lugar incorrecto. «La gente que dice que la vida no vale la pena está equivocada, porque lo que realmente están diciendo es que no tienen metas que valgan la pena” (Maxwell Maltz). «La vida de cada persona se vuelve algo grandioso cuando se fija metas en las que realmente cree, cuando se puede comprometer totalmente y estar dispuesto a entregarse en cuerpo y alma para alcanzarlas» (Brian Tracy). Para lograr cualquier cosa, primero nos tenemos que emocionar» (Earl Nightingale). Lo mejor para la tristeza es aprender algo. Es lo único que no falla nunca.
43.- Somos seres en proceso de Ser. A partir de las peculiares características con las que has sido dotado, “eres responsable ante el universo de ser aquello para lo que naciste” (Lobo Negro). Te harás daño si te olvidas de escuchar tu voz interna e, interactuando con la vida y los demás, pretendes ser quien no eres. “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada” (Jesús). Aquello de lo que tratas de escapar, te perseguirá hasta que le hagas frente. Por el contrario, haciendo lo que tememos, disolvemos nuestro temor. “El único modo de superar una prueba es realizarla. Es inevitable” (anciano Cisne Negro Real).
44.- Tú tienes el poder de elegir si algo te destruye o te fortalece (no eres una víctima del exterior). Si tomas conciencia, cada problema que la vida te plantea es un reto que te da la oportunidad de evolucionar. “Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontas ese sufrimiento” (Victor Frankl). Los retos de la vida no están ahí para paralizarte, sino para ayudarte a descubrir quien eres.
El sentido de la vida es aprender a amar y, como consecuencia, te ocurren las cosas –pruebas- que tú decides experimentar para tu personal evolución espiritual. Al mismo tiempo, como todos estamos hermanados en ese mismo proceso, las circunstancias que nos ocurren están maravillosamente sincronizadas por la Sabiduría Divina. “Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados”.
45.- “Cuando se encuentren sufriendo ante cualquier tipo de situación háganse esta pregunta, ¿Qué es lo que yo no estoy aceptando? Aquello que no soy capaz de aceptar es la única causa del sufrimiento. Así pues, vamos a ver qué es lo que yo no estoy aceptando y porque no puedo aceptarlo. Si lograra aceptarlo, tendría una liberación instantánea del sufrimiento ya que entraría en la dimensión de comprensión, de amor y de paz. Vamos a buscar como desmontar esa resistencia y finalmente cumplir lo que vinimos a hacer al mundo: Aprender a ser felices y aprender a Amar… No vayan a confundir la renuncia con la resignación, ni la aceptación con la resignación. Es simplemente que la renuncia tiene un poder mágico sobre nosotros en la medida en que cuando renuncio a aquello que no me corresponde, y a aquello que no necesito, obtengo una liberación extraordinaria” (Gerardo Schmedling).
La Aceptación implica no protestar o no quejarse, y la felicidad implica no protestar por lo que no tiene remedio o ante lo que no hay nada que hacer. Lo que se resiste, persiste. Y lo que se acepta, se transforma. Al mismo tiempo, cuando se tiene el valor de dejar ir todo aquello que no se puede cambiar, se alcanza la dicha.
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26.- Nuestra cultura otorga un gran valor al «hacer». Nos enseñan que debemos ser todo lo activos, centrados y productivos que podamos. La mayoría nos sentimos culpables cuando no estamos practicando algún tipo de actividad productiva, ya sea física o mental. Se concede muy poco valor al simple acto de «ser»; pero la verdad es que cuando descansamos en el «ser» nos sentimos conectados con la fuente de la alegría, en vez de la euforia temporal que puede proporcionarnos el «hacer» o el “tener”. El hecho de que no entendamos esto es la raíz de muchos de nuestros mayores problemas.
27.- “Conócete a ti mismo”. Creamos un personaje para defendernos del mundo y acabamos creyendo que somos el personaje que hemos creado. Para evitar eso y sentir la satisfacción de SER quien eres, antes necesitas liberarte de la insatisfacción de ser quien no eres y desidentificarte de tu ego que “se siente ofendido, necesita ganar, tener razón, tener más, ser superior e identificarse con sus logros y con su fama”. Sé que “No soy”, cuando me olvido de mi esencia y todo en mí es identificación con algo o alguien que me he construido mirando al espejo de una sociedad enferma, e imitándola para encajar en ella.
La necesidad de aprobación
28.- La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: «Lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mi mismo». Uno es aquello que elige ser, pero también lo que renuncia a ser. Si dependemos en demasía de las opiniones de los demás, lo que hacemos es perder energía y debilitar nuestra personalidad. Mientras mayor sea tu necesidad de halago, más fácilmente podrás ser manipulado por los demás. El pensamiento independiente no sólo es anticonvencional, sino que es el enemigo de las mismas instituciones que constituyen los baluartes de nuestra sociedad. Sin embargo, sin hacer uso de él es imposible conocerte a ti mismo y alcanzar el equilibrio personal.
29.- “Saber que, digas lo que digas, pienses lo que pienses o hagas lo que hagas, habrá alguien que no esté de acuerdo contigo, es la mejor manera de desapegarse de la necesidad de aprobación. Las personas que parecen conseguir la mayor cantidad de aprobación en la vida son precisamente las que nunca la buscan, que no la desean y a las que menos les preocupa conseguirla” (Wayne Dyer). Secretamente, la gente admira a las personas que se atreven a pensar por sí mismas.
30.- Cuando el individuo acepta o se deja condicionar por la etiqueta que lo clasifica, el Ser deja de existir. Esa etiqueta se formo en el pasado. Cuando dices cosas como “yo siempre he sido así”, “no puedo evitarlo”, etc., en realidad estás diciendo: «Pienso seguir siendo lo que he sido siempre». Sin embargo, si haces lo que siempre has hecho, no llegarás más lejos de donde siempre has llegado.
31.- Aferrarte a tu pasado por medio de los «Yo soy», que sacas a relucir cuando te conviene, permite a tu ego mantenerse seguro dentro de su zona de confort. Mediante la táctica de la evasión, el ego evita tener que cuestionarse a si mismo; que es a lo que más teme. De ese modo, aun cuando suframos o nos sintamos insatisfechos o infelices, el ego está dispuesto a aceptar esa desagradable situación antes que cambiar aquellos patrones mentales con los que se identifica.
La culpabilidad
32.- Las dos emociones más inútiles son la culpabilidad por lo que se ha hecho y la preocupación por lo que se podría hacer. Se considera «incorrecto» que no te sientas culpable, e «inhumano» que no te preocupes.
La culpabilidad es malsana porque gastas inútilmente tu energía en el presente sintiéndote molesto y deprimido a causa de un acontecimiento ya histórico. No hay culpabilidad por grande que sea, que pueda resolver un solo problema.
En nuestra cultura hay muchas venas de pensamiento puritano que nos envían mensajes de este calibre: «Si te diviertes, tendrías que sentirte culpable por ello».
Puedes aprender a disfrutar del placer sin sentirte culpable. Soportar una sentencia de culpa autoimpuesta es un «viaje» neurótico que te puedes evitar. La culpabilidad no sólo sirve para inmovilizarte sino que aumenta las posibilidades de que repitas el mismo comportamiento indeseado en el futuro (Wayne Dyer. Tus zonas erróneas).
Cuando logres no necesitar aprobación, desaparecerá la culpa que puedes sentir por el comportamiento que no obtiene la aprobación de los demás, y la posibilidad de manipularte y de controlarte emocionalmente habrá desaparecido para siempre. Sentirás la satisfacción de recuperar tu autonomía cuando seas capaz de devolver a tus acusadores el regalo de sus acusaciones diciendo simplemente: “Tu opinión sobre mí a mí no me sirve, haz con ella lo que quieras”.
33.- Quien se siente culpable, inconscientemente está pidiendo castigo y atrayéndolo a su vida. La manera de enfocar las situaciones de la vida, es la clave. Conviene darse cuenta de que Causa y Efecto no es lo mismo ni tiene que derivar en Premio o Castigo.
Los errores cometidos pueden tener consecuencias de las que tendremos que aprender y responsabilizarnos, sin necesidad de que tengamos que hundirnos en dañinas, inútiles e inmovilizantes justificaciones o remordimientos. “Para que las heridas sanen, deja de tocarlas”.
Además, con respecto a nuestros errores de aprendizaje, “la vida es tan buena maestra que, cuando no aprendes una lección, te la repite”. La vida es eterna; no tiene prisa. La cantidad y duración del sufrimiento por no aprender las lecciones de nuestros errores son responsabilidad exclusiva del alumno. “Tu mejor maestro es tu último error”. Pero una vez que has aprendido, “no te juzgues más por tu pasado, ya no vives allí”.
Preocupación y Fracaso
34.- Si estás haciendo planes para el futuro y la actividad del momento presente puede contribuir a que ese futuro sea mejor, eso no es preocupación. Sólo es preocupación cuando de alguna manera te encuentras inmovilizado en el presente por algún acontecimiento que puede suceder en el futuro; especialmente cuando no tienes ningún control sobre el motivo de tu preocupación.
Cuando te pilles angustiándote, pregúntate a ti mismo: «¿De qué me estoy evadiendo al gastar el tiempo en preocupaciones en vez de vivir lo que el momento depara?». Entonces empieza a atacar lo que estás evitando. El mejor antídoto para la preocupación es la acción.
Igualmente, hazte a ti mismo esta pregunta eliminadora de preocupaciones: «¿Qué es lo peor que me puede pasar a mí (o a ellos) y qué posibilidades hay de que ocurra?». Descubrirás de esta manera el absurdo de la mayoría de tus preocupaciones.
Si temes sufrir, ya estás sufriendo. La preocupación no quita los problemas de mañana, quita la fuerza de hoy.
35.- Hacer un proyecto no es necesariamente una actitud malsana, pero enamorarse del proyecto es lo realmente neurótico. La gente rígida nunca crece. La rigidez tiene origen en la inseguridad y es la base del prejuicio. Los prejuicios son válvulas de seguridad que sirven para evitar el fracaso y las regiones oscuras o dudosas a cambio de anular el crecimiento.
El fracaso es un concepto subjetivo. Es simplemente la opinión que alguien tiene sobre cómo se deberían hacer ciertas cosas. Lo importante es no equiparar el acto con el valor de tu persona. El no triunfar en algo que trataste de hacer no implica tu fracaso como persona. Se trata simplemente de no haber logrado el éxito en esa tarea específica y en ese momento concreto.
El fracaso puede ser productivo. Puede servir de incentivo al trabajo y a la exploración. Y puede incluso tildársele de éxito si muestra el camino que lleva a nuevos descubrimientos. “Nada falla tanto como el éxito porque no aprendemos nada de él.”
Tenerle miedo al fracaso significa temer tanto a lo desconocido como a la desaprobación que te puede acarrear el no hacerlo lo mejor posible.
Nadie fracasa mientras no se deje vencer por la ira, la desesperación o intente justificar su situación culpabilizando a los demás.
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16.- La vida es sencilla; no pide más que vivirla –bien lo saben los niños y los animales- pero los adultos la complicamos con el incesante y estéril parloteo de nuestros temerosos pensamientos, que nos llevan inevitablemente a unas negativas consecuencias y a unas erróneas interpretaciones. “Que los pájaros de los pensamientos revoloteen en la mente es inevitable, pero que aniden sí”.
17.- La función de la mente es pensar en todas las alternativas posibles que tenemos ante cada situación que imaginemos o se nos presente. Cuando nos censuramos ciertos pensamientos porque no encajan con la imagen que queremos tener de nosotros mismos, dichos pensamientos no desaparecen sino que se esconden en la parte inconsciente de nuestra personalidad que llamamos “la sombra”. Allí se guardan todo tipo de frustraciones, experiencias vergonzosas, complejos, temores, inseguridades, rencores, agresividad y toda clase de pensamientos negativos en general. Desde el escondite en el que hemos arrinconado a esos antiestéticos pensamientos y sus consiguientes emociones, la sombra puede causarnos mucho daño físico y malestar psicoemocional en su pugna por salir. Es nuestra responsabilidad individual hacerla consciente sin juzgarla e integrar esos pensamientos en nuestra personalidad total para conseguir transformar esa misma energía en creatividad. Todos tenemos luz y oscuridad, lo que importa es a cual elegimos obedecer.
Cuenta una antigua leyenda sioux que, una noche, el jefe de la tribu, reunido con sus nietos al calor de la fogata, les contó lo siguiente: “Una gran pelea entre dos lobos tiene lugar dentro de mí. Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, mentira, orgullo, celos, egoísmo, egolatría. El otro lobo es bondad, alegría, paz, amor, serenidad, ternura, humildad, dulzura, benevolencia, generosidad, verdad, compasión, fe, valor, amistad, gratitud… Esta misma pelea ocurre dentro de vosotros y dentro de todos los seres de la Tierra”. Los nietos se quedaron pensativos y, después de unos instantes de silencio, uno de ellos preguntó: -“Abuelo, ¿y cuál de los dos lobos crees que ganará la pelea? -“Ganará, sin duda, el lobo que tú más alimentes” –fue su respuesta.
18.- Albert Einstein dijo:
“Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en que se creó”. Queremos que se solucionen los problemas para tener paz pero es justo al revés; debemos tener paz interior primero para que, como consecuencia, se solucionen los problemas. Si cambias la manera de ver las cosas, las cosas cambian.
19.- “El miedo profundo que se siente, no es frente a un objeto o situación en particular sino frente a la existencia. Surge también de este sentimiento de “separatidad”, de sentirnos diferentes y separados del Todo. Nos sentimos solos, desvalidos y faltos de confianza, y eso nos lleva a sentir miedo. Cuando recordamos y tomamos conciencia de que todos somos lo mismo, que todos estamos interconectados, que todos somos en última instancia energía o Amor, el miedo empieza a desvanecerse y empezamos a sentir confianza en la vida y en el Universo” (Erich Fromm).
20.- El miedo esta directamente relacionado con una baja autoestima. Ambos son productos de la ausencia de amor, y ambos son aprendidos. No nacemos con miedos ni con sentimientos de inferioridad ni con falta de amor hacia nosotros mismos, sino que los vamos incorporando a nuestra personalidad a partir de modelos mentales y creencias que nos son transmitidas, muchas veces con la mejor intención. Creamos nuestra realidad y nuestra percepción de nosotros mismos a partir de esas creencias. Una baja autoestima genera inevitablemente una gran cantidad de miedos tóxicos que limitan y a la vez siguen alimentando esa baja autoestima. Se tiene miedo, por ejemplo, a no ser capaz, al rechazo, al ridículo, a no ser aceptados, a expresar los gustos u opiniones, al fracaso; en fin, miedos y miedos que frenan e impiden hacer aquello que se quiere hacer.
Tu propio valor
21.- No confundas nunca tu propio valor (que es un valor inamovible heredado de Dios) con tu comportamiento o con el comportamiento de los demás hacia tu persona. De niño aprendiste que amarte a ti mismo, algo natural en aquel entonces, era lo mismo que ser egoísta y consentido. Seguramente, a veces te dices a ti mismo que debes mejorar tu capacidad de amar. Sin embargo, cuesta darse cuenta de que el amor a los demás está relacionado directamente con el amor que te tienes a ti mismo. Hasta que no aprendes a quererte a ti mismo, no estarás en disposición de dar amor verdadero a otra persona. Solo cuando sabes amarte a ti mismo puedes llenar el vacío dentro de ti y realmente aceptar y amar a otros. Además, es sabido que cuando nos amamos a nosotros mismos todo nos funciona bien en la vida.
22.- Para recuperar el estado natural de amarnos a nosotros mismos, tenemos que salvar el obstáculo del «pensamiento autocrítico repetitivo». Se trata de una voz que nos dice constantemente lo que hemos hecho mal, nos dice lo inadecuados que somos, nos compara desfavorablemente con los demás, y así sucesivamente. Afortunadamente podemos llegar a ser conscientes de nuestro crítico interior, trabajar con él y llegar a transformarlo en un aliado en lugar de un enemigo. ¿Cómo? Empieza por ser bondadoso contigo mismo. Date consuelo y aprobación y así tendrás fuerzas para empezar el cambio a mejor.
23.- Desde niños, por necesidad o deseo de amor correspondido, hemos sido capaces de “desviarnos” de nosotros mismos para ser aceptados. Así hemos aprendido que el amor es condicionado y hemos olvidado que el Amor es la capacidad y la buena disposición para permitir que los seres queridos sean lo que ellos elijan para si mismos, sin insistir en que hagan lo que a ti te satisficiera o te gustase. “Debes amar de tal manera que la persona que amas se sienta libre” (Thich Naht Hanh).
He aquí una hermosa descripción de cómo el Amor actúa: Tus hijos no son tus hijos son hijos e hijas de la vida deseosa de si misma. No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues, ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellas, viven en la casa del mañana, que no puedes visitar ni siquiera en sueños. Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer. Tú eres el arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados. Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad. Kahlil Gibran
25.- Sientes lo que piensas, y puedes aprender a pensar diferentemente sobre cualquier cosa, si decides hacerlo. Pregúntate a ti mismo si vale la pena, si te compensa ser infeliz, estar deprimido o sentirte herido u ofendido. Ante cualquier situación, si la solución que encuentras no da la paz, no es la solución adecuada. Elige de nuevo. «Tu eres el creador de tus experiencias. Reconoce y acepta la responsabilidad de tu vida» (Dr. Phill).
6.- El primer paso en el camino de la Realización Personal, consiste en darse cuenta de que todo nuestro sistema de valores está basado en unas creencias que no son nuestras; se establecieron hábilmente en el inconsciente colectivo hace generaciones y nosotros las hemos heredado hipnotizados desde la cuna. Hemos integrado esas creencias en nuestro ser, las hemos adaptado a nuestro carácter y hemos formado una personalidad que hemos ido llenando de prejuicios. Y sin embargo, cuando la vida nos pone a prueba y no tenemos más remedio que mirarnos a nosotros mismos, notamos que algo nos falta y que nos sentimos vacíos.
7.- Nos han enseñado qué pensar en lugar de cómo pensar. Así pues, el segundo paso consiste en ir detectando y cuestionando la validez de esas creencias adquiridas. Es decir, empezar a recuperar nuestro poder tomando la decisión de aprender a pensar por nosotros mismos.
8.- “Sois dioses”, “la Verdad os hará libres”, “el Reino de Dios está dentro de vosotros”, “ama al prójimo como a ti mismo”. Jesús no era cristiano y Buda no era budista. Eran Maestros que enseñaban que Dios es Amor Incondicional y que, a su vez, todos nosotros estamos hermanados y compartimos igualmente la esencia de Dios. “El Amor es Dios, y todo aquel que ama conoce a Dios; el que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es Amor” (1 Juan 4, 7-8). Por lo tanto, solo conociendo y siendo fieles a nuestra auténtica naturaleza podemos sentirnos realizados.
9.- “Todavía tengo muchas cosas que deciros, pero no podéis entenderlas ahora”, “hablo por medio de parábolas para que, aunque miren, no vean y aunque oigan, no entiendan”. Debido a los insalvables prejuicios culturales de su tiempo, muchos discípulos, con más buena fe que sensibilidad y conocimiento espiritual, transformaron las sabias recomendaciones en imposiciones y dogmatismos. Por eso, mientras las religiones organizadas te dicen: “Cree en Dios”, la espiritualidad espontánea te dice: “Dios cree en ti…no importa en qué creas tú”.
10.- El filósofo Baruch Spinosa, ya en el siglo XVII, escribió una obra titulada Lo que Dios hubiera dicho. En ella, escribe cosas como las siguientes: “No me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer… Deja ya de temerme ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de Dios puede hacer eso?… Deja ya de alabarme ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Lo único que te pido es que ames y respetes a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti”.
11.- El libro Conversaciones con Dios
de Neale Donald Walsch, nos da unas claves para “entender” a Dios. Nos indica que Dios está en la Emoción y nos invita a que nos preguntemos continuamente “¿Qué haría el Amor en esta situación?” En caso de duda, nos aconseja que decidamos del lado del amor. Por otra parte, para distinguir si algo está bien o no, propone la siguiente pregunta “¿Qué pasaría si todos lo hicieran?” Más allá de esos consejos, en el libro hay una explicación didáctica del concepto de la Trinidad que, simplificando, sería que DIOS-PADRE es la Autoexistencia no-manifestada que lleva dentro de sí el “conocimiento intelectual” de todas las cosas. El HIJO equivale a la decisión de manifestar una parte de sí mismo, creando para ello las condiciones idóneas (el “No Ser”) con las que poder experimentar y desarrollar sus potencialidades. El ESPÍRITU SANTO es aquella parte profunda de nosotros que nunca abandonó el Hogar Celestial y está a la espera de que nuestra alma retorne realizada a través de la experiencia, a semejanza del Hijo Pródigo.
12.- Ahondando en estos necesarios y liberadores conocimientos metafísicos, el inspirado libro Un Curso de Milagros (Helen Schucman) contiene una sabiduría aplastantemente lógica y vitalmente revolucionaria para el paradigma cultural en el que todavía estamos instalados. En él se afirman cosas como las siguientes: “Solo lo que Dios creó es real. El Espíritu del Amor es lo único que tiene Autoexistencia. El espíritu está eternamente en estado de gracia. Tu realidad es únicamente espíritu. Por lo tanto, estás eternamente en estado de gracia. Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto radica la paz de Dios”.
13.- Cuando el Hijo Pródigo -todos nosotros-, en su voluntario proceso de experimentación llega a olvidarse de quien es, se siente vacío (desnudo). Ese es el momento del llamado Pecado Original. La confusión que genera ese vacío hace que surja el miedo y aparezca el ego. Ese ego, nacido de la ignorancia espiritual y el consiguiente miedo, genera pensamientos de desamparo y culpabilidad; los pensamientos generan emociones y las emociones sentimientos que, a su vez, se materializan en sucesos que está predispuesto a interpretar como amenazas o castigos. De esa manera, se cierra el círculo vicioso y se ratifica el ego. Llegados a este punto. El ego no encuentra más refugio que identificarse con todo ese proceso de lógicos pero erróneos razonamientos.
14.- En el siglo XVIII, el filósofo Immanuel Kant proponía tres premisas para dar sentido a la vida. Más o menos decían: “Recuerda quien eres. Olvida todo lo que has hecho mientras no recordabas quien eres. Ahora, demuestra quien eres”. De modo similar, el místico sufí Al-Hallaj fue martirizado por ratificar su creencia de que “Dios está en mí y yo estoy en Dios cuando dejo de ser yo”.
15.- Al conocer y asimilar los conceptos precedentes, nos hemos asegurado unas bases sólidas con las que empezar a trabajar nuestro Crecimiento Personal. Sin olvidar lo que decía Confucio: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes”.
Decía Krisnhamurti que “no es síntoma de buena salud estar bien adaptado a una sociedad enferma”. Y no parece que el mundo que hemos creado sea un lugar idóneo: es social y económicamente injusto, ecológicamente desastroso y psicológicamente desestabilizante. Además, el mundo material es imperfecto en esencia y, en consecuencia, aun cuando hubiera armonía en él, no puede proporcionarnos felicidad duradera, como ya nos han advertido los grandes maestros.
Desde un enfoque puramente materialista, difícilmente alguien puede sentirse realizado, pues la vida se centra en desear cosas materiales más y más, más y mejor, solo para descubrir que, aunque las obtengamos, no nos conseguimos librar de la sensación de insatisfacción. Nos falta algo que no pertenece al plano material, pero el material es el único plano para el que nos han maleducado.
Para nuestra paz y realización personal, es necesario cuestionar las creencias que nos han inculcado (puesto que no nos están sirviendo para hacernos felices) -como hacía Sócrates- y formarse un criterio personal de las cosas, cuestionando todo lo aprendido para poder cribar lo válido de lo inútil.
Como sugeríamos en el artículo El buscador espiritual, hay que asumir el reto de descubrir lo que amas, reconocer tus valores, escuchar a tu conciencia, aprender quién quieres ser y luego convertirte en esa persona. Cuando te desarrollas y creces, consigues hacer las paces contigo mismo y los demás (comprendes y aprendes a armonizar tu alma con tu ego), independientemente de las variables e imprevisibles circunstancias exteriores.
Ahora bien, querer buscar y saber buscar no es lo mismo. Ocurre con demasiada frecuencia que no sabemos hacia dónde dirigirnos para encontrar respuestas íntimamente satisfactorias.
Con el fin de paliar el desconcierto y la frustración que produce el no saber qué camino recorrer para nuestro buen desarrollo personal, en este artículo vamos a proponer 70 conceptos con los que, progresivamente, podemos ir conociendo mejor la vida y a nosotros mismos, empezando por las cuestiones existenciales.
Debido a la extensión de los 70 conceptos, vamos a repartirlos en varias entregas. Por su parte, cada concepto expresa una idea de forma resumida, dejando para el lector la tarea de reflexionar sobre dicha idea en profundidad.
Antes de empezar a exponer los conceptos, vamos a recomendar, de forma orientativa, unos libros como soporte a ellos.
BIBLIOTERAPIA
Usted puede sanar su vida, de Louise Hay.
Tus zonas erróneas, de Wayne Dyer.
El arte de no amargarse la vida, de Rafael Santandreu.
Muchas vidas, muchos maestros, de Brian Weiss.
Morir para ser yo, de Anita Moorjani.
Ilusiones, de Richard Bach.
Inteligencia emocional, de Daniel Goleman.
Tu sexo es tuyo, de Silvia Bejar.
Las 5 heridas del alma que impiden ser uno mismo, de Lise Bourbeau.
Conversaciones con Dios, de Neale Donald Walsch.
CONCEPTOS
1.- O bien se tiene fe, o bien se tiene miedo; no hay término medio. Y la mejor certeza es la que proviene del conocimiento. Sin embargo, en la Edad Media (o en el siglo diecinueve, por ejemplo), ¿hubieran podido creer en la existencia de Internet, incluso si lo hubieran visto? Lo más probable es que pensaran que era obra del demonio y alguien acabara en la hoguera o en el manicomio.
2.- No tenemos miedo a la muerte en sí sino a la idea de que con ella desaparezca nuestra personalidad. Para defenderse de esa aterradora idea, la sociedad se ha inventado todo un sistema demente de normas de convivencia y creencias con las que mantener la ilusión de salvación o supervivencia o, en su defecto, de evadirse de lo inevitable. Todo como consecuencia de identificar a nuestro Ser con nuestro cuerpo y el miedoso ego que le acompaña.
3.- “Si quieres entender el universo, piensa en energía, frecuencia y vibración” (Nikola Tesla). “No existe la materia en sí. Toda materia nace y permanece únicamente en virtud de una Fuerza… debemos admitir detrás de la Fuerza mencionada la presencia de un Espíritu consciente inteligente, o sea que EL FUNDAMENTO ESENCIAL DE LA MATERIA ES DICHO ESPIRITU» (Max Planck. Premio Nóbel de Física 1918).
4.- Del total del contenido corporal de nuestra mente, solo entre un 5 o un 10% como mucho corresponde a nuestra mente consciente; esa con la que reaccionamos frente al mundo y nos identificamos. Por lo tanto, y ya que el inconsciente es tan real como el consciente, podemos deducir que nos desconocemos en más de un 90%. En otro orden de cosas, entre las conclusiones de las serias investigaciones medico-científicas que ya se realizan sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), destaca la confirmación de que el cerebro limita el potencial de la mente y que ésta, sin el soporte físico del cerebro sigue existiendo y se expande.
5.- La Biblia afirma metafóricamente que Dios hizo al mundo en siete días. Al sexto día creó al hombre “a su imagen y semejanza” y le cedió el poder sobre todo lo creado; en consecuencia, al séptimo día descansó. Si creemos lo que dice el Génesis: que Dios está descansando y somos nosotros quienes estamos a cargo de desarrollar la creación, entonces es una incongruencia creer también que Dios interviene en el mundo a través de tal o cual libro o persona; o que todo lo que sucede en la vida es responsabilidad de Dios. En realidad, sostener esa creencia es un conveniente autoengaño colectivo para eludir el hecho de que nuestros pensamientos son creadores, y somos responsables de nuestros pensamientos.
El ser humano debe tener un defecto estructural en su naturaleza, dado que es un “animal racional” pero esa mente racional no le sirve para saber ser feliz, o al menos para tener paz interior y estar en armonía con la vida.
En nosotros se da la paradoja de que tenemos suficiente raciocinio como para poder hacernos preguntas existenciales, pero generalmente no sabemos encontrar respuestas satisfactorias a esas preguntas. Y es un hecho que, a la mayoría de los individuos, la ausencia de respuestas válidas en ese aspecto les desequilibra porque les deja desamparados (no es lo mismo querer tener fe que tener fe) y, en consecuencia, confundidos y atemorizados.
Antes de profundizar en el análisis de ese defecto estructural, hay un curioso dato que es digno de mencionar: un pequeño porcentaje del ADN humano no es propio de la biología humana; es decir, es un añadido extraño a su naturaleza. ¿De dónde ha surgido ese “ADN artificial”? No lo sabemos y, a día de hoy, solo podemos hacer estériles conjeturas. Lo que parece claro es que ese ADN añadido no nos aporta nada bueno, desde el punto de vista de la inteligencia emocional.
Inteligencia emocional
Si una persona no sabe utilizar sus pensamientos y emociones de forma que le sean de utilidad para lograr un bienestar compatible con su paz interior; si, en vez de ello, se deja dominar por el incesante parloteo de la mente y las emociones viscerales e irracionales, ¿realmente se puede considerar inteligente?
Los animales se rigen por sus instintos, cada uno según su especie. A ninguno se le ocurre cuestionarlos ni se plantea desobedecerlos. Y en esa incapacidad para desobedecer esos instintos radica su equilibrio y armonía con la naturaleza.
Pero el ser humano sí tiene la capacidad de cuestionarse la vida, su papel en ella y sus acciones. De tal manera que puede elegir contravenir sus instintos, e incluso modificar el funcionamiento del medio ambiente si considera que le conviene.
Como consecuencia de esa capacidad mental de preguntarse constantemente “¿qué pasaría si hiciera esto o lo otro?”, sumado a la aparente incapacidad para responderse a las cuestiones existenciales que le angustian (lo admita conscientemente o no), el ser humano, a pesar de su inteligencia, sufre porque no logra entender cómo funciona la vida ni cómo desenvolverse en ella para vivir de forma mentalmente saludable. En lugar de ello, y a causa de su tormento interior, ha creado un mundo enfermizo: peligrosamente contaminado y psicológicamente estresante y malsano.
La vida del ser humano se ha convertido en una lucha incesante para refugiarse o huir de las cosas que teme: en primer lugar la muerte, si esta significa la extinción de la identidad que se ha forjado con su particular personalidad, pero también del clima adverso o de determinadas creencias socioculturales e imposiciones económicas que llevan a la mayoría de los individuos a vivir pobremente, mientras una minoría nada en la abundancia.
Es comprensible que el ser humano, a pesar de saber y poder llegar a sentir lo que el amor hacia los demás significa, en la lucha por su supervivencia e identidad se comporte egoístamente, en mayor o menor grado. No obstante, este mundo ofrece suficientes recursos como para que los ricos, una vez saciadas sus necesidades y lujos, pudieran repartir sus migajas con el resto de los habitantes para que estos logren subsistir dignamente, pero no ocurre así.
La élite
Por alguna razón, la élite que gobierna el mundo está insensibilizada frente a la empatía hacia sus semejantes (sin duda porque no los consideran sus semejantes). Y llegados a este punto, conviene aclarar que la élite que gobierna el mundo no son los ricos ni los gobernantes. Son aquellos a quienes ricos y gobernantes se someten, porque les deben favores o porque son incapaces de ir contra ellos. Por ejemplo, organismos como La Reserva Federal Estadounidense o la OMS, a quienes los gobiernos y la prensa obedecen, son privados y no democráticos, y tienen unos dueños que hacen seguir a la humanidad una agenda que ellos mismos han elaborado. Agenda que, disfrazada de altruismo, tiene una parte oculta que se desarrolla mediante la estructura piramidal que tan hábilmente han generado, porque sus intereses van más allá de un mayor enriquecimiento que no necesitan.
Dicho metafóricamente, los seres humanos somos un gallinero que tiene como cuidador al zorro. Y sabemos que el zorro no quiere liberar a las gallinas o mejorar su calidad de vida sino alimentarse de ellas. Si sabemos eso, aunque no podamos evitar que el zorro cuide el gallinero, no nos fiaremos de él y procuraremos evitarlo. Pero si nuestro grado de ignorancia es tan grande que no nos damos cuenta de que quien nos manda es el zorro, confiaremos ingenuamente en él y aceptaremos sus propuestas, con nefastas consecuencias para nosotros antes o después.
La cuestión es ¿cómo hemos llegado colectivamente a tal grado de ignorancia que, a pesar de las evidencias de la desastrosa situación mundial, aún no podemos aceptar que quien nos gobierna es un zorro?
Y la respuesta es muy sencilla: a lo largo de la historia, paulatinamente, el ser humano ha cedido su capacidad de reflexionar y analizar objetivamente los hechos (su capacidad de pensar, en definitiva) a aquellos que han logrado que se los considere como “figuras de autoridad”. Jefes políticos o religiosos (o políticos y religiosos a la vez), en primer lugar; pero también posteriormente a aquellos que el poder ha calificado de consejeros o “expertos” -con titulaciones avaladas por el sistema establecido-, sin importar si esos denominados expertos tienen conflictos de intereses con el poder que representan, a la hora de emitir los dictámenes ¿imparciales? por los que todo el mundo se va a regir después.
Existen ciertos comportamientos que son comúnmente aceptados como correctos o incorrectos, desde el punto de vista ético universal. Por otra parte, además, en cada sistema sociocultural se han establecido una serie de creencias y conductas morales que son consideradas adecuadas o inadecuadas. Esas conductas y creencias establecidas, curiosamente, tienen la particularidad de que pueden evolucionar o involucionar con el tiempo y dependiendo de quién gobierne en cada momento.
Una vez que un sistema de creencias y valores triunfa (pensemos en el nazismo, el comunismo, el cristianismo o el islamismo, etc.), tiende a perpetuarse porque la gente que está convencida trasmite o impone ese convencimiento, desde su ámbito de influencia, a los demás (a veces con demasiada vehemencia). Y no hay mejor adoctrinador que una persona adoctrinada que no sabe que está adoctrinada, porque es sincero en su creencia equivocada.
Las personas, una vez así educadas/adoctrinadas, tienen una fuerte tendencia a creer y copiar aquello que oyen y ven hacer desde las esferas que ellas consideran válidas y competentes: Familia, escuela y aquellas figuras que hablen en nombre de la ciencia o la religión (pero que no son ni LA CIENCIA ni DIOS), las ideologías o el arte y los “influencers”, según sea el caso. Por consiguiente, mayoritariamente la gente acepta e integra esas creencias y conductas ya que las asumen como propias y, puesto que es su único marco de referencia desde la infancia, a casi nadie se le ocurre cuestionar la veracidad de ellas.
Para comprobar si determinado sistema de valores es verdadero, sería lógico preguntarse ¿Estamos mejor que antes? ¿Funciona? ¿Trae paz? ¿Trae bienestar? ¿Los gobernantes actúan en coherencia con lo que predican? ¿Hay justicia social?
Si la mayoría de las respuestas a estas preguntas son negativas, entonces, claramente podemos deducir que el sistema no funciona (¿te gusta el mundo que ves?) y, por consiguiente, es hora de buscar alternativas.
Pero la gente está tan dormida que ni siquiera se le ocurre hacerse esas preguntas tan simples, básicas y de sentido común. En esas condiciones, podemos pensar que buscar alternativas es una tarea ardua y estéril. Y tal vez sea así a nivel global, pero a nivel individual, tú si puedes y debes, ahora que lo entiendes, plantearte convertirte en buscador de un modo de vida alternativo y mejor al fracaso social que rige actualmente.
En realidad, la vida debe ser más que una lucha por la supervivencia a cualquier precio. Mientras vivimos, la vida continuamente nos plantea retos que aparentemente no hemos elegido pero a los que hemos de responder. Aceptarlos y atreverse a enfrentar nuestros particulares desafíos nos hace sentirnos más vivos y produce verdadera autoestima (porque no depende de los demás). Por el contrario, rendirse sin luchar ante una vida que no entendemos y que no nos gusta solo nos genera autodecepción (y sus nefastas consecuencias).
Buscar para encontrar
Todo aquel que se atreve a buscar respuestas que expliquen el porqué de la existencia de un mundo tan deliberadamente caótico, y aporten soluciones alternativas (aunque sea individuales) frente a la existencia de este mundo inhóspito, es un luchador. Y el que busca acaba encontrando lo que busca, siempre y cuando sepa dónde y cómo buscar. Por el contrario, quien no busca -o no sabe buscar correctamente- no encuentra o, peor aún, le son dadas unas creencias manipuladas interesadamente y que nunca son para favorecerle.
Pero elegir convertirse en buscador requiere voluntad, esfuerzo y fuerza mental para sobreponerse a la duda de la incertidumbre por el resultado en los momentos de debilidad. Por ello, para evitar ese esfuerzo y esa incertidumbre, la inmensa mayoría de la gente prefiere que otros piensen por ellos. De esa forma, su elección (que ellos consideran libre) se reduce a elegir entre uno de los varios esquemas de creencias prefabricadas que se le ofrecen. “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo 7:14)
Además del reto de buscar respuestas y soluciones alternativas, existe también el reto de, en medio de tantos impedimentos (traumas infantiles, represiones, manipulaciones, limitaciones, etc.), saber escuchar a nuestra verdadera naturaleza y ser coherente con ella.
Si miramos en nuestro interior, en vez de estar todo el tiempo comparándonos con los estímulos que vienen del mundo exterior (¿Qué dirán? ¿Qué pasará? ¿Es una amenaza?, etc.), podremos observar que nuestra verdadera naturaleza proviene de una fuente superior a la de los fieles animales. Esa parte “racional” está íntimamente ligada a una naturaleza divina. Una naturaleza que nos da, además de libre albedrío, capacidades emocionales únicas como la empatía, la ternura, el altruismo, apreciar la armonía, la honradez y la belleza, etc.
Los retos
Por lo tanto, a pesar de que no encontremos aún las respuestas que buscamos, tenemos ante nosotros el desafío de ser fieles a esa naturaleza espiritual que, cuando sabemos aislarnos del ruido exterior, percibimos su existencia y su realidad. Al tiempo que sentimos que, solo cuando nos dejamos guiar por esa naturaleza superior, nos sentimos equilibrados e íntimamente satisfechos.
En resumen, la vida es siempre un reto y nuestra misión es afrontar el reto o los retos que nos han tocado y, a pesar de esas circunstancias negativas, saber dar al mundo la mejor versión de la que seamos capaces según sea nuestro temperamento (iluminar la parte que nos corresponde para ser luz en la oscuridad en vez de dejarnos vencer por ella).